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17 de septiembre de 2017

Atlético Tucumán reclama lo que Bussi se quedó del pase de Julio Villa a Racing en 1977.


A Julio Ricardo Villa le decían Dios. Era el estilista barbado de Atlético Tucumán. Racing compró su pase a cambio de 70 millones de pesos de la época, algo más de 250 mil dólares en ese entonces, una excepción para un fútbol todavía austero. Era 1977. En Tucumán la dictadura se llamaba Antonio Domingo Bussi. Apenas se enteró de la operación, el coronel Luis Vera Robinson, que llegaría a ser interventor de la Liga tucumana de fútbol, llamó al tesorero de Atlético, Juan Luis Acotto, para citarlo a una reunión en la Casa de Gobierno. Al día siguiente, Acotto y el presidente de Atlético, Juan Luccioni, entraron al despacho de Bussi rodeados de custodios armados con ametralladoras. "Tengo conocimiento de que su club ha vendido al jugador Julio Ricardo Villa a Racing -les dijo el genocida–. La provincia creó un fondo patriótico y necesita que donen el 20% del pase de ese jugador." Los dirigentes entendieron que no había opción. Y pagaron. Más de 40 años después, Atlético Tucumán reclama ante la Justicia una reparación histórica del Estado provincial ante lo que considera un hecho extorsivo de la dictadura.

"Presentamos la demanda en los Tribunales Federales de Tucumán hace varios meses. No le dimos publicidad a esto, pero creemos que también debe haber memoria, verdad y justicia en el fútbol", le dice a Tiempo Mario Leito, presidente de Atlético Tucumán. La historia la contó el periodista Marco Lamoglia en el sitio de noticias El Tucumano, donde se detalla la declaración del contador Acotto ante la Justicia en el marco de una causa contra el represor Luciano Benjamín Menéndez, excomandante del III Cuerpo del Ejército, y Roberto Abba, fiscal de Estado durante la dictadura. Acotto relató que después de ese encuentro con Bussi, llegó otra instancia de apriete, cuando el ministro de Economía tucumano, José Elías, les avisó: "Muchachos, no tienen margen de negativa. Además, aquí las paredes escuchan. Traigan el 20% del valor del pase en tres cheques."

El dinero, les dijeron, iría a parar al denominado Fondo Patriótico Azucarero, que Bussi había creado para tomar dinero de los grandes ingenios. En el caso del porcentaje del pase de Villa, según Acotto, se utilizaría para una nueva sala en el Hospital del Niño Jesús. El periodista Pablo Calvo relató la historia en su libro Los mendigos y el tirano (Aguilar, 2011), donde cuenta cómo un funcionario les exigió un porcentaje a los dirigentes, que preguntaron para qué se iba a utilizar el dinero. "Seguramente irá a un hospital, pero eso a usted no le importa", respondió el funcionario. "Los diarios –dice Calvo en su libro– estimaron que el diez por ciento del pase de Villa a Racing quedó en las arcas del Estado bussista."

En octubre del año pasado, durante un homenaje que le realizaron en el club, Acotto recordó la maniobra de Bussi. "Mientras era tesorero –relató el contador–, Villa fue vendido a Racing. Lo quería Independiente pero no llegaban a pagar lo que ofrecía la Academia. Cuando se concretó la transacción, Bussi nos pidió un 20% para el Fondo Patriótico Azucarero y no tuvimos más remedio que aceptar."

Hay un contexto que explica por qué ahora, cuatro décadas después, Atlético Tucumán se presenta ante la Justicia. "Cuando supimos de esto teníamos otras cuestiones para poner en marcha, acomodarnos en lo económico, sacar al club del quebranto en el que estaba. Pero hemos charlado con amigos y compañeros del club, y creemos que esto es una medida justa", dice Leito, presidente de Atlético Tucumán, que aunque eliminado la última semana de los octavos de final de Copa Sudamericana a manos de Independiente, atraviesa una gran etapa futbolística. El monto de la reparación, aclara Leito, está en estudio. "El pase de Villa fue el más importante del momento –explica el dirigente–, pero hay que verlo bien porque en el medio cambió la ley, por lo que habrá que ver cómo se actualiza." Además, se reclama por el daño moral a Acotto, el tesorero de entonces, los intereses y las costas legales. "Pero el significado importante –aclara Leito–, es el de la memoria, la verdad y la justicia." Como se trata de una acción civil que deriva de un delito de lesa humanidad, es imprescriptible.

Historia de un pase

Cuando Racing contrató a Villa el presidente del club de Avellaneda era Horacio Rodríguez Larreta, el padre del actual jefe de Gobierno de Buenos Aires. En esa parte de la historia habitan otros misterios. Rodríguez Larreta, un frondizista que militaba en el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), fue secuestrado en 1977 por un comando de la dictadura. Estuvo diez días desaparecido. Rodríguez Larreta, además, había avalado con bienes propios la compra del pase de Villa. Según la versión, ante la falta de pago, el dirigente sufrió el embargo de cuadros, una casa y un auto. Después de ser campeón del mundo en 1978, Villa pasó al Tottenham Hotspur de Inglaterra junto a su compañero en la Selección, Osvaldo Ardiles.

De aquel episodio sobre su pase, Villa dice que sólo escuchó versiones. "Si pasó, no lo sé", le aclara a Tiempo. "Pero si se determina esto, y eso es lo que corresponde para Atlético Tucumán, que es un club que quiero mucho, ojalá se haga justicia", agrega. La madre de Leito estuvo secuestrada durante la dictadura. "Bussi –dice el dirigente– fue el terror en Tucumán." El poder de Bussi no terminó con la dictadura. Entre 1995 y 1999, incluso, volvió a la gobernación a través de las urnas. Ocupaba ese cargo cuando se descubrieron cuentas bancarias en Suiza a su nombre. "Por eso –concluye Leito–, vaya a saber a dónde fue a parar la plata de Alético Tucumán".

