Mostrando las entradas con la etiqueta FUTBOL DE INDIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta FUTBOL DE INDIA. Mostrar todas las entradas

17 de marzo de 2019

Fútbol femenino para cambiar el futuro de las niñas de India.


Hace 12 años, el estadounidense Franz Gastler aterrizó en Jharkhand, uno de los estados más pobres de la India. Meses después fundaba Yuwa, un programa que ha encontrado en el fútbol femenino una potente herramienta para alejar a las jóvenes de los trabajos forzados, los abusos y los matrimonios concertados.

Los abusos sexuales, el tráfico de personas y los altos índices de analfabetismo son algunos de los lastres que, según la ONU, impiden que la India progrese en materia de Derechos Humanos. En este contexto, y en un país con una cultura abiertamente patriarcal y una enraizada estructura social basada en castas, las mujeres son las más vulnerables. De ahí que, en 2018, un estudio cualitativo de la Fundación Thompson Reuters calificase al país asiático como el más peligroso del mundo para las mujeres. Los datos lo avalan: cada 22 minutos se denuncia una violación en el país. Solo en 2016 se registraron más de 38.900 casos. De ellos, 20.000 tenían como víctima a un menor.

Cuando, en 2007, el estadounidense Franz Gastler llegó a Jharkhand (uno de los estados indios más pobres), se topó con esa dura realidad. Por entonces, él tenía 27 años y quería «ayudar a los más desafortunados». Tras calibrar varias opciones, abrazó la idea más «intrépida»: se instaló en una casa hecha de barro y se unió a una ONG local. Comenzó impartiendo clases de inglés mientras que en su tiempo libre jugaba al fútbol con los niños que, asegura, cuando oían su ruidosa moto, salían del colegio en su búsqueda.

Inmerso en esa rutina, Gastler se percató de que en la India, «mientras los niños jugaban, las niñas trabajaban». Y es que, en Jharkhand, solo el 50% de las niñas van a la escuela. Así que, cuando un día una de sus alumnas le dijo que quería jugar al fútbol, la idea surgió sola. Un año después de su llegada al país asiático, el emprendedor, natal de Minnesota, fundó Yuwa, un programa que ha encontrado en el fútbol femenino una potente herramienta para mejorar la vida de las jóvenes y alejarlas de los trabajos forzados, los abusos y los matrimonios concertados, prácticas frecuentes en las zonas más rurales del país.

El primer equipo organizado por Yuwa estaba integrado solo por 15 niñas. En la actualidad, cuenta con cerca de 250 jóvenes, de las cuales 150 «entrenan todos los días», ha explicado Gastler a Ethic en su reciente visita a España. Yuwa, en colaboración con grandes empresas, entrega becas de alcance internacional. Concretamente en España, este año un grupo de diez jugadoras han viajado hasta Donostia para recibir formación como entrenadoras por parte de los técnicos de la Real Sociedad.

Aunque unas pocas han logrado incorporarse a equipos nacionales o han recibido formación por grandes personalidades del mundo del deporte, otras han seguido la tradición de su país y han contraído matrimonio a una edad temprana. «Al final se trata de darles una oportunidad para un futuro que antes no tenían», comenta. En este sentido, para mejorar la calidad de vida de estas niñas en todos los sentidos, Yuwa, en proceso de convertirse también en una escuela, se ha apoyado en iniciativas que persiguen el mismo objetivo.

Una de ellas es Blendhub Corp, una firma asentada en España dedicada a la producción de alimentos en polvo para la preparación de lácteos, panificados, carnes o productos vegetales, que junto con la organización sin ánimo de lucro Feed a Billion, trabajó durante tres meses para conseguir un producto que garantizase que las niñas de Yuwa tuviesen una mejor alimentación. Y es que, siguiendo las tradiciones indias, los hombres de la familia tiene preferencia frente a las mujeres y las niñas, que son las últimas en recibir los alimentos en casa.

