27 de junio de 2016

Argentina condenada.


2014 (Mundial), 2015 (Copa América) y 2016 (Copa América): tres finales consecutivas perdidas sin convertir goles. Es la cuarta final argentina que juega (y pierde) Lionel Messi. Esta vez con el agravante de errar su penal en la definición. Desconsolado se recluyó solo en el banco y derramó sus lágrimas.

A la Argentina se le fue la séptima final. La selección no conquista un torneo de máxima trascendencia desde la Copa América de Ecuador 1993; cayó en cuatro definiciones continentales, perdió la final de un Mundial, una Copa Confederaciones y la Copa Rey Fahd. La sequía hasta parece cobrar más dimensión, a tres décadas de la conquista del Mundial de México, una gema que hoy asoma lejana.

El 4 de julio próximo (2016) se cumplen 23 años de la conquista de aquella Copa América en 1993. Aquel domingo, con goles de Gabriel Batistuta, el equipo dirigido por Alfio Basile le ganaba por 2-1 sobre México y celebraba su decimocuarto título en el certamen continental.


Las finales perdidas en los últimos 23 años son: Copa Rey Fahd (ahora Copa Confederaciones) 1995: 0-2 vs. Dinamarca, en Riad; Copa América Perú 2004: 2-2 [2-4 por penales] vs. Brasil, en Lima; Copa Confederaciones 2005: 1-4 vs. Brasil, en Frankfurt; Copa América Venezuela 2007: 0-3 vs. Brasil, en Maracaibo; Mundial Brasil 2014: 0-1 vs. Alemania, en Río de Janeiro; Copa América Chile 2015: 0-0 [1-4] vs. Chile, en Santiago y Copa América Centenario 2016: 0-0 [2-4] vs. Chile, en East Rutherford (EE.UU.).

Para atenuar la lluvia de críticas Messi salió, apenas terminado el partido, a tirar una bomba: "LA SELECCIÓN SE TERMINÓ PARA MÍ".

No creemos que la postura sea inflexible. A pesar del acento que intentó el periodista Messi se encargó de dejar la ambiguedad abierta para el debate público.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Aquí lo que pasa es que algo se está haciendo mal en el ámbito del Fútbol Argentino, tal vez contaminado por lo que sucede en la AFA,tal vez en el vestidor,tal vez en los entrenamientos o simplemente no es el Momento.