FUENTE: TIEMPO ARGENTINO.

21 de agosto de 2016

Racing en Mozambique.


El día a día de una remota aldea africana donde la argentinidad está en los voluntarios, el cura y la iglesia pintada con los colores de Racing.

MAPUTO. Son las 11 de la mañana en la capital de Mozambique, al sur de África. El sol está parado en la nuca de todos nosotros: una lamparita feroz que nos persigue. Las rutas de gran parte del país están cortadas por la Renamo (la oposición a la Frelimo, el partido gobernante hace más de 35 años), que dispara a los que se aventuran hacia el norte. La población lo toma con calma, apenas mira las noticias desde afuera de los bares y sigue su vida sin apuro. Ahora mismo, mientras esperamos que la combi arranque, somos una pequeña población de siete personas que debe llevar adelante su vida sin ninguna prisa. Yo, inquieto. Mis pares, calmos. Vamos todos hacia el mismo lado: sin importar cómo me ponga, voy a llegar a la misma hora que el muchacho de 17 que apoya su cabeza contra el vidrio y duerme. La mecánica es siempre igual en toda la estación de ómnibus de Maputo: uno llega, busca la combi que va hacia donde se intenta llegar, paga su boleto y ocupa un lugar. Sólo cuando hayan llegado al menos 16 personas que van en la misma dirección la combi arranca, de modo que uno puede llegar a las 9 de la mañana y ponerse en marcha recién a las 3 de la tarde; o llegar a las 3 de la tarde y ponerse en marcha a los dos minutos, si tiene la suerte de ser el que completa el cupo. Y aunque discuta y trate de convencerlos de las bondades de salir antes, el sistema funciona así desde hace décadas. Entonces me siento, agarro mi libro y encuentro que Ryszard Kapuscinski ya lo describió -exactamente el mismo sistema-, hace más de veinte años en sus primeras crónicas sobre África. Y algo del orden de la superstición me hace encontrar magia en esto de que la descripción aparezca justo en el capítulo que decido leer mientras me sucede eso mismo que se describe en esas páginas. Pero en vez de reposar en la superstición mantengo claro los límites de mi occidentalidad y hago que mi realidad inmediata se interfiera de pensamientos. Y leo sobre cómo son las cosas en el lugar donde estoy, para así entender mejor las cosas que ya estoy viendo -o viviendo- en el lugar donde estoy. Y me da calma. Tengo quinina y tengo mi libro. La magia queda del lado de afuera de la combi, mientras venden mandarinas, ojotas y cigarrillos sueltos.

Estoy camino a la misión Mangundze, una remota colonia en la provincia de Gaza, al sur del país, donde vive un cura argentino que trabaja hace años en Mozambique y cada verano aloja a un grupo de jóvenes, también argentinos, que viajan hasta ahí para construir aulas. Lo hacen desde 2012, cuando Nicolás Cipriota junto a cuatro voluntarios de TECHO (en ese entonces, Un Techo Para Mi País), llegaron por primera vez con la intención de ganar experiencia y aprender sobre otras realidades. Pero la recepción fue tal que desde entonces el grupo creció (ya son más de 50 voluntarios), y nunca dejaron de viajar. Hasta este año se llamaron A Mozambique, pero su nombre acaba de cambiar a Somos del Mundo. La intención es sencilla: combinar sus vacaciones con una labor social, construir aulas, alojarse en casas de familias dentro de la comunidad y generar un vínculo. Algo de eso se ve reflejado en el documental que la ONG Posibl (dedicada a difundir la acción de otras ONG), filmó sobre ellos y que este año compitió en el Festival Internacional de Creatividad Cannes Lions, en la categoría Mejor Documental sobre Impacto Social.


Llegar hasta la misión, como la llaman, no es tan sencillo. Hay que llegar primero a Maputo, a donde no hay viajes directos de Buenos Aires, luego ir a la estación de chapas (combis), tomar una a Xai Xai (menos de 200 kilómetros, más de 4 horas), y luego otra a Manjacaze para bajarse en Mangundze. El sistema de las combis es el de cualquier transporte público de país no desarrollado: paran donde quieren, entra tanta gente como quieren, manejan como pueden. En cada nuevo poblado que aparece súbitamente al costado de la ruta, el conductor siempre se detiene para que se apilen a nuestro alrededor diez, quince, veinte vendedoras de frutas. Tiran racimos de bananas para adentro y esperan que vuelen hacia fuera billetes o, más posiblemente, monedas. Nos ponen naranjas en la cara, bolsas de tomates a través de la ventana. La combi a los pocos segundos vuelve a arrancar, de prepo. Y se ve, achicándose a la distancia, cómo las mujeres salen corriendo al ataque de otra combi. Es domingo, creo, todos los días son como domingos. Días que pasan como moscas posándose en la piel, apenas, intentando dejar marcas mientras yo los espanto. El chofer sigue hasta Xai Xai, donde termina el trayecto. Pago. Procuran estafarme, me dejo, o no puedo evitarlo. "Kanimambo", le digo, tamo juntos, como dicen todos en Mozambique, en su mezcla de portugués con lenguas locales. Sonríen, no sé si por el kanimambo o por la estafa consumada. Voy en busca de la segunda van.