Lo disruptivo de esta compañía es su capacidad para fabricar los alimentos en cualquier rincón acortando la cadena de distribución gracias a sus «fábricas portátiles», que caben en un contenedor. Su mínimo tamaño (unos 20 metros cuadrados) permite que puedan enviarse por mar y tierra allí donde coinciden el agricultor o el ganadero y el consumidor. ¿La consecuencia directa? Un importante abaratamiento del producto final.

«Mil millones de personas se van a dormir con hambre. Queremos luchar contra esa realidad optimizando la cadena de suministro de alimentos», sostiene el fundador de Blendhub, el danés Henrik Stamm Kristensen. Para ello, se trasladaron fábricas portátiles cerca de la zona donde viven las niñas de Yuwa, se adquirieron ingredientes locales y se utilizaron recetas también de la zona para crear un alimento nutritivo en forma de batido que, sometido en todo momento a un control de calidad, se distribuyó luego diariamente a las más de 400 niñas del equipo de Yuwa.

6 de febrero de 2012

Indian Premier League Soccer.


06.02.2012 - Recién liberada del yugo inglés en 1947, India tiene al cricket como deporte nacional y al hóckey y luego al voley como juegos multitudinarios, entre religiones, idiomas y vacas sagradas. El fútbol en India estuvo y está muy lejos de aquellas popularidades soñadas por los empresarios e “inversores”.

La selección india de fútbol no sólo nunca participó de un Mundial sino que tampoco formó parte de torneo internacional (importante) alguno. Si bien fueron invitados a participar en Brasil 1950, la asociación declinó el convite por razones de un romántico desinterés.

A pesar de contar con el segundo estadio más grande el mundo (Salt Lake Stadium), India no posee infraestructura (se sitúa en el puesto 162 del ránking FIFA) ni cultura futbolística (los padres no creen que sus hijos puedan ganarse la vida jugando al fútbol).

Pero, incansables, los laboriosos agentes del fútbol Business detectaron (o indujeron), por ejemplo, que en 2010, unos 20 millones de indios siguieron (vía TV) las alternativas del Mundial de Sudáfrica. Se trata del 1.7% de la población india, (1.160 millones de habitantes) pero una buena (y potencial) suma al mercado.

Kerala, como en Goa y en Bengala, es un lugar donde “prende” el fútbol. Hace medio siglo, cuando futbolistas indios como Peter Thangaraj, Jarnail Singh y Goswami Chuni se mezclaron con los mejores de Asia, hubo torneos locales con equipos como el este de Bengala, Mohun Bagan y el Kickers Karachi utilizados para atraer multitudes gigantescas (muchas de ellas precariamente apiñadas en las galerías de bambú improvisadas).

Sólo en Bengala hay 246 millones de habitantes y, precisamente allí, en el noreste del Subcontinente Indio, se lanza este 25 de febrero (2012) la flamante Indian Premier League Soccer, torneo exclusivo y publicitario del fútbol en el país bajo iniciativa del combo Celebrity Management Group (CMG) + la Asociación India de Fútbol.

«El objetivo es racionalizar la industria del fútbol india, crear una demografía del balón y captar aficionados a través de la retransmisión de los partidos», comentan desde la CMG (una empresa de promoción de celebridades). Para eso ya fueron invitados a Calcuta, entre otros, Maradona y Messi.

"Se convertirá en un hito en la historia del fútbol indio", vaticina Utpal Kumar Ganguly (Presidente de la AIF) en un folleto promocional para interesados en comprar equipos (?).

El torneo, trazado según el modelo de la Major League Soccer (USA), consta (en principio) de 6 equipos, con franquicias dispuestas para abrir conforme pasen las temporadas y cada equipo opta a un jugador franquicia en el draft con un tope de US$ 600 mil dólares de sueldo. En total, 30 jugadores y entrenadores disponibles en subasta, arrojaron la distribución de estrellas retiradas o en el ocaso de sus carreras (se estima un presupuesto de entre 1.7 y 2 millones de euros anuales para sufragar los gastos):


El más cotizado, Hernán Crespo (ex Genoa), fue adquirido por el grupo Barasat (u$s 840.000), Fabio Cannavaro al Siliguri (u$s 830.000), Robert Pirés (retirado) al Howrah (u$s 800.000), Jay-Jay Okocha (retirado) al Durgapur (u$s 550.000) y Robbie Fowler al Kolkata (u$s 530.000).

