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5 de julio de 2013

La primera foto de Boca.


Primer testimonio documentado de la camiseta de Boca, finos bastones azules y verticales sobre fondo blanco (rectángulo de horizontales sobre el pecho), hechas por los familiares de los jugadores.

La foto, tomada por el fotógrafo Leonardo Van Ravensteyn en septiembre de 1906, muestra el equipo xeneize presto a inscribirse en la Liga Central.
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2 de marzo de 2013

La agresión policial a Gastón Turus


02.03.2013 - Nueva perla del fútbol argentino: una custodia policial agrediendo a un jugador. Fue sobre el final del partido que enfrentó en Rosario a Newells Old Boys con Belgrano (2-0).

Ya en los minutos de recuperación las parcialidades comenzaron a intercambiarse proyectiles por lo que la policía santafesina decidió tomar parte y vaciar la tribuna visitante (Belgrano) a puro machete.

Ante el tumulto, las corridas y los gritos, los propios jugadores de Belgrano dejaron el campo de juego para acercarse al sector de conflicto.

Allí, en discusión con la policía (y luego de que un jugador de Belgrano agrediera a un policía en el tumulto), Gastón Turus recibiò un golpe de machete en la cara que le produjo el corte y la hinchazón de su pómulo izquierdo.

Es la primera vez en la historia del fútbol argentino que se ve a uno de los protagonistas (jugador) agredido por un agente policial.


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15 de octubre de 2012

Trofeo Evita Capitana


15.10.2012 - El anuncio fue hecho a modo de sugerencia por la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner durante la presentación de un convenio con la AFA para la prevención de la violencia en el fútbol mediante el uso de detectores de huellas digitales, que tuvo lugar en la Casa de Gobierno: “… por el 60º aniversario de su muerte, que el torneo se llame Eva Perón…”

De este modo se sigue la línea de bautizar a los torneos argentinos de fútbol profesional (1ºA) con nombres honoríficos y de homenaje, iniciada en 2011 (2º mandato presidencial), cuyos torneos (Clausura y Apertura) llevaron el nombre de “Néstor Kirchner” (Copa “Malvinas Argentinas” y Copa “René Favaloro”).

2012 trajo el Torneo (Clausura 2012) “Crucero General Belgrano” con su trofeo, la Copa “Gaucho Rivero” y, actualmente, promediamos el segundo semestre (2012) con el Torneo (Inicial) “Eva Perón” y su trofeo, la “Copa Evita Capitana”.

En las horas del anuncio presidencial (julio 2012) se cumplían (exactamente) 60 años del fallecimiento de Eva Perón (26.07.1952), la “abanderada de los humildes”, entonces esposa del Presidente Juan Domingo Perón.

Apenas transcurridas unas horas del deceso la mesa directiva de la AFA, reunida en sesión extraordinaria, tomó medidas que quedaron selladas en este histórico boletín.

Fue la primera vez que (como cuerpo orgánico) el fútbol argentino tomó medidas a partir de un homenaje político. A la suspensión de los partidos oficiales y al cierre de puertas de los clubes le siguieron el uso de brazaletes negros (y otros símbolos de luto) por parte de los jugadores y, poco más tarde (14.08.1952), el bautismo de todos los campeonatos profesionales del año (1952) con el nombre de “Eva Perón” (más la institución de la Copa de Oro Eva Perón “Benefactora del Fútbol”, adjudicada al club que ganara tres veces seguidas o cinco alternadas el campeonato de Primera “A”).

El bautismo futbolístico fue (menos un invento que) una continuación (devenida de España):

En 1945, a iniciativa del cónsul argentino en Barcelona, la Federacion Catalana de Futbol reorganizó el torneo que enfrentara al campeón de la Liga española contra el campeón de la Copa del Generalísimo (actual Copa del Rey), que había tenido su única edición en 1940 con su trofeo, la “Copa de Campeones” levantada por el Atlético de Aviación.

El nuevo trofeo de 1945, antecesor de la actual Supercopa de España, se llamó “Copa de Oro Argentina”, en honor a la colonia argentina que donó el trofeo y su primer ganador fue el F.C. Barcelona (sobre Athletic de Bilbao).

En 1947 se volvió a disputar (bajo los auspicios de la RFEF) y como el trofeo cambió de donante también cambió de nombre: Copa Eva Duarte de Perón.

Esta Copa se disputó durante 7 años consecutivos (hasta el final de la temporada 1952-1953): Real Madrid 1947, Barcelona 1948, 1952 y 1953, Valencia 1949, Athletic Club 1950, Atlético de Madrid 1951, hasta el fallecimiento de Eva Duarte de Perón en 1952.

Entonces, el 14 de agosto de 1952, en sesión extraordinaria de su Consejo Directivo, fue que la AFA dispuso denominar “Eva Perón” a todos los campeonatos argentinos de ese año.

De este modo, ahora el gobierno (peronista) de Cristina Fernandez de Kirchner retoma la costumbre del homenaje político a través del bautismo de los torneos oficiales de fútbol (argentino).

El Torneo (Inicial 2012) “Eva Perón” ya tiene su trofeo denominado “Evita Capitana”: el nombre de la marcha argentina (de Rodolfo Sciamarella) utilizada frecuentemente por el Partido Peronista Femenino, reconocida como la versión femenina de "Los muchachos peronistas" que fuera entonada por primera vez en la provincia de Misiones en febrero de 1950.
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22 de febrero de 2012

Inglaterra 1966: Rattín sobre la alfombra de la reina.


22.02.2012 - En plena Guerra Fría, Unión Soviética lograba el primer alunizaje controlado (Luna IX), las universidades estadounidenses tomadas en contra de la guerra de Vietnam, Jacqueline Kennedy donaba dólares para la restauración de la inundada Florencia (Italia), el Che Guevara de expedición secreta en América latina, Alemania e Israel retomaban diplomacia plena, Timothy Leary despedido de la universidad de Harvard y detenido por tenencia de drogas (LCD) arengaba “sintoniza, conecta, abandónate”, The Rolling Stones brillaban sexualmente con (I can´t get no) Satisfaction por sobre el tibio “quiero darte la mano” de The Beatles y André Courreges (modisto francés) sorprendía con sus inéditos diseños de “minifaldas” que, baratas y atractivas, se multiplicaban por millones a la sombra de Brigitte Bardot.