Son las cinco de la mañana de un lunes. El padre Joao se levanta. Ya empezaron a cantar algunos de los animales que rodean la manzana verde de su comunidad. Los chicos van llegando a pie. Algunos caminan pocos kilómetros, otros salen a las 3 de la mañana para llegar a tiempo al desayuno y a la escuela. El desayuno corre por parte del padre Joao, que desde hace un año ofrece lo que para muchos chicos de la zona es la única comida diaria. Dos galletitas y una bebida caliente que contiene todos los nutrientes de un almuerzo completo. De ahí, a la escuela. 600 chicos que pronto serán 15 mil, cuando se concrete el apoyo de una fundación que se puso en contacto con el padre. "Mozambique, nuestra tierra preciosa", cantan los chicos antes de entrar, "piedra a piedra construyendo un nuevo día". Es el himno de una tierra nueva. Piedra a piedra a las cinco de la mañana, cuando Joao, Juan Gabriel Arias en verdad, se levanta y pone en marcha esta especie de comunidad híbrida en el corazón de Mozambique. Allí, donde se alza una de las iglesias más grandes del país (dicen "la más grande", con la convicción de quien no imagina que algo mayor pudiera existir, pero chequear el dato es básicamente imposible), decía entonces allí, donde se alza esa iglesia, el padre Juan Gabriel creó una pequeña colonia argentina mozambiqueña. La argentinidad está en la nacionalidad del padre, en la cantidad de chicos voluntarios también argentinos que caminan por la zona, y en el hecho no menor de que esa iglesia, la más grande del país, es ahora un templo celeste y blanco, un templo, valga la locura, pintado con los colores de Racing Club de Avellaneda, depositario de los amores del padre. Por lo demás, todo es Mozambique alrededor.

"Para mí esto es como ganar un Mundial. En términos sacerdotales, es lo máximo a lo que puedo aspirar", dice ahora Juan Gabriel. Mientras, una mujer se le acerca y le toma las manos. Son ya cerca de las seis y media de la mañana. La mujer, la mamá, como se las llama a las mujeres adultas en Mozambique -y en gran parte de África-, mira a los ojos del padre y le dice algo en changana, una de las 30 lenguas reconocidas que hay en el país. El padre Joao atiende y responde. La primera vez que llegó a este país fue en 2003. Estuvo un par de años y volvió a la Argentina por pedido de Jorge Bergoglio, en aquel momento arzobispo de Buenos Aires.

Durante años fue y vino a Mozambique de a meses, pero a principios de 2014 se instaló de manera definitiva. "Acá hay gente que se está muriendo y con sólo estar puedo evitar que eso suceda. Por ejemplo, el otro día una mujer estaba dando a luz y eran las tres de la mañana, seguía con trabajo de parto y no estaba resultando. Y la llevé al hospital en la camioneta y ahí se salvaron la mamá y el chico. Si yo no hubiera estado para llevarla al hospital, se habrían muerto los dos."

La mujer que ahora le toma las manos y le habla en changana es otra. Parece de unos setenta años, pero Juan Gabriel dice que no tiene más de cincuenta. Hablan fluido, intento, pero no puedo juzgar su acento, es el primer argentino que veo hablando en changana, mismo idioma en el que da la misa. Cuando termina la conversación, se acercan otras mujeres. Traen ropa, monedas, paquetes de leche y hasta una gallina que intenta zafarse de las manos de quien la lleva. Una a una las mamás se le acercan al padre y le dan su ofrenda agachando la cabeza. Después, forman una especie de ronda y se ponen a cantar y bailar. Es, ahora sí, el estereotipo: gente feliz bailando y cantando alrededor de un rito cualquiera, prendas de colores que se mueven, mujeres que se arquean hasta el piso y vuelven a levantarse, armonías y contra armonías. Todas bailan mientras el padre, al centro, pone sus manos juntas e intenta seguir el ritmo. Las mamás lo miran, nos miran, y sonríen. Son las seis de la mañana y estamos en medio de una fiesta, que conforme va haciéndose más ruidosa atrae más gente. Entonces lo miro a Joao y le pregunto por qué. Se me acerca. Al oído me dice: "Alguien les dijo que hoy es mi cumpleaños, entonces me trajeron regalos y ofrendas y están celebrando". Muchas de ellas tienen una remera blanca con la cara de un hombre sonriente. Es el último candidato a presidente por la Frelimo, el actual presidente del país. Abajo usan unas polleras hechas con piezas de telas de colores. Con ellas envuelven a los bebés, que también bailan aferrados al cuerpo de sus mamás, sus verdaderas mamás. "Yo no les digo nada porque no quiero decepcionarlas -me dice Juan Gabriel-, pero mi cumpleaños es el sábado que viene."

Mimi tiene malaria. Está mal de la panza, de la cabeza, tiene sueños extraños y se pasa las noches temblando. Se llama Michelle Rodríguez Palare. En Mangundze le dicen Mimi. Viajó a Mozambique por primera vez en enero de 2015. Ahora es la segunda vez que viene y tiembla en la cama mientras Juan Gabriel procura conseguir los medicamentos en el pueblo. Nadie, sin embargo, está alarmado. La malaria, bien tratada, no es el aguijón letal que sí es para quienes no tienen acceso a la medicina. La muerte, en la mayoría de sus casos, acá es una variante de la pobreza: morir de viejo es morir cerca de los sesenta, sobrevivir de chico es cuestión de azar, que te pique un escorpión o una serpiente a nadie le extrañaría, o que el parto no devenga en vida, o que la malaria vaya tomando cada una de las escenografías. Pero Mimí tiene malaria y tiene medicinas, y tiene agua tónica y tiene quinina, uno de los compuestos más efectivos para evitarla. Para ella no será más que una fiebre alta que convertirá en anécdota cuando ya no viva su aventura.