Así, los seis conjuntos eligieron en la subasta a su emblema (jugador ícono) entre las viejas glorias invitadas a participar del certamen, a sus entrenadores y 2 jugadores extranjeros más para empezar a formar cada plantel (sólo se permiten 4 extranjeros) que se cierra con la incorporación de los nombres locales.

Entre otros invitados se encuentran Juan Pablo Sorín (retirado) (al Haldia?), el ecuatoriano Christian Lara, los bolivianos Joaquín Botero, Joselito Vaca y Limberg Gutiérrez, los colombianos Leider Preciado, David Córdoba y Diego Toro y los costarricenses Alonso Solís y Diego Madrigal (Fernando Morientes desistió a último momento por problemas personales).

También fueron invitados reconocidos entrenadores: Fernando Couto (u$s 240.000), el DT más caro, Peter Reid (ex Man.City) al Kolkata (u$s 200.000), Teitur Thordorson al Barasat (de Crespo), Samson Siasia al Durgapur y Marco Etcheverry al Siliguri, entre otros.

El torneo se desarrollará con una liguilla con partidos cuatro días a la semana y después una fase final a la que accederán los cuatro mejores equipos. Empieza el 24 de marzo y se extiende hasta el 7 de mayo (2012). Calcuta y otras cinco localidades bengalíes (Barasat, Howrah, Haldia, Durgapur y Siliguri) son las sedes de los equipos, cuyas franquicias se encargan de desarrollar logística, promoción y estadios.

Los contratos televisivos, la mercadotecnia, la publicidad y los patrocinadores son las bazas económicas del campeonato que serán espectáculos en sí mismos cuyas entradas costarán 100 rupias (2 dólares).

La liga exigirá a los equipos tener divisiones menores para desarrollar futbolistas locales, con la esperanza de que algunos de los millones de indios se prendan a consumir fútbol.

1.241.500.000 de habitantes duermen en India (355 habitantes por kilómetro cuadrado) con un PBI per cápita calculado en u$s 1032, un 31% de la población que vive con menos de 40 centavos de dólar al día y un 2% de población que posee el dinero suficiente para paliar el hambre de todo el territorio.
.

1 de septiembre de 2011

Messi en Calcuta.


01.09.2011 - Después de otro traspié que suma años a la sequía ganadora de Argentina, Alejandro Sabella hace el debut oficial como DT de la selección. Entrenador de flaca currícula, de quién no se conoce proyecto alguno, Pachorra toma el reto practicando lo que mejor sabe hacer, la cultivación del perfil bajo.

El debut pretende garantizar sonrisas o, cuando menos, la entrada protocolar sin bemoles mediáticos de un nuevo cuerpo técnico. No podemos subestimar la capacidad del rival, Venezuela, y menos aún después de su histórica performance en la última Copa América 2011. Pero, casualmente, es el mismo rival con el que debutara el entonces flamante (DT) Diego Maradona.

No podrán sacarse demasiadas conclusiones de la performance futbolística. Menos prácticas que viajes, fotos y autógrafos funcionan como irremediable atenuante a la hora de los postreros análisis.



Enmarcado el (menor) interés deportivo del encuentro agreguemos que ni argentinos ni venezolanos tendrán la oportunidad de ver a sus equipos en el estadio y que tampoco podrán pensar con alguna proximidad al ficcional Lionel Messi: Argentina y Venezuela viajan miles de kilómetros para enfrentarse en Calcuta (India).