Entonces, durante julio de 1966, se jugaba en Inglaterra la confusa, polémica y bochornosa 8º edición de la Copa Mundial FIFA. 14 equipos se sumaron a Brasil (campeón en Chile 1962) e Inglaterra (anfitrión): 9 europeos (Francia, Alemania, España, Suiza, Portugal, Hungría, Bulgaria, Italia y Unión Soviética), 4 americanos (Chile, Uruguay, Argentina y México) y 1 asiático (RDPCorea). Los africanos desistieron de participar por denunciar marginación en la repartición de plazas.


El torneo desfiguró en los simultáneos cuartos de final (23.07.1966) donde ya no había llegado Brasil (dirigido por dos jueces británicos en polémicos partidos ante Hungría 1-3 y Portugal 1-3).

Unión Soviética vencía (2-1) a Hungría y Portugal a Corea (5-3). Pero las otras dos series que tenían como protagonistas a los dos candidatos europeos eran de difícil resolución. Así, los definitivos Inglaterra vs Argentina y Alemania vs Uruguay (que inauguraron el Mundial 0-0) habían comenzado a jugarse mucho antes.


La delegación dirigencial argentina llegó al (previo) sorteo de árbitros a la hora estipulada, pero encontraron que elección ya había sido efectuada. Un alemán (Rudolf Kreitlein) pitaría el encuentro entre Inglaterra y Argentina, mientras que un inglés (James Finney) lo haría en el partido de Alemania vs Uruguay.

La niebla londinense traía sospechas, voces y rumores que se confundían con auras celebratorias. Y así fue. Los temerarios arbitrajes del inglés Finney y el alemán Kreitlein (en simultáneo) garantizaron el pasaje de sus naciones a instancias de semifinal.

ALEMANIA 4 URUGUAY 0
Mientras el alemán Kreitlein llevaba adelante Inglaterra – Argentina (en Wembley), el inglés James Finney se encargaba de Alemania - Uruguay (en Sheffield).



Iban (sólo) siete minutos de juego cuando el defensor alemán Schnellinger se estiró para sacar el balón con su mano en la línea de su propio arco tras certero cabezazo del uruguayo Pedro Rocha. "El único ser que no vio el penal fue el árbitro británico que hzio las señas del “siga, siga”.

No pasó mucho tiempo para que Alemania se pusiera en ventaja (Haller ´11) ante la continua superioridad uruguaya".

Apenas empezado el segundo tiempo, ante un cruce entre Horacio Troche (U) y Lothar Emmerich (A), el árbitro inglés Finney expulsa (sólo) al uruguayo (´49) y, cinco minutos después (´54), la vergüenza pública terminó de plantarse ante los 40.000 espectadores de Hillsborouggh (Sheffield): la expulsión del delantero Héctor Silva (U).

Impotentes, los uruguayos respondieron con juego brusco pero, ya diezmados, tuvieron que irse de la Copa con un 0-4.

INGLATERRA 1 ARGENTINA 0
Conociendo los rumores de pasillo, Juan Carlos Lorenzo (Argentina DT) había planteado el partido fiel a su (reconocido) estilo completando un estudiado combo: usar al límite la ley del offside, no entrar en el juego rival, enfriar el partido e impacientar al público de Wembley (unos 90.000 espectadores).


“El árbitro alemán Rudolf Kreitlein era de estatura baja, calvo y mostraba signos de un carácter autoritario. Mientras los ingleses comenzaron a pegar con la venia del alemán, los argentinos sabían que ese no era el camino a seguir… Las faltas que cometían los ingleses eran consideradas por el árbitro alemán como foules comunes. Si los argentinos cometían las mismas infracciones (incluso más leves) eran sancionados.

En el minuto 33, Kreitlein cobró una falta de (Roberto) Perfumo, lo que hizo que el zaguero le proteste al árbitro y el alemán anotó un nuevo nombre argentino en su libreta. Antonio Rattín asumió el rol protagónico y mostrándole la cinta de capitán pidió un intérprete al árbitro que lo miró y, sin entender una palabra de castellano, decidió que el jugador le había hecho un corte de mangas (luego declaró que Rattín lo miró con mala intención) y lo expulsó. Ahí comenzaron los primeros empujones y algunos jugadores argentinos querían retirarse de la cancha mientras Rattín se negaba a irse.



Tras diez minutos de protesta (partido suspendido) fue sacado por la policía y acompañado por Ken Aston (cabeza del comité arbitral) pero el camino a los vestuarios fue lento y durante su trayectoria, el jugador argentino gesticulaba contra los hinchas ingleses y les mostraba su camiseta. Al pasar por un vértice de la cancha estrujó el banderín de un córner (una bandera británica) y el público terminó de enloquecer arrojando todo tipo de cosas.

En el segundo tiempo y con un monólogo de centros (único argumento de ataque de los ingleses) Hurst pudo vencer la valla defendida por el arquero Roma con certero cabezazo.

Al finalizar el encuentro, varios jugadores argentinos, titulares y suplentes, se abalanzaron sobre el árbitro que tuvo que retirarse con una fuerte custodia policial.

El inglés presidente de la FIFA, Stanley Rous, aprovechó estos hechos para multar al seleccionado albiceleste con la máima sanción monetaria permitida, 1000 francos suizos, y no pudo excluir a la Argentina de los siguientes mundiales, porque encontró una fuerte oposición en el resto de las delegaciones latinoamericanas y algunas europeas.



Los aficionados locales calificaron de “Animals” a los argentinos, al igual que el técnico Alf Ramsey, que además impidió con vehemencia que sus jugadores intercambiaran camisetas con los sudamericanos, incluso sacándoselas de las manos a quienes las habían cambiado.”

Finalmente, Inglaterra y Alemania se encontraron en la (no menos bochornosa) final y, desde el próximo mundial (1970) a fin de evitar escenas en los campos de juego, se establecieron las tarjetas amarilla y roja.

Fuentes: el entrecomillado pertenece al libro "Historias Mundiales" de Eduardo Cantaro.
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18 de diciembre de 2011

La primera definición por penales en Argentina.


18.12.2011 - Un día como hoy, hace 40 años, tuvo lugar en Argentina la primera definición por penales de un partido oficial (AFA).

Se jugaba el Torneo Nacional de 1971 en dos grupos de 14 equipos cada uno. Los dos primeros de cada zona accedieron a las semifinales: Independiente (24pts) y Newells (23pts) ganaron (invictos) la zona A. Rosario Central (21) y San Lorenzo (20) ganaron la zona B.

La noche del 18 de diciembre de 1971 tuvo lugar en el Monumental (Ríver Plate) la primera de las semifinales entre San Lorenzo e Independiente.