Habla despacio, Michelle, con una suerte de calma que uno no sabe si encuentra o si busca. Tiene la intención de quedarse al menos seis meses en el país, colaborando con distintos proyectos solidarios. "En un principio fue aleatorio -dice-. Somos personas que trabajamos voluntariamente en comunidades de la Argentina y estamos comprometidos con la realidad de nuestro país. Entonces, ¿por qué no también traspasar las fronteras políticas? El impacto que esto genera es inmedible. Es como cuando tirás una piedra al agua, la onda expansiva llega a un punto que se deja de ver, pero sigue resonando. Un mes nuestro, de nuestra vida, deja una huella que modifica la educación de miles de chicos que quizás no asistían a clase por calor o porque no había aulas." Es inevitable percibir en su discurso cierta sonoridad trillada de persona buena. Sin embargo, ahí la veo unos días después, ya casi recuperada, parada junto a la gente de la comunidad inaugurando un aula. Tal vez ser buena sea querer ser buena, después de todo, tal vez alcance con comprar el mejor papel posible.

El aula tiene techo de paja y paredes de caña y madera. Tiene puerta, tiene piso, y un pizarrón enorme. Al lado de una de estas aulas hay un pupitre desvencijado debajo de un árbol. Hay chicos que juegan por ahí, colgados de las ramas. Un poco más lejos, veo una chapa cortada a la mitad, agujereada, y unas maderas desprolijas sosteniéndola. Es lo que era el aula anterior: un potrero pequeño para hacer lo que se pueda. Las nuevas aulas parecen firmes. Los papás y las mamás de la comunidad están felices, bailan también, abrazan a los chicos, cantan. Mimi tiene la vocecita suave al estilo Belén Fraga. Un chico la abraza. El aula está ahí en pie, a su lado. Un aula en serio en medio de la nada.

Pepe para la pelota. Intenta meter un enganche pero se traba en la arena. Desde atrás llega el grito: que la pase rápido, que no la lleve. La pierde. El cinco del equipo visitante lo pasa por arriba como si fuera el capitán de la selección brasileña de fútbol playa. Pepe se ríe. Trata de volver, de ser un volante con ida y vuelta, pero para cuando está buscando su segunda bocanada de aire la pelota ya se clavó en el ángulo. Los tipos se ríen. No festejan el gol con el orgullo de los vencedores ni con ese gesto de provocación disimulada de todos los argentinos, en cambio lanzan carcajadas y se abrazan con alegría de amistoso, como si el gol fuera una fiesta para todos, para el universo, no sólo para los once del equipo fortuito que formaron ese día. Pepe, Mariano Petroselli, tiene algo de eso, un desenfado, un aire. Llegó a Mangundze por primera vez en 2014. Desde entonces volvió en enero de 2015 y en febrero de 2016. "Desde hacía varios años que me intrigaba mucho todo lo relacionado con África, sobre todo su historia y la realidad. Hay una especie de misticismo creado alrededor de este continente que hasta que no lo visitas no tomás dimensión real de lo que es", cuenta ahora. "En algunos casos, las aulas que construimos equivalen a la apertura de un curso más, es decir, si en una escuela tenían clases hasta 5° grado, gracias al aula que construimos se pueda también dictar 6°. En otros casos, implica que un curso que se daba a la intemperie debajo de un árbol, se dé dentro de un aula. Lo que significa que no se suspendan las clases por lluvia", explica.

Al presente, ya construyeron 32 aulas en 20 escuelas rurales en el sur de Mozambique. Cada voluntario paga su propio viaje. Entre todos, ayudados por rifas y acciones varias, van juntando los fondos necesarios para comprar los materiales de los que están hechos las aulas. El padre Juan los ayuda con los traslados: tiene un camión que le donó un amigo sudafricano y una camioneta con la que moverse por las comunidades. Gracias a ella, él pueda dar misa en decenas de lugares cada semana, donde lo esperan ansiosos, donde festejan con cantos y bailes cada vez que llega. En esa misma camioneta ayuda a los chicos a moverse: los deja en las escuelas y allí se quedan. Trabajan toda la semana, duermen en las chozas de las familias cercanas -paliota, las llaman-, y los fines de semana vuelven a la base, donde Juan los aloja y donde, a menudo, se recuperan de una malaria, una picadura de escorpión o simplemente del efecto de comer todos los días arroz con matapa, una especie acelga hervida sin demasiado gusto a acelga. "¿Qué aprendí?", dice Pepe. "A festejar hasta lo más mínimo. A encarar la vida con alegría, siendo conscientes de que siempre hay algo por lo que festejar y ser agradecido".

Cuando dejo Mangundze, después de varios días, la combi de pronto me parece un símbolo de civilización. Juan Gabriel paga por mí de antemano para que no me hagan precio de balungo, es decir, precio de blanco. Ya andando, miro por la ventana. En bicicleta, un muchacho negro de remera verde lleva a una nena vestida de rosa chillón en pendiente hacia arriba. Tambalea su cuerpo al compás de sus piernas, que presionan a su turno de un lado a otro, pedal sobre pedal intentando ganarle a la pendiente. La nena de rosa va quieta, mirando a un costado como si el don de la contemplación le viniera de nacimiento. De mi lado de la ventana, la pendiente sucede a la inversa. Y así vamos, todos en diferentes combis: seres extraños mirando para afuera, cazadores de momentos buscando dónde pedalear, constructores de aulas ajenas para que alguien enseñe lo que no sabemos. Así vamos, curiosos de temporada en el safari de nuestra incertidumbre.

Juan Cruz Sánchez Mariño.

6 de diciembre de 2015

Racing pasó a Independiente y clasificó a la Libertadores 2016.


Racing se impuso en el global (3-2) a Independiente y clasificó (por segundo año consecutivo) a la Copa Libertadores 2016 junto a River Plate, Boca Juniors, San Lorenzo, Rosario Central y Huracán.

En el partido de ida, jugado en Independiente el domingo 29 de noviembre (2015), Racing logró imponerse (0-2) con goles de Gustavo Bou ('37) y Sebastián Romero (´40) en lo que fue su primer triunfo clásico de visitante después de 14 años.

