19 de enero de 2014

Borghi refunda Argentinos.


Claudio Borghi vuelve a su casa y Argentinos a cerrar la pretemporada en su estadio. David Kreimer fue al estadio Diego Armando Maradona y nos trae el clima optimista de este bicho con técnico nuevo y comprometido con el descenso.

La tarea de Claudio Borghi en esta nueva etapa al frente de Argentinos Juniors es auspiciosa pero no por eso sencilla. Todo lo contrario: deberá cambiar muchísimas cosas, con solo uno o dos jugadores nuevos y poco tiempo, con el condicionante de la pelea por el descenso.

La transformación va de la mano de un cambio en el esquema, pero también va mucho más allá de eso, ya que en este mes de pretemporada deberá convencer a los jugadores de que pueden salir a ganar todos los partidos y ser protagonistas en todas las canchas. A los mismos jugadores que durante el último año, con Caruso Lombardi como DT, jugaron a otra cosa, a no perder los partidos y defender más que atacar.

El esquema predilecto del Bichi es el 3-4-1-2, y lo comenzó a trabajar desde que firmó. En sus primeras entrevistas dijo que para llevarlo a cabo era necesario un buen líbero y un mediocampo firme. Para el puesto de defensor central habló muy bien de Miguel Torrén, que ya conoce la posición y es de su agrado, aunque lo condiciona el tema de sus constantes lesiones. Por otro lado, para el mediocampo, mostró entusiasmo por Nicolás Olmedo (dijo que lo quiso llevar a Boca) y Gaspar Iñiguez (lo comparó con Ortigoza). La llegada de Pisculichi y la presencia de jugadores de buen pie como Facundo Coria y Rodrigo Gomez entusiasma al propio entrenador y a todos los hinchas del bicho.


Hoy, bajo un incesante sol, 40 grados de temperatura, y con 3 mil hinchas que asistieron al Estadio Diego Armando Maradona para ver la nueva versión de su Argentinos, Borghi probó su primer equipo titular: Migliore; Barraza, Torrén, Freire; Naguel (en lugar de Gomez, que fue suplente), Olmedo, Iñiguez, Ramirez (por Lucas Rodriguez, lesionado); Coria; Pisculichi y Boyero. 

Quedó claro que el resultado no era lo primordial sino que primaba la intención de aceitar los circuitos de juego, y que la indicación más importante era nunca revolear la pelota, sino que debían jugar por abajo y siempre dársela a un compañero. La duda en los hinchas era el estado de Piscu, ya que no lo veían jugar hace 8 años, pero en la primer pelota que tocó dejó solo a Boyero, y a partir de ahí, empezó el soliloquio del 10, que concluyó con un golazo al ángulo.

Con una buena circulación en el mediocampo, una defensa que se mostró segura, pero que todavía se está amoldando al nuevo sistema, y un inspiradísimo Pisculichi, nada más falta que el Mago Coria encuentre el nivel que supo tener en el 2010 cuando de la mano de Borghi se consagró campeón, ya que se lo vio lento y falto de fútbol.

El ambiente en el estadio era de felicidad absoluta y de total confianza hacia el trabajo del entrenador. Reina la esperanza en La Paternal…

Por @David_kre (David Kreimer)

3 comentarios:

Acho dijo...

Aguante el Bichi. Si bien fue campeón de pedo, no hay dudas de que labura bien.

Alejandro Carnero dijo...

Bienvenido David!

WILDE dijo...

Honores al Bichi!!