Los Rojos se fueron 2-0 (arriba) al entretiempo (Alejandro Semenewicz y Eduardo Maglioni) y los Cuervos lo remontaron a minutos del final (Rubén Ayala y Rodolfo Fischer).

Se jugaron 30 minutos de suplementario (2 tiempos de 15 minutos cada uno) en los que no hubo goles. Y entonces Osvaldo Ardizzone escribiría en El Gráfico: “¿Qué no ocurrió nunca en nuestra historia? Pues ahora sí. Tres horas. Van como tres horas. Tire el reloj, mi amigo. Que un sábado como éste, un sábado que ya se hizo domingo, nunca lo tuvo en su agenda”.

Pepe Santoro (Independiente) no pudo atajar ningún penal y Héctor Scotta (SL) fue el primero en patear. Luego del empate en la primera serie (5-5), en la serie de 2 tiros, San Lorenzo ganó la definición por 7-6: Miguel A. Raimondo (I - pego en el palo), Víctor H. Doria (SL - gol), Francisco Sá (I - gol) y Enrique Chazarreta (SL - gol). Así, San Lorenzo pasó a la final que luego ganaría el Rosario Central dirigido por Ángel Labruna.

La novedad tuvo su reglamentación (FIFA) un año antes (1970) pero el invento se atriubuye al periodista español Rafael Ballester, que sugirió ponerla en práctica en Cádiz durante el Trofeo Ramón de Carranza.

En torneos de corta duración, como el trofeo Ramón de Carranza, el partido de desempate era algo impensable y el sorteo era considerado muy injusto. Por ello, desde las primeras ediciones del Carranza se trataron de encontrar alternativas, así en la edición de 1958 quedó establecido en el reglamento del torneo que en el caso de finalizar la prórroga con empate, se adjudicaría la victoria el equipo que hubiera obtenido menos corner en contra durante la prórroga. Este sistema no era del total agrado de los organizadores por lo que en la edición de 1962 se le encomendó a Rafael Ballester encontrar una fórmula más justa y ecuánime.

Así, la primera definición por penales de la historia ocurrió en la final de 1962 del trofeo en la que Barcelona derrotó a Zaragoza. Fueron dos series de 5 penales (primero ejecutó 5 tiros Barcelona, luego 5 Zaragoza que erró en la segunda serie (Duca).

Hasta entonces los empates en eliminatorias se decidían con alargue, revancha –replay-, nuevo alargue y, finalmente, moneda.


Luego, quien se internó en los pasillos legales para proponer el asunto oficialmente, fue el peluquero alemán Karl Wald (hoy 95 años), que después de obtener la licencia de árbitro en 1936 dirigió más de mil partidos y se llevó el reconocimiento de Joseph Blatter.

"Tuve siempre la sensación de que tenía razón - dice hoy - Sólo de este manera puede haber un vencedor deportivo… Cualquier otra cosa no sería una solución."

Primero aceptó la moción la Federación alemana y a poco, se plegaron la UEFA y la FIFA (1970).

El primer campeonato importante resuelto de este modo fue la Eurocopa 1976 entre Checoslovaquia y Alemania Federal. Checoslovaquia venció en la tanda de penaltis, con el célebre penal de Panenka.

FUENTES: @oscarbarnade / Wikipedia / GentedeCadiz.com
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25 de noviembre de 2011

El nombre de Vélez Sarsfield.


25.11.2011 - “La historia no suele recordar a Carlos II de Inglaterra (1630-1685) como el hombre que entregó tierras a William Penn (1644-1718) o le dio el condado de Sandwich a Montagu (1718-1792), sino por otro motivo más personal: la cantidad de hijos que tuvo fuera de su matrimonio. El monarca reconoció trece vástagos habidos en relaciones con ocho mujeres.

Lucía Walter, una de las ocho, engendró a James y a María. En este caso, Carlos II (el alegre) aceptó la paternidad de James Scott (nacido en Escocia), pero no de Mary, porque sospechaba que podría ser hija del conde de Arlington.

Mary se casó con William Sarsfield, perteneciente a una familia que tendría un descendiente que emigró a nuestras tierras y se instaló en Córdoba. Nos referimos a George Sarsfield, cuya hija Rosita se casó con Dalmacio Vélez y fueron los padres del doctor Dalmacio Vélez Sarsfield (1800-1875), redactor del Código Civil” (1) y propulsor del primer ferrocarril argentino, entre otras cosas.

El 9 de enero de 1854, la comisión de hacienda integrada por Dalmacio Vélez Sarsfield (Bartolomé Mitre y Mariano Billinghurst) presentó el proyecto de construcción de un ferrocarril desde la ciudad de Buenos Aires al Oeste y, tres años después, en agosto de 1857 se inauguró (locomotora + 2 vagones) con un viaje que lleva al propio Vélez Sarsfield (y otros).


El trayecto medía inicialmente 10 km e iba desde la estación Plaza Del Parque (hoy Teatro Colón) hasta la estación La Floresta, (hoy Floresta), su cabecera terminal.

Más tarde, en 1888, homenajeando al Dr.Vélez Sárfield (fallecido en 1875), la estación “La Floresta” pasa a tomar su nombre (hasta 1944).

Y, finalmente, a falta de partes meteorológicos, la inducción nos dice que el 1 de enero de 1910 llovía, razón por la que entonces, Julio Guglielmone, Martín Portillo y Nicolás Marín Moreno se reunieron bajo la estación terminal del Ferrocarril del Oeste, en el túnel que une los andenes, a decidir la creación del “Club Atlético Argentinos de Vélez Sársfield”, por la sencilla razón de que estaban, entonces, bajo la estación “Vélez Sársfield” (hoy "Floresta")... hace 100 años.



(1) Daniel Balmaceda, "Historia de las Palabras", Sudamericana, 2011 (pág.90)
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17 de octubre de 2011

El primer partido de fútbol televisado en Argentina.


17.10.2011 - Un día como hoy, 60 años atrás, el 17 de octubre de 1951, quedó inaugurado LR3 TV Canal 7 bajo la dirección de Jaime Yankelevich (entonces propietario de Radio Belgrano) y se emitía la primera transmisión de TV en Argentina.

Fue el acto del Día de la Lealtad peronista realizado en una colmada Plaza de Mayo. Entonces tres cámaras ubicadas en un balcón del (actual) Banco Nación registraron las históricas imágenes que llegaban a los pocos televisores instalados (costaban 4 sueldos promedio) en las que Eva Duarte de Perón habló a una multitud que le pedía asumir como vicepresidenta para el (trunco) período democrático1952-1958.