Este domingo (6 de diciembre 2015), en el Cilindro, la revancha fue para Independiente (1-2) pero la diferencia de gol favoreció a la Academia que, sufriendo hasta el último minuto, logró ganar la liguilla prelibertadores y conseguir la sexta plaza argentina para el máximo torneo continental.


Cristian "Cebolla" Rodríguez abrió el marcador de tiro libre (´67) y Luciano Lollo (Racing) lo empató de cabeza (´70). Cuando todo parecía diluirse, en pocos minutos Independiente sufre las expulsiones de Jesús Méndez (´82) y Jorge Ortiz ('85) (ambos por codazos).


Racing planteó (erroneamente) el partido a golpe por golpe y si bien tuvo opciones de contraataque, en el minuto 91, Juan Martín Lucero puso el 1-2 para Independiente que, con 9 hombres, acorraló a la Academia hasta el silbato final.

Festeja Racing mientras despide a su DT Diego Cocca (no renueva contrato) y su eterno rival sale con la frente alta rasguñando la hazaña que no fue.

10 de septiembre de 2015

Nueva camiseta Racing retro 2015.


Con los últimos alientos de la inercia de campeón vigente, después de lanzar la segunda camiseta alternativa, que el equipo estrenó el domingo pasado ante Gimnasia (2-0), ahora Racing presenta un modelo exclusivo que alude a la gloriosa época amateur y que será usado en el clásico ante Independiente (13.10.2015).

El nuevo modelo tiene un cuello retro con cartera y botones y un monograma bordado en festón negro que ilustra el primer emblema que tuvo el club. Además, se incorporan las tecnologías Dry Cool y Air Flex para permitir una mejor eliminación del sudor. De calidad reconocible, el flamante modelo le rinde homenaje al Racing que brilló en las décadas de 1910 y de 1920, y que consiguió el primer y único heptacampeonato de la historia del fútbol argentino en 1919.

14 de agosto de 2015

Murió Agustín Mario Cejas.


Conocí personalmente a Agustín Mario Cejas. Yo era chico y ya entraba al mundo del fútbol. Él estaba entrenando con River en Ezeiza, en los últimos años de su carrera profesional. Me impactaron su tamaño físico y su amabilidad. Se fue un importante pedazo de la historia de Racing... El sitio oficial de la Academia enlutado...

Tristeza, tremenda tristeza. No hay otra manera de explicar lo que sintió todo Racing al enterarse del fallecimiento de Agustín Mario Cejas. El fantástico arquero, campeón del mundo con el Equipo de José en 1967, padecía una severa enfermedad y murió hoy, a los 70 años, dejando una profunda congoja en el que corazón de quienes lo conocieron. El club, agradecido por todo lo que dio a lo largo de tantas temporadas, les envía sinceras condolencias a sus familiares y a sus seres queridos. Es el deseo de Víctor Blanco y de la Comisión Directiva que el pueblo académico ubique para siempre en las páginas de gloria de la institución a semejante ídolo.


Cejas nació el 22 de marzo de 1945 en Buenos Aires y se formó futbolísticamente en Racing. Debutó en el primer equipo en 1962, con tan solo 17 años, y se transformó rápidamente en figura gracias a sus impresionantes actuaciones. El arribo de Juan José Pizzuti a la conducción técnica en 1965 lo halló en gran nivel. Durante el torneo local de 1966, alternó debajo de los tres palos con Luis Carrizo. Luego, se ganó el puesto y fue titular indiscutido en el resto del ciclo. Se fue transitoriamente en 1970 y regresó en 1977 para jugar con la camiseta celeste y blanca hasta 1980. Pasó también por el Santos de Brasil, por Gremio de Porto Alegre, por Huracán y por River. En la Selección, integró el plantel que participó de los Juegos Olímpicos de Tokio en 1964.

Pero su casa siempre fue la Academia. Acá levantó la Copa Libertadores en 1967 y la Copa Intercontinental el 4 de noviembre de 1967, en el Estadio Centenario y frente al Celtic de Escocia. Además, con 334 partidos disputados con esta casaca, es el hombre que más veces defendió de manera los colores de Racing. Ya retirado de las canchas, fue entrenador en 1984 y secretario técnico en 2000.

Por todo esto, y por el afecto que generó en varias generaciones de hinchas, nadie en el club olvidará el paso de este indiscutido: Cejas, ídolo desde siempre, ídolo para siempre, tendrá guardado desde hoy y hasta la eternidad su lugar en el corazón del Cilindro.

24 de mayo de 2015

Avellaneda: Racing 1 Independiente 0.


Con gol de Diego Milito (´23, penal), Racing venció (1-0) a Independiente en el Cilindro por la 13° fecha del Torneo Argentino de 30 equipos. Y así fue, después de 14 años (5105 días y 25 clásicos) Racing volvió a tener un penal a favor vs Independiente. Y fue polémico, dudoso. No obstante Racing, más decidido y maduro, justificó la victoria no sin sufrimiento.

De esta manera, acumulando su quinto partido sin recibir goles, la Academia sigue expectante en el campeonato local mientras atiende su compromiso por los cuartos de final de la Copa Libertadores (0-1 vs Guaraní de Paraguay). 

Por otra parte, Independiente suma su séptimo partido sin victorias, Mancuello su segunda expulsión consecutiva y el nombre de Almirón (DT) vuelve a la mesa.


El gol de este clásico es el gol número 249 de Diego Milito en su carrera profesional.









16 de marzo de 2015

Padre Mugica: pasión por Racing.