En efecto, "será un día memorable para Calcuta, veremos jugar en vivo a algunos grandes jugadores en el mejor momento de su carrera", explica entusiasmado Bhaswar Goswami, representante del Celebrity Management Group, la entidad organizadora que llevó a (Messi) Argentina a jugar a la India, uno de los lugares con menos tradición futbolera del mundo.

El país, recién liberado del yugo inglés en 1947, tiene al cricket como deporte nacional y al hóckey y luego al voley como juegos multitudinarios. El fútbol en India está muy lejos de aquellas popularidades con las que sueñan los empresarios.


La selección india de fútbol no sólo nunca participó de un Mundial sino que tampoco formó parte de torneo internacional (importante) alguno. Si bien fueron invitados a participar en Brasil 1950, la asociación declinó el convite por razones románticas o de desinterés.

Las performances memorables del seleccionado sólo cuentan el 4º puesto en las Olimpiadas de Melbourne (1956) y el subcampeonato de la Copa Asia (1964) (10º en 1984 y 16º en 2011), compite en la Copa Federación Asia del Sur (una de las más débiles) y su máxima figura, Bhaichung Bhutia, ostenta el honor de haber jugado para el Bury FC (Premier League). Los héroes (deportivos) de India están muy lejos del fútbol.

Así, el anticipado anuncio de la visita de Messi (y de Argentina) desató en Calcuta una multiplicada messimanía que (a su vez) multiplica ingresos (o egresos, según como se mire). Se calcula que la recaudación por entradas alcanzará los u$s 2.5 millones, mientras que, si sumamos el aporte de los sponsors y los derechos de TV –el encuentro es transmitido en 150 países-, se estima que la suma se eleve a u$s 4.5 millones.

Más de 15.000 entradas fueron vendidas por internet apenas publicado el anuncio. No se recuerda un evento tal desde la llegada de Pelé jugando para el Cosmos en un partido amistoso contra el equipo local Mohan Bagan (1977) o cuando el arquero alemán Oliver Kahn jugó para el Bayern Munich contra Bagan (2008).


Utpal Ganguly (administrador local del fútbol indio), asegura que este partido es más importante: "Messi está en la cima de su carrera, mientras Pelé y Kahn jugaron aquí en el ocaso de sus años".

Relevando el público que constituye la “messimanía”, Suvadeep Ghosh (estudiante de ingeniería de 18 años), dice que es posible los jóvenes no puedan costear las entradas. El costo mínimo de los boletos es 500 rupias (11 dólares) para los jugadores de futbol de la ciudad registrados y de 1200 rupias (27 dólares) para otros.



La Republica de la India representa el más resurgente milagro de las últimas (2) décadas para los economistas, al colocarse en la posición mundial 12 en materia de PIB. No obstante sigue en el tiempo con un bajo nivel de ingreso per cápita, alta pobreza extrema y graves problemas de analfabetismo e insalubridad.

Las políticas de libre mercado aplicadas a partir de 1990 concurrieron en multiplicar la brecha y lograr crecimientos económicos por encima del 8% anual en la última década.

El PIB nominal de la economía hindú fue de US$1.43 trillones en el 2010 (1/4 parte del PIB chino y 1/10 del PIB estadounidense) y las proyecciones apuntan, en una década, a que India se convierta en la 3º potencia mundial. Pero el PBI per cápita ubicó a la India en el lugar 143º entre los 182 países miembros del FMI, con un promedio de u$s1.016.

Buena educación a nivel tecnológico y un ejército de ingenieros y técnicos se combinan con más de 250 millones de pobres extremos (25% de su población estimada en 1,173 millones), 39% de analfabetismo y 50% de la población infantil desnutrida.
Empresas globales como el conglomerado Tata (#8 mundial, 160.000 empleados e ingresos por US$70 billones); Infosys, 1º empresa en soluciones informáticas, con 70.000 empleados; el parque tecnológico de Bangalore, cuyas exportaciones de productos informáticos ascendieron en el 2010 a US$53 billones (1.000.000 de empleos directos) así como la industria fílmica que produce el doble de películas que Hollywood. Todas ellas producen (y exportan) rodeados de la más cruda pobreza extrema del mundo.