Tres semanas después (04.11.1951) empezaron las transmisiones regulares desde Canal 7 (única emisora durante 9 años). La obligatoriedad del vivo mostró los ensayos a prueba y error mientras tomaban forma los primeros géneros o formatos: noticieros, musicales y luego los deportivos.

Así, a un mes de la inauguración, el 18 de noviembre de 1951, por la 33º fecha del campeonato, se televisó desde el Gasómetro de Boedo, San Lorenzo 1 River 1, relatado por Ernesto Veltri y comentado por (el uruguayo) Enzo Ardigó, siendo director de cámaras Nicolás del Boca (padre de Andrea).

"Lo que me acuerdo es que muy pocos tenían aparatos de tevé. La llegada de Canal 7 produjo una revolución. Los partidos se veían en bares y confiterías y no llegaban al Interior" (Juan José Pizzuti).

El primer gol televisado en la historia del fútbol argentino fue del “Negro” Maravilla (para San Lorenzo), antes del empate millonario, a cargo de Santiago Vernazza.

San Lorenzo formó con Blazina, Martínez, Oscar Basso, Zubieta, Cívico, Fontana; Picot, Maravilla, Benavídez, Armando Farro y Silva. Por River jugaron Amadeo Carrizo, José Ramos, Soria, Yácono, Venini, Ferrari, Vernazza, Juan José Pizzuti, Wálter Gómez, Angel Labruna y Félix Loustau.
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25 de mayo de 2011

¿Cuántos años cumple Ríver?


25.05.2011 - Si respetamos el momento de Ríver tendremos que obviar globos, guirnaldas y burbujas y pasar a saludar a la (breve) fiesta íntima (?) para desear un feliz cumpleaños. Y como con (algunas) mujeres, también obviar el asunto de las cifras; eso de preguntar ¿cuántos?

Las únicas certezas al respecto es que Ríver nació antes que Boca de la fusión de (dos clubes barriales) La Rosales y Santa Rosa (que nació como “Juventud Boquense”). Por lo demás, al igual que la gente de Quilmes (y algunos otros) la tendencia a sumar años a la vida continúa vigente.

En efecto, el sitio oficial festeja 110 años de vida de acuerdo a su versión en la que el club oficializó su fecha de fundación del 25 de mayo de 1901 cuando el Gobierno le otorgó la personería jurídica (23 de abril de 1923).

La teoría de 1901 se basa en tres patas:
* La declaración del presidente del club, Antonio Zolezzi, el 31 de may de 1912, de que la entidad había sido fundada en 1901 en un fuerte debate para la aprobación de un subsidio para el club.
* La memoria y balance de 1915 que se señla como ejercicio nº 14.
* La revista PBT del 26 de diciembre de 1917 que afirma que Ríver se fundó el 25 de mayo de 1901.

Pero la teoría de 1904 tiene muchos más documentos a su favor, entre ellos el diario La Nación (22.05.1904), la memoria y balance de 1909 anotada como 6º ejercicio, la primera historia del club escrita por Enrique Zanni (uno de los fundadores y presidente), la duda fundacional explícita de Julio Degrossi (presidente 1938) y la nula mención en archivos de “Ríver Plate” entre 1901 y 1903 y sí, en cambio, de Santa Rosa y La Rosales.

El trabajo de investigación que rejuvenece (3 años) a Ríver fue realizado por los investigadores del CIHF (Barberini, Barnade, Cantaro, Gallego, Gasparini, Gorgazzi, Imas, Nogueira y Yametti), los mismos que encontraron el gol extraviado de Ángel Labruna y puede leerse aquí.
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13 de abril de 2011

Luis Felipe Monti.


13.04.2011 - Las primeras dos finales mundiales lo tuvieron como protagonista pero entre ellas, en sólo 4 años, pasó agua bajo el puente.

Cuentan que dos agentes secretos italianos, Marco Scaglia y Luciano Benetti, llegaron a Montevideo para la final de 1930 y, pasando por fanáticos uruguayos, colaboraron en la amenazante presión de insultos a los argentinos y, en particular, a Luis Monti.

“Doble ancho” (tal el sobrenombre de Monti), autor del primer gol argentino en mundiales (15.07.1930, 1-0 a Francia), no la pasó bien por aquellos días. Las amenazas de muerte a miembros del equipo y en el caso de Monti a su madre, si ganaban la final, hubieron pesado. También cuentan que durante el entretiempo, cuando Argentina ganaba 1-2, Monti lloró en el vestuario.

Incomprobable pero comentada fue la visita de estos (2) italianos que hubieron tenido dos caminos en su misión: matar a la madre de Monti o llevarlo a jugar a Italia, tales deseos (órdenes) del Duce.

LA MISION
Apoyó ambas palmas sobre el escritorio, lo escudriñó y le dijo con voz severa, remarcando cada una de las palabras: “No sé como lo harán, pero Italia debe ganar este campeonato”. Sin poder escapar de esa mirada eléctrica, Giorgio Vaccaro intentó congraciarse: “Se hará todo lo posible, Duce”. La réplica fue contundente, definitiva: “¿No me ha comprendido bien, general? Italia debe ganar este Mundial… Es una orden”.

Benito Amilcare Mussolini no dejó de apuntar a los ojos de su atribulado interlocutor, el presidente del Comité Olímpico Italiano y de la Federación de Fútbol, quien aturdido, se levantó de su asiento y se retiró de la amplísima sala. Vaccaro había accionado ante la FIFA para que Suecia levantara su candidatura y la II Copa del Mundo de Fútbol 1934 quedara a merced de Italia. Apenas los escandinavos se hicieron misteriosamente a un lado en 1932, il Duce le delegó la organización del certamen a Achille Starace, el secretario general del Partido Nazionale Fascista y al propio Vaccaro. Los carteles oficiales mostrarían a un hercúleo atleta haciendo el saludo fascista con una pelota de fútbol en sus pies. Una empresa tabacalera lanzó los cigarrillos Coppa del Mondo.

Italia había encabezado un boicot para no viajar a Sudamérica con motivo del primer torneo organizado por la FIFA, disputado en Uruguay en 1930, y los orientales pretendieron devolverles con la misma moneda. Pero Brasil y Argentina se cortaron por las suyas y si asistieron, a pesar de que el equipo argentino, dirigido por el italiano Felice Pascucci fue con sólo 18 jugadores, la mayoría amateurs. Al arribar después de un agotador viaje en barco, desde la delegación argentina habrían enviado un llamativo telegrama de agradecimiento: “Al tocar tierra italiana los atletas argentinos saludan con respetuosa deferencia al jefe de gobierno que dirige con clarividencia los destinos de la Italia renaciente”.