El día en el que lo asesinaron, Carlos Mugica jugó al fútbol. Era integrante de un equipo llamado La Bomba. El 11 de mayo de 1974, después del partido, Fernando Galmarini lo despidió en el club Atalaya de San Isidro. Eran cerca de las dos de la tarde. El cura se subió su 4L y partió hacia la Iglesia San Francisco Solano, donde dio una misa. A las 20.15, cuando salía de la parroquia de Zelada 4771, en Villa Luro, lo acribillaron. Cinco tiros de frente y un sexto por la espalda. Galmarini escuchó la noticia en la radio.

“Yo soy hincha fanático de Racing, me gusta mucho ir a la cancha”, escribió Mugica en la revista Cuestionario de mayo de 1973. Iba con Nicolás, el hijo de la cocinera, y sentía que en la tribuna eran todos iguales. Ese mundo era su alegría: con Nico compartían las mismas cosas. “El mundo de la burguesía, en cambio, es el mundo de las diferencias –dijo–; está la puerta de servicio y la entrada de la gente; una comida para el personal de servicio y una comida para los patrones. Con el fútbol me agarraba unas ronqueras bárbaras, pero además tenía problemas de conciencia. Yo era muy piadoso, y en mis oraciones le pedía siempre a Dios que ganara Racing. Mi hermano Alejandro era de River, y él le pedía a Dios que ganara River… yo pensaba ‘ahora no sé cómo se va arreglar Dios… Y bueno, entonces habrá empate’”.

“El fútbol llenaba todo el tiempo que no ocupaban sus tareas”, dice María Sucarrat, autora de El Inocente, la biografía de Mugica. “Jugó a la pelota al mismo tiempo que aprendió a caminar. Tanto que quiso ser jugador de futbol antes que sacerdote. Pero no lo logró. Se probó, quedó y luego se dieron cuenta que pasaba el límite de la edad”, agrega.

Todos los jueves, Mugica jugaba al fútbol en el seminario de Villa Devoto. Había armado una especie de Selección. “Ricardo Capelli, uno de sus amigos más cercanos, dice que era un verdadero animal y un salvaje puteador”, recuerda Sucarrat. Un día llevó a la Primera de Racing a jugar un partido. “Era, se diría hoy, el asesor espiritual del equipo”, contó el sacerdote Domingo Bresci. Esa relación con los jugadores lo llevó a entablar una gran amistad con Oreste Omar Corbatta. El Garrincha argentino era analfabeto, y Mugica se propuso que aprendiera a leer y escribir. Su amiga íntima, acaso su amor, Lucía Cullen, militante peronista y colaboradora en las tareas sociales, era quien le enseñaba a Corbatta. Lucía desapareció el 22 de junio de 1976.

Mugica solía entrar al vestuario de Racing para darles la bendición a los jugadores antes de los partidos. El 18 de octubre de 1967, cuenta Sucarrat en su libro, Mugica llegó al Hampden Park de Glasgow para el primer partido entre Racing y Celtic por la final de la Intercontinental. El periodista Diego Lucero le pidió que tradujera el lema del escudo, en latín: “Ludere causa ludendi” (“El deporte por el deporte mismo”). Y lo llevó a la sala de prensa para ver el encuentro. Allí, relata Sucarrat, se encontró con John William Cooke. Mugica ya tenía definida su opción por los pobres y por el peronismo. Cooke, delegado personal de Perón, admirador de la Revolución cubana, le insistió, mientras veían a Racing, que tenía que visitar La Habana. El cura lo hizo más adelante, en secreto, pero después del partido sólo podía pensar en su equipo: visitó a los jugadores que habían perdido con los escoceses. El equipo de José lo recibió con un aplauso.

Mugica no ocultaba su pasión por Racing. Galmarini, ex futbolista y secretario de Deportes de Menem, dice que el cura era capaz de gritar goles de la Academia rodeado de hinchas de Boca en la Bombonera: “Recuerdo haber tenido con Carlos más de un quilombo”.

El cura jugó hasta el último día. Siempre lo hizo de un lado: por Racing y por los trabajadores. Hasta que la Triple A lo asesinó. En el Barrio Güemes de la Villa 31, un club lleva su nombre -y el de su pasión-: Padre Mugica Racing de Güemes.

Nota publicada en la edición número 48 de la Revista Un Caño.

EL PADRE MUGICA Y SU CONVERSION AL PERONISMO
MUGICA, EL CURA DE LOS POBRES

12 de marzo de 2015

Nueva camiseta de Racing 2015.



Despidiendo la camiseta del título número 17 (2014), Racing Club presentó hoy la nueva camiseta para la temporada 2015. Misma marca y mismo anunciante que, a consejo de su marketing, quita también de su nombre propio la poco afortunada palabra "Banco" (Hipotecario).

26 de diciembre de 2014

Todos los títulos locales de Racing Club


01. Campeonato de la Asociación Argentina de Fútbol 1913
02. Campeonato de la Asociación Argentina de Fútbol 1914
03. Campeonato de la Asociación Argentina de Fútbol 1915
04. Campeonato de la Asociación Argentina de Fútbol 1916
05. Campeonato de la Asociación Argentina de Fútbol 1917
06. Campeonato de la Asociación Argentina de Fútbol 1918
07. Campeonato de la Asociación Amateurs de Football 1919
08. Campeonato de la Asociación Amateurs de Football 1921
09. Campeonato de la Asociación Amateurs de Football 1925
10. Campeonato de Primera División 1949
11. Campeonato de Primera División 1950
12. Campeonato de Primera División 1951
13. Campeonato de Primera División 1958
14. Campeonato de Primera División 1961
15. Campeonato de Primera División 1966
16. Torneo Apertura de la Primera División 2001
17. Torneo de Primera División 2014 Dr. Ramón Carrillo.

Racing Campeón 2014







RACING festeja EN EL OBELISCO

EL GOL DEL CAMPEONATO DESDE ADENTRO

EL GOL DEL CAMPEONATO Desde afuera

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7 de mayo de 2014

Mostaza Merlo dejó de ser el técnico de Racing.