Hasta hace poco, las películas de Bollywood estaban destinadas (en gran medida) al consumo local, pero las ventas en el extranjero se volvieron significativas en los últimos años, con los grandes mercados en los países donde domina la diáspora (Gran Bretaña, EE.UU., Canadá, Singapur, Australia). Hoy, las películas y los programas de Bollywood alcanzan de u$s 3.000 a u$s 4.000 millones en entradas extranjeras, colocando a la industria fílmica de la India sólo detrás de Hollywood. De hecho, la India revasa al resto del mundo en la cantidad de películas hechas y de entradas vendidas.

Más allá de los increíbles ingresos que se exprimen de la imagen de Messi (merchandesign), la empresa Bollywood eligió a uno de sus mejores directores, Riingo Banerjee, para que se encargue de llevar a cabo la tarea de filmar a la Pulga durante el partido para la realización de una nueva película (Messi no será el protagonista de la película, que abordará la historia de un chico pobre que, finalmente, triunfará como jugador profesional).

No deja de sorprender el avance indio. No deja de sorprender el contraste entre una élite intelectual y económica y pobres extremos que viven a la intemperie, haciendo sus necesidades a la vista de todos, barrios hacinados con viviendas de trapos y cartones, una atmósfera mal oliente y un tránsito caótico con millares de vehículos, motores, motonetas (rickshaws), vacas caminado en las vías y conductores suicidas (4 de cada 10 indios viven con u$s 1.25 por día).

La emigración, en conjunto con las políticas económicas aplicadas, aclara el caso. La diáspora india (que ahora suma 40 millones de personas en el mundo) comenzó cuando trabajadores indios se dispersaron a lo largo del Imperio Británico a finales del siglo XVIII. El éxodo se intensificó después de que los ingleses abolieran la esclavitud (1834), desencdenando una gran demanda laboral alrededor del mundo. Los indios fueron enviados y se volvieron trabajadores contratados en las plantaciones de caucho de Malasia, o sirvientes en las Indias Occidentales.



Muchos regresaron, pero otros permanecieron en sus nuevos países volviéndose parte de las economías locales. Los menos progresaron (militares, empresarios, médicos y prestamistas) y hoy constituyen (como diáspora) una de las fuentes de capital más importantes de capital extranjero para la India: los indios desarraigados mandaron u$s 49.000 millones en remesas a sus familiares (2009), sobrepasando a China por u$s 2000 millones y a México por u$s 4000 millones y un 4% del PIB de India proviene (únicamente) de las remesas enviadas desde Estados Unidos.

En EE.UU., donde la diáspora india representa menos del 1% de la población, sus miembros suman el 13% de los estudiantes graduados en universidades. El 67% de la gente con ascendencia india que vive en EE.UU. tiene por lo menso un grado de licenciatura, en comparación con el 28% del total de la población. En Canadá, la gente de ascendencia india tiene el doble de probabilidades de tener grados de maestría o profesional. En Inglaterra, un 40% de los estudiantes de medicina y médicos en el Servicio Nacional de Salud son de origen indio, paquistaní o bangladesí.

Los expatriados llevan consigo su cultura y la difunden: dos millones de ingleses disfrutan de por lo menos una comida india a la semana, entre otras curiosidades.

Este es el mosaico de una ínfima minoría expatriada (que contiene a los empresarios indios que compraron el Blackburn Rovers inglés) de un país que tiene 1.210 millones de habitantes, sólo superada por los 1300 millones de chinos y gracias a la política de un solo hijo en China, se espera que las cifras de India rebasen a las de China a finales de la década de 2020, cuando la India tenga 1.400 millones de habitantes contra los 1.390 millones de China. Entonces (2020) India sería el mayor contingente de angloparlantes del mundo, por encima de Estados Unidos. El mayor contingente de pobreza del mundo.