Al centrehalf Luis Felipe Monti le decían Doble Ancho. Convirtió el primer gol argentino de la historia de los mundiales, en Montevideo. Luego de ese debut, se daría una final rioplatense, con amenazas y desafíos de toda índole. A Monti y a sus compañeros, les hicieron llegar la inequívoca e impúdica advertencia de que si la Argentina ganaba, correrían peligro sus vidas. El jugador confiaría tiempo después que el miedo que sintió esa tarde, por momentos le impidió levantar las piernas. El triunfo de la Celeste fue finalmente por un concluyente 4-2. Ese muchachote fornido, de condiciones físicas asombrosas, jugaba para San Lorenzo y era empleado municipal. Entre ambos sueldos redondeaba menos de u$s 200 mensuales. Poco después del torneo, lo visitaron dos agentes italianos que le anticiparon que sería tentado por un dirigente enviado por Mussolini para jugar en un club italiano a cambio de un sueldo de u$s 5000, casa y auto, además de otros premios. También le anticiparon que debía tener el pase en su poder. No querían dejar rastros oficiales… Efectivamente, a los pocos meses, Monti estaba jugando en la Juventus, aun cuando el equipo predilecto del presidente fascista era la Lazio. Ese mínimo cuidado de las formas no impidió que durante ese mismo año, cuando el jugador descollaba en las canchas azurras tras un comienzo muy fuera de forma física, haya sido instado a tomar la ciudadanía italiana.

Historias del mismo tenor podrían contar Enrique Guaita, Raimundo Orsi y Atilio De María. También el brasileño Amphiloquio Marques Filo (quién adoptó el nombre Anfilogino Guarisi, acuciado por la situación). Jugaron para Italia un Mundial a la medida de Italia. En el que sus jugadores tuvieron libertades extraordinarias para jugar con una rudeza que fue mucho más allá del reglamento. Al punto de que en cuartos de final, ante un brillante elenco español, el mejor de la época, terminaron 1 a 1 en tiempo suplementario, con media docena de lesionados en las filas visitantes. España debió jugar diezmada el desempate apenas 48 horas después.

Por supuesto que los locales llegaron a la final, que fue contra Checoslovaquia, con el mismo árbitro de la semifinal, el suizo Eklind, tan proclive a beneficiar con sus fallos a los dueños de casa. En la concentración italiana, 24 horas antes del partido, se recibió el siguiente telegrama:

“Vencer o morir / Señores, si los checos son correctos, nosotros somos correctos. Eso ante todo. Pero si nos quieren ganar de prepotentes, el italiano debe dar un cazote y el adversario caer… Buena suerte para mañana, muchachos. Ganen. Si no, crash”. No hizo falta que nadie se pasara el dedo índice por el cuello. Todo el mundo sabía que “crash” significaba decapitación. El telegrama estaba firmado por Benito Mussolini.

Al día siguiente, los equipos estaban en la boca de ingreso a la cancha cuando la banda musical entonó el “Himno al Sole”, de Giaccomo Puccini, logrando que se sumaran al coro los 55.000 espectadores, la mayoría vestida con camisas negras. Impresionaba el Estadio del Partido Nacional Fascista de Roma. Pero ese aliento no evitó que los checos vencieran por 1 a 0 al cabo del primer tiempo. Entonces, le hicieron llegar un mensaje al técnico italiano Vittorio Pozzo: “Usted es el responsable del éxito. Pero si fracasa que Dios lo ayude”. Pálido, el entrenador conminó a sus jugadores: “No me importa cómo, pero hoy deben ganar o destruir al adversario”.

Luego, cuando restaban cinco minutos para el final, el argentino Orsi gambeteó al arquero rival y metió el empate. Y en el alargue, el italiano Schiavio lograría el desnivel. Monti relataría tiempo después: “En Uruguay me querían matar si ganaba. En Italia me mataban si perdía… Esa vez, por decisión de il Duce podíamos pedir lo que se nos ocurriese: mujeres, casas, dinero… Éramos los seres humanos privilegiados de Italia… Después todo iba a cambiar…”

Mussolini dejó su cabeza afeitada al descubierto cuando fue a entregar la Copa y todo el estadio comenzó a gritar: “Duce…”
(Fragmento de "Fuimos Campeones", Ricardo Gotta, Edhasa, 2008)

Como Giorgio Vaccaro, Luis Felipe Monti falleció en 1983 a los 82 años.
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16 de diciembre de 2010

El día de Rugilo: Argentina debuta en Wembley (1951).


16.12.2010 - La primera generación de computadoras (útiles durante la Segunda Guerra Mundial) debuta inaugurando la era de la informática (para fines civiles) en Inglaterra y Estados Unidos, los rusos obtienen el secreto diseño de la bomba atómica y McLuhan publica su primer libro (La novia mecánica: folclore del hombre industrial).

1951 es un año electoral en Argentina, Evita – enferma - renuncia a la candidatura vicepresidencial, Benjamín Menéndez proyecta golpes mientras la mujer se dispone a votar por primera vez en la historia, Fangio empieza su quíntuple serie en la F1 y se da (desde Plaza de Mayo) la primera transmisión de TV (24 años después de las dadas por la BBC en Inglaterra).

A principio de un año que Perón había planificado festivo, se inician los contactos para llevar la selección argentina a Wembley. Ya entre el 25 de febrero y el 8 de marzo Buenos Aires vive los Juegos Panamericanos, habla de Delfo Cabrera y ve, inédita a Argentina sobre los yanquis en el medallero.

Perón da el visto bueno y la AFA acepta la invitación inglesa. Después de todo, en Wembley, donde Inglaterra está invicta, hay menos de perder que de ganar. Si bien la selección no viaja a Europa desde 1934, viene de números estremecedores: en los 20 campeonatos internacionales jugados desde 1910 (de los que 12 fueron oficiales) fue campeón en diez y subcampeón en ocho. Y los ingleses vienen de abucheos en el Maracaná (Mundial 1950).


Inglaterra necesita, de algún modo, preparar su selección y levantar la moral. Habían llegado a Brasil (1950) con pasajes de regreso para un día después de la final. Pero después de vencer a Chile (2-0) en el debut, la insospechada derrota (0-1) frente al pobre Estados Unidos (un equipo semi amateur) los dejó con la obligación de ganarle a España para seguir en el Mundial. España ganó (1-0), los brasileños del Maracaná los despidieron a burla y trapo blanco y el vuelo de regreso debió reprogramarse.