Las cartas estaban echadas. El tercer ciclo de Reinaldo Merlo como DT de Racing, iniciado en octubre 2013, llegó a su fin. La derrota de Racing vs River (2-3) terminó de agotar el tiempo. Horas después de que Chichizola le atajara el penal a Saja, la dirigencia de Racing quedó a la espera del gesto renunciante pero Merlo volvió a sentirse "más fuerte que nunca".

El presidente Víctor Blanco se reunió con Mostaza para aclararle que su contrato expiraría con el Torneo y, a falta de dos partidos (vs Rosario Central y Godoy Cruz), Reinaldo Merlo decidió no seguir y despedirse hoy del plantel.

Este Racing es el peor de la temporada (con 32 puntos, incluso una unidad por debajo de Colón, ya habiéndole descontado los seis puntos) y se ubica en la posición 17 del actual campeonato. Además, perdió 20 partidos en la temporada (12 con Merlo), siendo la peor marca en la historia del club. El (3º) ciclo de Mostaza fue de 25 partidos con 8 victorias, 6 empates y 11 derrotas (40% de efectividad).

Gustavo Alfaro, Facundo Sava, Ricardo Gareca, Ricardo Zielinski y Diego Cocca en la lista de reemplazantes.

5 de abril de 2014

Torneo Final 2014: Vélez 0 Racing 1



Vélez llegaba a su casa para despachar a Racing y, después de la consumada derrota de Colón (0-1 vs Lanús), tomar la punta en soledad. Racing llegaba a Liniers con la angustia del promedio y el estigma del unánime último puesto. Incluso el diario Crónica había lanzado una encuesta: "¿Por cuántos goles pierde Racing hoy en Liniers? Dos, tres o más..."

Vélez superó a Racing en todo durante todo el tiempo e hizo figura al arquero Saja. El planteo y los cambios ejecutados por Mostaza Merlo (Racing DT) lo llevaban al cadalso. Sin armador y con línea de cinco ingresaba Aued y Vietto (por Hauche), mientras Turu Flores (Velez DT) seguía acumulando delanteros en el área de Racing.

Cuando las piernas se acababan, Vietto le cambió la cara al asediado Racing que, después de 60 minutos, se plantó claramente de contragolpe. Y en la última jugada del partido (minuto 93), el (siempre abucheado) Aued habilitó de taco a Vietto que puso el 0-1 final.

Vélez se queda sin punta. Racing sale del fondo. El torneo sigue a la deriva.

23 de marzo de 2014

Torneo Final 2014: Racing 2 Belgrano 0.


Con goles de Sebastián Saja (´34 penal) y Gabriel Hauche (´88), Racing venció (2-0) a Belgrano en el Cilindro por la jornada 9 del Torneo Final 2014.

Fue un partido clave. La mesa estaba preparada para servir la cabeza del entrenador, el mismo Mostaza Merlo que tomó las riendas de un grupo deshilachado y último en el torneo anterior, el que tiene la espalda ancha por haber terminado con 35 años sin títulos (2001), el último fusible que separa la cuestionada dirigencia del hincha de tablón.

Cinco derrotas consecutivas y el promedio crítico generaron grietas que se llenaron de operaciones. La bandera que rezaba “$aja mercenario. Jugadores hijos de puta”, flameaba impasible en la grada. Era la traducción de la otra bandera que había aparecido en el club durante la agitada semana de reuniones: “Limpieza ya. Sajarrucho, Camaranesi, 5 DTs, mismo plantel, con Mostaza NO.”


Operaciones internas que sostienen al entrenador como último dique ante una comisión directiva de escasa legitimidad. Correr el foco y señalar a Saja “culpable” a través de banderas anónimas deja al descubierto la autoría intelectual. Saja y Camoranesi, los líderes, son quienes alzan la voz del plantel y van por los $ pactados en tiempo y forma, aun ante la colección de derrotas (como si el salario fuera a cambio de victorias y no de trabajo).

Pero resultó que el apuntado, el señalado arquero, resolvió cuatro atajadas en un minuto antes de convertir el primer gol del partido (penal ´34) y seguir como goleador del equipo (3 goles, de penal).

La bandera (“$aja mercenario…”) se iba tapando y, al final del partido, después de que Hauche pusiera el 2-0, llegó a escucharse otro canto: "Que boludos, que boludos, ahora la bandera se la meten en el culo."


"Nuestro rival éramos nosotros mismos", dijo Saja (ovacionado), “la mejor manera de hablar es dentro del campo. A veces las cosas no salen bien. Más que palabras hay que tener acciones".

La división de las gradas, propiciada por el tándem dirigencia – barra, ya quedó plasmada. Ya no importa cómo juega o quién juega en Racing. No hay tiempo para esas sutilezas. Es ganar o perder, el primigenio objetivo que hace rodar la pelota y la cabeza de los perdedores.

"No estamos pasando un buen momento, nuestro campeonato es malo, es entendible que la gente esté disconforme. Debemos crecer y seguir trabajando", atenúa Saja.

En efecto, Racing es el peor equipo de la temporada: sumó 20 puntos sobre 81 posibles (24.69%) con cinco entrenadores en el banco (Luis Zubeldía -cuatro partidos-, Fabio Radaell –interino-, Carlos Ischia -cinco partidos-, Nacho González -interino- y Mostaza Merlo -16 partidos-).

Ganar o perder. Pasa a ser una cuestión de fe si Merlo resucita o muere para siempre. Lo que ya está confirmado es que está sentado al medio de la mesa de la última cena.

9 de marzo de 2014

Torneo Final 2014: Fecha 7.