Así las cosas, la misma lógica de mercado que está erosionando gravemente la competitividad de las ligas europeas y el fútbol de selecciones, que induce a cambiar los horarios de partidos de la Liga española (para la TV china) y funda las pretensiones de Manchester United de cotizar en la bolsa de Singapur (entre otras desmesuras) pone en el encumbrado altar al codiciado mercado asiático.



De este modo, la minoría india multinacional le vende a su mercado interno el espectáculo de “Messi y sus satélites” así como Roger Waters llena siete veces Ríver en Argentina. Por supuesto, la gran mayoría india (como la Argentina) no podrán asistir al evento, incluso aquellos trabajadores ligados al fútbol que pasan largas horas cosiendo pelotas de fútbol.

Así las cosas, los compatriotas y hermanos venezolanos que sí podrían acceder al espectáculo (Argentina – Venezuela) tampoco podrán hacerlo. Ahora por razones de mercado. El partido se juega en el Salt Lake Stadium (el 2º estadio más grande del mundo) de Calcuta, y está dirigido al mercado asiático y al indio en particular, donde a través de la creciente TV por satélite se trata de arraigar el fútbol.

RELACIONADOS:
India: el templo de las ratas
.

30 de agosto de 2011

Brasil 1950: India rechaza invitación por no poder jugar descalza.


30.08.2011 - Condenando el imperialismo occidental, Stalin (URSS) declina su participación en el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional mientras Truman (EE.UU) presenta al Congreso su doctrina anticomunista (1947): comienza la Guerra Fría, el Plan Marshall y la escalada nuclear. Se dividen Corea (1948) y Alemania (1949), Rumania y Checoslovaquia se vuelven comunistas, nace el estado de Israel, la seguridad social en Gran Bretaña, la OTAN (1949), Indonesia, Birmania, Irlanda como estados independientes igual que Pakistán e India cuando era asesinado Mahatma Gandhi (1947-8).

Jawaharlal Nehru se dirige a su gobierno como Primer Ministro de la India diciendo que “Ha llegado un momento que rara vez llega en la historia. Pasamos de lo viejo a lo nuevo, finaliza una época, y el alma de una nación, reprimida durante mucho tiempo, se puede manifestar”.

El momento llega en la medianoche del 14 de agosto de 1947 cuando la colonia británica de la India se transforma en dos países independientes (India y Pakistán).
La partición de la India desencadena una oleada de violencia sin precedentes. Los musulmanes expulsan a los hindúes del Pakistán islámico y los hindúes expulsan a los musulmanes de la India. En el obligado intercambio de población, muere un millón de personas y unos diez millones emigran.



El mundo beligerante inicia la reconstrucción después de la Segunda Guerra (1939-1945) que había dejado trunca la celebración de la Copa Mundial de 1942, a la que se habían postulado como anfitriones la Alemania Nazi, Argentina y Brasil.

Un año después de la finalización de la Guerra, la FIFA se reune en Luxemburgo (1.07.1946), nombra al torneo “Copa Jules Rimet” y dictamina su reanudación para 1949 en Suiza (no dañada y de pujante economía). Pero Suiza, además de no contar con estadios suficientes, es rechazada como sede por los países sudamericanos después de dos eventos previos organizados en Europa (Italia 34 y Francia 38).

Así, la FIFA pospone la sede Suiza para el próximo torneo (1954) y abre el cupo de 1949 a un país sudamericano. Los presidentes de Brasil (Getulio Vargas) y Argentina (Juan Domingo Perón), acuerdan el apoyo a la candidatura brasileña mientras el siguiente evento en América fuese organizado por Argentina (1978).

Brasil presenta una candidatura similar a la de 1942 y, como único postulante, es elegido país anfitrión por unanimidad (25.07.1946).

