12 de abril de 2014

Caruso Lombardi renunció a Quilmes.

GENTIELZA DEL SITIO EL TRAGICO WEB

No venía mal Quilmes. Cuatro partidos sumando puntos (6) lo dejaban por primera vez con la posibilidad cierta de salir de la zona de descenso directo. Había que vencer a Estudiantes en casa. Pero no pudo ser. Quilmes cayó (1-3) y Caruso Lombardi volvió sobre sus modos:  "Les dije a los dirigentes que me iba, les dejé la renuncia arriba de la mesa y me fui. No quiero seguir sufriendo, estoy sin fuerzas. Primero estoy yo, soy humano."

Pasaron 55 días (11 partidos) desde que iniciara su segundo ciclo en Quilmes. Entonces Caruso Lombardi decía que "Aníbal (Fernández) me pidió que viniera a dar una mano. Quilmes es un club amigo, es muy difícil decirle que no".

Pero el estilo de Caruso, el mismo que lo eyectó de San Lorenzo, continua intacto. Este es el segundo golpe de timón declamado después de poner en duda su continuidad antes de la fecha 9, cuando apenas llevaba un mes al frente del equipo (2G 4P) y se ponía a disposición de los resultados.

También tuvo espacio para criticar a propios y ajenos: "Nos cagan siempre, nos estén cagando. Quieren que nos vayamos al descenso. ¿Me vas a cagar? Cagame, pero que lo sepan. No estoy llorando por boludeces, los jugadores necesitan descansar. Aunque nos quieran cagar nos vamos a salvar."

La referencia fue al tupido calendario que la víspera del Mundial arroja sobre todos y duele más a los planteles cortos. Quilmes afrontó 5 partidos en 18 días.

"Me meten el dedo, me calienta peor. Después los hijos de puta que no podemos correr somos nosotros. No lloro por boludeces. Yo peleo con mis armas. El Mundial me chupa un huevo, quiero que Quilmes se salve."

Caruso pegó también puertas adentro, acaso sabiendo que el destinatario de sus declaraciones tiene peso relativo:

"Viajamos dos veces en una semana, nos están cagando. No me interesa quién representa al club en la AFA, me chupa un huevo. Lo único que quiero es que nos respeten. Coloma me dijo que nos quedáramos tranquilos que íbamos a jugar sábado, martes y lunes; y no lo cumplió. A Quilmes no lo respeta nadie, nos cagan siempre con los horarios."



Caruso Lombardi llegó a Quilmes a reemplazar a Blas Giunta (a su vez, sucesor de Nelson Vivas) y logró encender, tibiamente, la máquina de sumar puntos: el 36% de los puntos conseguidos en sus 11 partidos son una bocanada superadora en el derrotero cervecero.

A pesar de sus quejas, victimizaciones y bravuconadas, el Vice 1º, Andrés Meiszner, avisó que "es un momento de calentura y no le vamos a aceptar la renuncia".

Luego, el propio Carlos Coloma reafirmó: "Caruso va a seguir siendo el técnico. Tiene un contrato que debe cumplir. Mañana a las 9.30 está citado el plantel para entrenar y el deberá dirigirlo".

Y más tarde, el presidente Aníbal Fernández (desde el recital del Indio Solari en Gualeguaychú) advirtió a Télam que su vínculo lo obligará a seguir en el cargo.

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