Colón 0 Gimnasia 0
Argentinos 0 Lanús 2
Estudiantes 0 Rafaela 0
Vélez 3 Belgrano 1
Godoy Cruz 1 San Lorenzo 1
Olimpo 1 Newells 0
River 1 Arsenal 0
Racing 1 Boca 2
Quilmes - All Boys
Rosario Central - Tigre

7 de marzo de 2014

7 de Marzo: Día del Hincha de Racing.


Desde hace unos años, cada 7 de marzo, la gente de Racing se reúne para festejar SU día, “el día del hincha de Racing”. La fecha no tiene que ver con números redondos (Boca) o el cumpleaños de algún ídolo (Ríver). La fecha de Racing, la fecha del “día del hincha de Racing” tiene una historia que se construye desde la esencia misma del “hincha”.

Desde tiempos remotos e imperiales, en que la confesión se implantó como signo cristiano, circula aquello de que “se dice el pecado y no el pecador”. Fue en Avellaneda, el jueves 4 de marzo de 1999, que se escucharon las indelebles palabras: “Ha dejado de existir Racing Club Asociación Civil”.

La frase la dijo aquel personaje jurídico de turno, la síndico Liliana Ripoll. A partir de entonces se sucedieron los hechos que desencadenaron, tres días mas tarde, en el unánime e instituído “día del hincha de Racing”.

El lunes 1 de marzo (1999) ya estaba firmado el fallo de la Sala II de la Cámara de Apelaciones de La Plata, que dictaminaba “la inmediata liquidación de bienes” de Racing Club Asociación Civil. Un reguero de llamados, comentarios, suposiciones, gestiones y gestos desencajados se comía una mecha hacia la inevitable explosión. El fallo no pudo modificarse, ni cajonerase ni extraviarse.

El entonces presidente (residual) Daniel Lalín, hablaba por los medios de una “quiebra con continuidad” mientras compraba créditos de acreedores al 25% de su valor para lograr avenimientos que permitieran levantar la quiebra y luego cobrar la totalidad de las deudas originales. Buen negocio que murió tan joven como la temeraria convertibilidad (1 dólar = 1 peso) implantada por Domingo Cavallo y Carlos Menem en la Argentina de los 90. El nuevo siglo nos trajo la nueva ley de entidades civiles sin fines de lucro.

El viernes 5 se confirmó que Racing no debutaría en el torneo (local vs Talleres de Córdoba).

El sábado 6, por la mañana, se emite un (tardío) fax desde la sede de Racing (Mitre 934, Avellaneda) a los medios de prensa: “Se informa a los socios y simpatizantes de Racing que por razones de seguridad, la cancha el domingo estará cerrada. Se ruega no acercarse. Gracias por su difusión”.

Avellaneda era una olla a presión. Liliana Ripoll (síndico) estuvo durante todo el sábado reunida con el juez Enrique Gorostegui y en contacto permanente con ex dirigentes y el presidente de AFA, Julio Grondona. Hasta las 18 tuvo su celular apagado y no hubo confirmaciones o rectificaciones.

Recién al crepúsculo del sábado, Liliana Ripoll asumió el volumen del escándalo y la proyección de sus consecuencias y salió a los medios a desmentir el fax enviado por un ex dirigente del “desaparecido” Racing: las puertas del estadio, finalmente, estarían abiertas.
Ya entrada la noche del sábado (6) Gustavo Costas, entonces entrenador, se contactó con Fernando “Teté" Quiroz, Javier Lux, Adrián Bastía, Matute Morales, Sergio Zanetti y Coco Reynoso para darse cita en el estadio. Y allí estuvieron, junto a más de treinta mil hinchas que poblaron el Cilindro (Estadio Juan Domingo Perón) a cancha vacía, el domingo 7 de marzo de 1999.

En la noche del domingo, el programa radial partidario “Racing, El Campeón”, conducido por Tito Bourgarel, propuso que ese mismo día, 7 de marzo, se declarara de modo unánime como “el día del hincha de Racing”.

Después de aquél multitudinario día y no exenta de gestiones (no sólo) políticas, la Cámara de Apelaciones publicó una aclaratoria (tan jurídicamente impresentable como enormemente representativo) que evitó el cierre de Racing.

Hoy, Racing publicó un vídeo institucional con motivo del festejo. Pero creemos que, sin desmedro de la actual dirigencia, la oficialidad nada tiene que ver con "el día del hincha de Racing", por lo que nos parece más apropiado ver el siguiente vídeo:


22 de febrero de 2014

Torneo Final 2014: Arsenal 3 Racing 1

GENTILEZA DEL SITIO EL TRAGICO WEB

Con goles de Echeverría (´16), Carrera (´22) y Furch (´38), Arsenal venció (3-1) a Racing (Saja ´19, penal) en Sarandí por la 4º jornada del Torneo Final 2014 y terminó de desdibujar alguna línea lograda por Reinaldo Merlo (DT).

Con su clásico planteo (orden y presión), Arsenal desnudó a un Racing que cosechó su tercera derrota consecutiva sobre cuatro partidos jugados. Aquel promisorio verano quedó lejano cual vuelo de golondrina. Con una defensa inédita (Saveljich - Campi) ante la ausencia de Ortiz, cada pelota caída en el área académica fue un aquelarre y pudo haber sido goleada.

Racing vuelve a foja cero y toma la calculadora de cara a proteger la categoría... "Esto es largo, siempre estoy preocupado, gane o pierda...", dijo Mostaza Merlo después del juego.


30 de enero de 2014

Camiseta alternativa Racing 2014


Después de que aquél infortunado empleado tumbara el evento de presentación oficial de la nueva camiseta de Racing en Mar del Plata publicando en la web la foto del afiche inédito, nos detenemos en la camiseta alternativa, de buen diseño, para el Racing versión 2014.