El equipo argentino llega a Londres el 4 de mayo y, luego de un desayuno, es trasladado a almorzar a Highbury, donde la prensa, que poco conocía del fútbol argentino, ya había titulado “Llegaron los siete mustachos” (Daily Express) y los describía como petisos, fornidos, apasionados y de ojos oscuros (Evening News).

Después de aceptar la invitación y presenciar el último partido de la temporada del campeón Tottenham (venció a Liverpool), Guillermo Stábile (DT) manifiesta asombro: “No digo que los jugadores individualmente sean mejores (que los de Rácing Club); de hecho no lo son. Pero el juego de equipo es notable.”

“El brío de los hombres de Milburn puede azotar a los beef boys”, publica Express, “estos sudamericanos son pintorescos, pero los británicos tienen que olvidarse de jugar al fútbol como lo hacen ellos. Lo que se necesita es honestidad y un estilo de juego limpio como el nuestro, sin olvidarse de los fuertes y no comprometedores tacles”. El Mirror opina sobre la conveniencia de no olvidar “la aplicación de las verdaderas reglas del fútbol, que permiten la moderada utilización de tacles… Algunos países quieren eliminar los tacles del reglamento, porque no encajan ni con su estilo ni con su temperamento.”


El 8 de mayo se agotan las entradas (más de 60.000), mientras el equipo argentino reconoce el campo de Wembley. El día del partido (9) una fuerte lluvia deja el césped resbaloso y húmedo.

En Inglaterra faltan Wilf Mannion (delantero del Middlesbrough) y Stanley Matthews (volante del Blackpool) lesionados y reemplazados por Jackie Milburn (Newcastle) y Vic Metcalfe (Huddersfield) respectivamente.

En Argentina faltan las estrellas José Manuel “Charro” Moreno (en Chile) y Alfredo Di Stéfano que junto Adolfo Pedernera y otros se instalaron en Colombia a partir del conflicto gremial de 1948.

Inglaterra sale con Williams; Ramsey, Eckersley, Wright, Taylor, Cockburn, Finney, Mortensen, Milburn, Hasall y Metcalfe. Argentina forma con Rugilo; Colamn (Allegri), Filgueiras, Iácono, Faina, Pescia, Boyé, Méndez, Bravo, Labruna y Lousteau.

Suenan los himnos. El público inglés rompe el silencio durante el himno argentino, seguido por la radio en Londres y Buenos Aires.

A los 18 minutos un contraataque relámpago: Labruna toma un despeje de Rugilo y la entrega a Loustau que va, pasa como poste a Alf Ramsey y pone un centro en la cabeza de Mario Boyé que silencia Wembley: 1-0.

Los ingleses siguen con ritmo frenético, ahora a empatar y descubren a Miguel Angel Rugilo, el enorme arquero de Vélez que corta centros y disparos como un muro infranqueable (tres pelotazos de Hassall y uno de Milburn).

Fue el día cúspide en la carrera deportiva de Rugilo, el día en que se ganó el apodo de “León de Wembley”.

"Habían elegido tres arqueros: Gabriel Ogando, de Estudiantes de La Plata; yo y Héctor Grisetti, de Racing, en ese orden de prioridad. De los tres uno debía quedarse, presumiblemente el último de la lista, pero Ogando tuvo un problema con su club y fue excluido. Entonces quedé de titular.

Como el campeonato local recién comenzaba en abril y el viaje fue en mayo, estábamos todos fuera de forma, gordos. Antes no había pretemporada ni preparación física. Este hecho después fue decisivo.

Salimos de Buenos Aires el 2 de mayo en avión. El viaje duró 36 horas e incluyó varias escalas. El primer partido, contra el seleccionado inglés, fue el día 9. Nosotros no teníamos demasiada noción de la trascendencia que tenía aquel encuentro. Ignorábamos toda la leyenda tejida en torno al viejo estadio de Wembley, verdadero templo del fútbol. Apenas sabíamos que allí los ingleses no habían perdido en los últimos 85 años. En esa época el futbolista no estaba preparado para tantas cosas. El solo hecho de viajar e integrar la selección nos tenía en las nubes. Nadie pensaba en otra cosa, ni en el dinero, como ahora. Por ese viaje nos dieron como único salario 5 mil pesos a cada uno.

Apenas empezó el partido realicé una buena atajada. Eso me ayudó muchísimo porque me agrandé. Ellos sacaron, avanzaron, nunca me olvido, le cortaron la pelota al insider derecho y el tipo me pateó como venía. Fue un tiro fuerte, arriba, en un ángulo. Por suerte, como se puede apreciar en esta foto (tapa) y que corresponde a esa jugada, pude descolgarla. Después vino el gol de Mario Boyé. Ellos seguían jugando al mismo ritmo, infernal, con que empezaron y con el que después terminaron.

Sin jactancia, creo que aquella tarde tuve una buena actuación, pero nunca imaginé que serviría para promocionarme como lo hizo. A pesar del asedio, nunca dudé de que ganábamos ese partido. Sin embargo, faltando ocho minutos todo se derrumbó.

En poco rato nos convirtieron dos goles seguidos. El primero fue un centro de la derecha que cabeceó el insider izquierdo inglés. Faina, nuestro centro half, me tapó, la pelota pasó por detrás suyo, pegó en el palo y se metió. El segundo gol fue un offside clavado, hasta los ingleses lo dijeron. También vino un centro de la derecha, volvió a cabecear el insider izquierdo, y la pelota fue hacia el medio del área chica de arrastren. Allí estaba parado el centro forward solito, que convirtió el tanto.

Durante todo el encuentro me habían ovacionado después de cada atajada, pero la del final fue tremenda. Ya nos íbamos de la cancha y la gente gritaba a lo loca. Como no sé inglés no entendía nada. El que me avivó fue Chichilo Sola, masajista de Vélez y de la selección que me paró diciéndome: Saludá, saludá, que esa ovación es para vos. Creí que se venía abajo Wembley. Después cuando llegué al vestuario me puse a llorar. A pesar de todo me dolía haber perdido cuando teníamos todo casi cocinado. Me acuerdo que Tucho Méndez quería consolarme diciéndome: No llores, gil. ¿Cómo te vas a amargar justo vos que hoy fuiste un fenómeno?