A la dificultosa reanudación política del fútbol mundial se le suma una Europa en ruinas de países desvastados que no llegan a sumar suficientes selecciones participantes. La FIFA posterga el evento (1 año) y logra 37 inscripciones que, luego de deserciones, suman 29 selecciones participantes en el proceso eliminatorio.
Argentina (enemistada con Brasil), Austria, Bélgica, Birmania, Ecuador, Filipinas, Indonesia y Perú se retiran y Alemania es impedida de participar.

Por primera vez, los cuatro equipos del Reino Unido participan en el proceso previo de la Copa Mundial, después de su reincorporación a la FIFA. Escocia, Inglaterra, Irlanda del Norte y Gales utilizan la versión 1949-1950 de la Copa Británica de Naciones como grupo clasificatorio donde los dos primeros equipos pasarían a la fase final a disputar en Brasil. Sin embargo, el equipo escocés (clasificado al obtener el segundo lugar) decide renunciar al no obtener el primer puesto.

Encontrando que los invitados huyen de su fiesta, la FIFA decide darle el puesto (de Escocia) a la eliminada selección de Francia que tampoco acepta el convite. Luego, Turquía (ya clasificada) también renuncia y la FIFA decide invitar a India ya que Birmania, Indonesia y Filipinas (con quienes debía eliminarse en la serie asiática) ya habían renunciado a participar.

La selección india venía de una gira por Singapur, Sri Lanka, Malasia y Hong Kong con una buena performance. Había sido sensación de los JJOO de Londres 48’, casi empatándole a una Francia claramente superior en el mítico Wembley (erraron 2 penales y cayeron 1-2) jugando la mayoría de sus jugadores (según su costumbre) descalzos o con vendas en los tobillos.

Para espasmo de FIFA, India (ya con los pasajes a Brasil pagos) tampoco acepta la invitación basada en la negada petición hindú de poder jugar sin botines (como en Londres).

Ante la última de las renuncias (India), convertidas las invitaciones en limosnas y ya anunciada la clasificación de grupos, la FIFA decide no invitar a otro equipo y realiza el torneo con sólo 13 participantes, en reemplazo de los 16 pactados originalmente (lo que da dos grupos de 4 participantes, 1 grupo de 3 participantes y 1 grupo de 2 participantes, de donde salió el campeón: Uruguay).

La selección india (posando descalza) y Sailen Manná (condecorado capitán).

Hay otra versión, algo mas desangelada y fría, que cuenta sobre desinformaciones y una FIFA poco arraigada en ciertas latitudes. Esta otra campana cuenta que las razones oficiales dada por la Federación India de Fútbol para no asistir a Brasil fueron la falta de tiempo de prácticas y los desacuerdos sobre la selección del equipo, lo que contradice la gira “preparatoria” por Asia.

Incluso, los antirrománticos ponen en boca de Sailen Maná (reconocido capitán de aquel seleccionado) que "No teníamos idea de la Copa del Mundo. Si hubiéramos estado mejor informados, quizás hubiéramos tomado la iniciativa nosotros mismos. Para nosotros, los Juegos Olímpicos fue todo. No había más nada".

Elija usted, estimado lector.

RELACIONADO:
.

25 de agosto de 2011

Salt Lake Stadium.


25.08.2011 - Curioso que en un país donde el fútbol está lejos de convocar y mover lo que el cricket (deporte nacional), el hockey y el volley (en ese orden), se emplace el segundo mayor estadio del mundo.


El Salt Lake Stadium, oficialmente Estadio de la Juventud India (en bengalí Yuva Bharati Krirangan), es el más grande de la India y el segundo estadio más grande del mundo, con capacidad para 120.000 personas sentadas y se encuentra en la periferia de Calcuta (India).


Fue construido desde 1983, inaugurado en 1985 y actualmente es escenario de partidos de cricket, volley, fútbol y pruebas de atletismo. Es la localía de la selección india (que jamás clasificó a un Mundial) y del Chirag United Sports Club, Mohun Bagan Athletic Club y Mohammedan Sporting Club (los 3 de la Primera División).
.