14 de agosto de 2015

Murió Agustín Mario Cejas.


Conocí personalmente a Agustín Mario Cejas. Yo era chico y ya entraba al mundo del fútbol. Él estaba entrenando con River en Ezeiza, en los últimos años de su carrera profesional. Me impactaron su tamaño físico y su amabilidad. Se fue un importante pedazo de la historia de Racing... El sitio oficial de la Academia enlutado...

Tristeza, tremenda tristeza. No hay otra manera de explicar lo que sintió todo Racing al enterarse del fallecimiento de Agustín Mario Cejas. El fantástico arquero, campeón del mundo con el Equipo de José en 1967, padecía una severa enfermedad y murió hoy, a los 70 años, dejando una profunda congoja en el que corazón de quienes lo conocieron. El club, agradecido por todo lo que dio a lo largo de tantas temporadas, les envía sinceras condolencias a sus familiares y a sus seres queridos. Es el deseo de Víctor Blanco y de la Comisión Directiva que el pueblo académico ubique para siempre en las páginas de gloria de la institución a semejante ídolo.


Cejas nació el 22 de marzo de 1945 en Buenos Aires y se formó futbolísticamente en Racing. Debutó en el primer equipo en 1962, con tan solo 17 años, y se transformó rápidamente en figura gracias a sus impresionantes actuaciones. El arribo de Juan José Pizzuti a la conducción técnica en 1965 lo halló en gran nivel. Durante el torneo local de 1966, alternó debajo de los tres palos con Luis Carrizo. Luego, se ganó el puesto y fue titular indiscutido en el resto del ciclo. Se fue transitoriamente en 1970 y regresó en 1977 para jugar con la camiseta celeste y blanca hasta 1980. Pasó también por el Santos de Brasil, por Gremio de Porto Alegre, por Huracán y por River. En la Selección, integró el plantel que participó de los Juegos Olímpicos de Tokio en 1964.

Pero su casa siempre fue la Academia. Acá levantó la Copa Libertadores en 1967 y la Copa Intercontinental el 4 de noviembre de 1967, en el Estadio Centenario y frente al Celtic de Escocia. Además, con 334 partidos disputados con esta casaca, es el hombre que más veces defendió de manera los colores de Racing. Ya retirado de las canchas, fue entrenador en 1984 y secretario técnico en 2000.

Por todo esto, y por el afecto que generó en varias generaciones de hinchas, nadie en el club olvidará el paso de este indiscutido: Cejas, ídolo desde siempre, ídolo para siempre, tendrá guardado desde hoy y hasta la eternidad su lugar en el corazón del Cilindro.

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