Hasta volvernos, los ingleses siguieron hablando de mí, haciéndome infinidad de reportajes. Mucha gente fue al partido contra Irlanda (ganamos 1 a 0) para verme atajar.

Creo que mis bigotes fueron fundamentales en todo esto. Yo usaba unos mostacholes bárbaros que en Inglaterra no se veían. Eso les llamó poderosamente la atención. En el nerviosismo del juego tenía por costumbre acariciármelos, retorcerlos.
Les causaba mucha gracia: cuando lo hacía, el estadio todo era una gran carcajada. Además, debido al intenso trajín y la falta de estado físico, me empezaron a dar calambres en las piernas y en la boca del estómago. Del dolor me revolcaba por el piso. Eso también les divertía mucho, suponían que lo hacía de puro loco.

A la vuelta había más de 10 mil personas esperándonos y, fundamentalmente, esperándome a mí. Era algo que no imaginaba, no obstante que en cada escala del viaje de vuelta había una nube de periodistas en los aeropuertos para fotografiarme y reportearme. El público siguió mi auto en caravana hasta mi casa, que estaba en Caaguazú y Cosquín, tocando bocina. Eso fue el 17 de mayo por la noche.

Supe que quien me puso León de Wembley fue Luis Elías Sojit, que trasmitió el partido. Parece que se la pasó dele repetir: ¡Rugilo, un verdadero león! y cosas por el estilo. De ahí nació el apodo. El barullo en torno mío duró un par de meses. Al poco tiempo vi una película que me hizo reír. Se me veía atajándole un tiro bárbaro a un inglés que me hacía gestos con la cabeza como diciéndome: ¿Pero cómo hay que hacer para meterte un gol?".


Así fue, los rechazos de la defensa argentina (metida atrás) muy pocas veces llegaron a pies de sus compañeros de ataque. Por lo general los recibía un jugador inglés, de donde resultó que el asedio se hizo persistente.

En el minuto 79 Stan Mortensen cabecea al gol el córner inglés número 14 y en el minuto 86 cabecea un tiro libre de Ramsey a los pies de Milburn que define en off side. Inglaterra gana 2-1, mantiene el invicto en Wembley y empieza a ver el Mundial del 50 como un ligero tropiezo.

Por la noche, en una cena organizada para ambos equipos, Jules Rimet reconoce a los muchachos como “buenos embajadores de Argentina”, el primer equipo no británico que jugó en Wembley.



*Miguel Ángel Rugilo falleció en 1993 a los 75 años de edad. 
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2 de enero de 2010

100 años de Vélez.




Nada tiene que ver Dalmacio Vélez Sársfield (18.02.1800 – 30.03.1875), hijo de Dalmacio Vélez Baigorri y Rosa Sársfield Palacios, nacido en Córdoba, abogado y político durante los primeros años de una Argentina nación (secretario de Bernardino Rivadavia, jurisconsulto en derecho internacional durante el gobierno de Rosas - con quien mantuvo una tensa relación- , luego senador, canciller, Ministro de Hacienda de Bartolomé Mitre - con quien mantuvo disputas intelectuales - y Ministro del Interior de Sarmiento) con el espíritu de los pibes que fundaron el club que llevaría su nombre.

A falta de partes meteorológicos la inducción nos dice que el 1 de enero de 1910 llovía, razón por la que entonces, Julio Guglielmone, Martín Portillo y Nicolás Marín Moreno se reunieron bajo la estación terminal del Ferrocarril del Oeste, en el túnel que une los andenes, a decidir la creación del “Club Atlético Argentinos de Vélez Sársfield”, por la sencilla razón de que estaban, entonces, bajo la estación “Vélez Sársfield” (hoy "Floresta")... hace 100 años.

28 de noviembre de 2009

Héctor Souto.


El primer documento donde se hizo pública en la Argentina la existencia de barras bravas...


El primer documento donde se hizo pública en la Argentina la existencia de barras bravas organizadas, con informes sobre su accionar, sus conexiones y su estructura interna, fue el expediente de la causa judicial a cargo del juez de menores Jorge Moras Mom acerca del asesinato del adolescente Héctor Souto por la barra de Huracán.

Fue un crimen particularmente brutal; el barrabrava apodado “Cinco Dedos”, obrero mecánico de 23 años y unos 80 kilos, lo aplastó, presionando rítmicamente con un pie en el pecho y otro en el abdomen mientras los compinches lo alentaban con sus gritos: “Dale, matalo…”.

Héctor Souto tenía 15 años, cursaba el 3º año industrial en el Otto Krause y asistió al Tomás Ducó en la tarde del domingo 9 de abril de 1967 a ver a Racing contra Huracán. Para la hora del comienzo del partido su cadáver yacía en la enfermería del club.


Cuentan que había osado resistirse a un acto de bravuconería de la barrabrava local y lo había pagado con su vida. Carlos Babington, entonces en sexta división y espectador, cuenta que “la hinchada visitante pasaba por abajo de la popular local, una locura, y justo este Souto mostró la remera de Racing”.

Los ánimos estaban caldeados: un rato antes un grupo de la barra de Rácing había robado un paraguas pintado con los colores de Huracán y lo había quemado. Souto quedó cerando la marcha por debajo de la popular local y fue atacado: lo golpearon de todos los ángulos, cayó de bruces, lo dieron vuelta y “Cinco Dedos” llevó a cabo su obra.

Los diarios hablaron de “un muerto y un herido en una avalancha”. El médico de Huracán (el 1º profesional en examinar el cuerpo) estimó que la muerte podía haberse producido por un “síncope cardíaco”.

A medida que la declaración de testigos del crimen cometido ante la vista de miles de personas fue dejando en claro que no había ni avalancha ni síncope cardíaco, empezó la comedia. Huracán condenó el bárbaro crimen y ofreció todo tipo de colaboración moral y material para los familiares de la víctima que nunca llegó.

“No estuve en el partido. Además, soy el interventor de la AFA. Si desean información remitan sus inquietudes al ámbito policial”, dijo Valentín Suárez, interventor de la AFA que suspendió el estadio por 5 fechas.

La Razón publicaba los lamentos dirigenciales de Huracán y Clarín le sugería al club que apelara ante los estrados judiciales la suspensión aplicada para “quitarse el cartel de cómplices de asesinos que le ha colocado” la sanción. Souto, su familia y el accionar dejaban de ser noticia. De todos modos, no le hizo falta a Huracán llegar al reclamo judicial: la A.F.A. le levantó la suspensión.


Para ver extractos del expediente click aquí.

30 de octubre de 2009

Pibona Alterio.

EL PRIMER GOL DE ARQUERO EN EL FÚTBOL ARGENTINO
Pibona Alterio, arquero de Chacarita y tío de Héctor "vale la pena" Alterio, fue el primer arquero en convertir un gol en el fútbol argentino: lo hizo de penal a Tigre (1931), en un partido que terminó 3-3. No fue muy difícil. El arquero de Tigre, Savarro, se quedó parado junto al poste en señal de protesta por el cobro del árbitro.

Este gol fue el único de arquero hasta el Torneo Nacional de 1972, cuando Alberto Parsechián (arquero de Independiente de Trelew) hizo 2 - también de penal: uno a Vélez y otro a San Lorenzo de Mar del Plata.

Algunos goles (memorables) de arqueros:
René Higuita (Atlético Nacional, 1995) a Ríver Plate.
Chiquito Bossio (Estudiantes LP, 1995) a Rácing Club.
José L. Chilavert (Paraguay, 1998) a Argentina.
Rogerio Ceni (Sao Paulo, 2005) a Tigres (Méx).
Andrés Palop (Sevilla, 2007) a Shakhtar Donetsk.
Paul Robinson (Tottenham Hotspur, 2008) a Watford.

3 de septiembre de 2009

59º aniversario del Cilindro de Avellaneda.


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El 3 de septiembre de 1950 Rácing, ganándole a Vélez 1-0, jugaba su primer partido oficial en el Cilindro que se llenaba con unos 100.000 espectadores.

26 de agosto de 2009

Pok-ta-pok

Los historiadores coinciden en señalar que el origen del fútbol está relacionado con rituales de fertilidad. Así el balón simboliza al sol, y el campo de juego a los sembrados, por donde hay que hacer cruzar al sol para garantizar una buena cosecha. Pero para eso, el sol debe salir…

El Pok-ta-pok (Tlachli en náhuatl y taladzi en zapoteca) fue practicado por los mayas desde hace unos 3500 años hasta que fuera prohibido por Torquemada en busca de quitarle competitividad a su dios. Su nombre es la pura onomatopeya del sonido de la bola contra el antebrazo (pok), la pared (ta) y vuelta al antebrazo (pok).

Frío crepúsculo en Chichén Itzá. Una danza de sombras de fuego y antorchas sobre el enjarre acompaña el ritual de la danza de plumas al compás de flautas, tambores y timbaletas. Los espectadores colman, sentados, lo alto de la muralla. Entran los dos equipos. Los jugadores, que vienen de la larga noche de penitencia (ch´ ab tan), se disponen en fila, frente a frente, a lo largo de las banquetas: algodón, piel, caretas de mimbre y casco.
Empieza el juego ritual, antesala del sacrificio y la decapitación que asegura la fertilidad de la tierra, símbolo de vida, muerte, reencarnación y del acontecer cósmico, la lucha entre Tezcatlipoca (la noche) y Quetzalcóatl (el día) para conocer el designio de los dioses (ordalía) y que el sol triunfe sobre las tinieblas para volver a asomar.




La pelota (sol) en constante movimiento sobre el campo (sembrados) sin salirse de los muros laterales y golpeada por codos, cuadriles (clavijero), rodillas, asentaderas, cadera,s hombros, brazos o espaldas (todo menos pies, manos y cabeza) pesa hasta 3 kilos (de hule) y debe, finalmente, pasar por el aro adosado al muro.

Fray Diego Durán, que vivió en la Nueva España entre 1545 y 1588 describió los campos de juego en su Códice Aubin: “La altura de las paredes eran entre dos y tres metros y medio de alto, extendiéndose alrededor. Por las costumbres nativas, plantaban palmas y árboles que soltaban semilla roja, cual madera era suave y ligera, las paredes del rededor eran decoradas con murales o estatuas de piedra. La cancha se llenaba la arena cuando jugaban los reyes”.

Se descubrieron, hasta ahora, unas 1500 canchas de pok-ta-pok, concentradas, sobretodo, en Yucatán, Chiapas, Veracruz y Chichén Itzá, donde se encuentra la más grande (170 metros de largo) con muros laterales de 7 metros de altura.

Queda una duda a saldar entre los historiadores: si los sacrificados eran los ganadores o los perdedores.

25 de agosto de 2009

El primer superclásico.

El primer partido oficial entre Ríver y Boca se jugó el 24 de agosto de 1913, en la cancha de Rácing.

"Por primera vez se enfrentaron los vecinos de la Boca. El partido, que estaba anunciado para las 2.30 de la tarde, comenzó una hora después, originando esta demora protestas del numeroso público...

Lógico era presumir que la gran expectativa del público concurrente se vio defraudada, en virtud de que los jugadores, cuya actuación en los primeros momentos fue correcta, se dedicaron más tarde al juego brusco, actitud que concluyó por deslucir el partido y quitarle el interés que en realidad tenía...

Ante el temor de un empate, los delanteros de Ríver Plate redoblaron sus esfuerzos y lograron elevar a su vez algunos ataques a la valla contraria. En uno de ellos, Virtú - el arquero de Boca - recibió un centro de Praga y cayó al suelo, donde fue atropellado por algunos jugadores de Ríver Plate. Con tal motivo, varios hombres de los dos cuadros se tomaron a golpes de puño, triste espectáculo este que terminó con la intervención del juez y de los linesmen que actuaban en el partido. Estando en la ofensiva Boca Júniors terminó el encuentro con el triunfo de Ríver por dos goals a uno." (Diario La Prensa 25.08.1913)


La Nación publicó una síntesis del partido y aclaró sobre el retraso del partido:

Boca: Virtu Bidone; Garibaldi, Lamela; Valentini, Vergara, Elena; Calomino, Romano, Mayer, Taggino y Abbatángelo.
River: Isola; Chiappe, Calneggia; Simmons, Cándido García, Puruzzi; Galeano, Ameal Pereyra, Penney, Roldán y Fraga Patrao.

Goles: PT: 27’ García (RP), ST: 1’ Ameal Pereyra (RP), y 33’ Mayer (BJ).

Incidencia: ST, a los 25’, los dos equipos se pelearon y fue expulsado Ameral (RP).

Curiosidad: Él arbitro encargado de dirigir el encuentro llego 40 minutos tarde a la cancha, por lo que el partido, que debía empezar a las 14.30, comenzó a las 15.10.
Cancha: Racing Club (Local Boca Juniors).



LOS NUMEROS DEL TORNEO DE 1913
15.08.2009 - PELEA BOCA - RIVER 9º DIVISION