11 de agosto de 2009

Bilardo en Newsweek

[.Calígula] Hay cosas que, más o menos polémicas y controvertidas, el tiempo se encarga de instituir.
Si pasamos por el obelisco de Buenos Aires no tardaremos en descubrir grupos turísticos fotografiándose. Ahí, con el objeto a la espalda, el mismo que fuera vituperado por los porteños de los ´30, monumento al lápiz, obelisco trucho, hueco y de estructura metálica, pisapapeles gigante, sin gracia ni discurso que viene a implantarse cual ovni curioso (pero que sin embargo queda muy bien visto desde las diagonales) en una Buenos Aires avasallante. El mismo sitio que Los inmortales sellara junto a Carlos Gardel, cuando el zorzal murió sin conocerlo un año antes de su construcción. El lugar elegido para los festejos, los actos, las protestas y los festejos… todos al obelisco. ¿Quién se anima a sacar el obelisco?

“No hay nada nuevo… lo último lo hicimos nosotros… Argentina en México, con Bilardo como técnico” repite por enésima vez Bilardo, ahora a Newsweek, reafirmando la teoría de que los cambios en el fútbol murieron con su profesión.

“Veo como hablan los tipos, cómo se paran, si se miran, si hablan a la cámara, la luz, los muebles… veo quien entra, quien no entra, como ponen los carteles, como son los recogebolas…” – dice Bilardo con la pretensión de vender una obsesión útil , insólita y extraordinaria que ya puede asemejarse a la contemplación del viejo que mira la calle por la ventana.

Pero también huye de ahí. Dice que la profesión “se sufre mucho” y que “no se disfruta” pero que es algo “lindo porque vivís toda la vida así, apurado”. Nada de vejez ni sedentarismo.

Sabiendo que muere quien no tiene proyectos tampoco su experiencia en el rubro le limita el particular flujo discursivo y adelanta que “estamos examinando otras alternativas (de alojamiento) en Johannesburgo”, cuando la selección argentina aun pelea una compleja clasificación.

A la profunda y suspicaz pregunta sobre si “¿hay algo de lo que se arrepienta de su era como técnico?” olvida los bidones, los alfileres, los mandatos, los limones y vuelve al autohalago sin descansar un minuto en la construcción del personaje que se convierte en esencia, autorreferencial: “una sola cosa – dice – no tengo nada guardado. Camisetas, medallas… nada”.

Pero leer a Bilardo, entre líneas, sin comprar el personaje, depara algunas cosas como esta última que, si bien apunta a la automodestia (junto al inolvidable reproche de los cabezazos alemanes en el área a la hora de festejar el campeonato mundial), lo hace, como pocas veces, desde un lugar retrospectivo, como si se viera, acaso, fuera del museo imaginario que atesorara sus medallas y condecoraciones, sus logros, su trayectoria.

Y entonces se lee el paso del tiempo en un hombre que le dedicó su vida al fútbol, que tuvo la suerte de lidiar con el mejor jugador de la historia, que toma pastillas desde los 20 años y guarda 9000 VHS que le son más fáciles de maniobrar que los CDs.

Todos al obelisco!

12 comentarios:

Esteban dijo...

esta recontra recontra crazy, pero = lo banco en la mayoria de lo que dice.

Polanesa dijo...

Tené cuidado que el combo incluye religiosa, abogada y policía... una bomba de tiempo!

Me gustó, me gustó lo del obelisco.
Me gustó la comparación, eso que no se discute, aunque haya razones para no dejar de hacerlo. Pero me da la sensación de que eso es muy común por estas pampas, en todas las áreas de razonamiento.

A mí me pasa que cuando me dicen "obelisco" no me imagino el obelisco en sí, me acuerdo de la película "Pizza, birra y faso". Como si esa fuera la representación que tengo del obelisco. Así como por ahí te nombran Bilardo y la primera imagen que te viene a la cabeza es de tal o cual época o cuando dijo esa o aquella frase, o hizo algún famoso gesto. O cuando te hablan del Bambino Veira y te viene un flashazo de la historia del león o la frase del toldo.

Igual el obelisco algo tiene. Una vez me quedé dormida al lado, y no me afanaron nada. Algo raro pasa...

Saludos!

WILDE dijo...

La política al final devolvió a Bilardo al fútbol. Y bue.

josé sellés dijo...

Hola, a pesar de todo no me gusta que la gente se cambie de acera
futbol-política
saludos desde
futbol-chicks.blogspot.com

Walter Fonseca dijo...

La diferencia entre el obelisco y Bilardo es que el obelisco ya es indiscutido.

Tony Blas dijo...

Bilardo volvé a la política.

Sugar Sixx dijo...

Yo todavía no distingo si Bilardo es muy piola o un boludo bárbaro. Seguro debe ser imposible vivir con él.

Con respecto al obelisco, es verdad lo de los inmortales, dejó que por todos lados se regara la foto de Gardel junto al obelisco. Y es un símbolo ya...
A mi me gusta el Obelisco. Bueno, no es algo hermoso, pero tal vez por costumbre, que se yo. Está ahí, desnudo, o con luces, o con un preservativo rosa, o con un brazalete de Charly García...

Saludos.

PD: La nota que aparece arriba en la tapa, "Circuncision a los 60", no me imagino que venda mucho...

Nacho/PaladarPincha dijo...

Que lindo sería leer la nota completa, seguramente dice cosas muy interesantes además de esos fragmentos que han sido buscados con mucho esfuerzo seguramente. Tiene razón, no hay nada nuevo, porque la historia se escribe a base de triunfos y de eso no conocemos en la Argentina después de Bilardo. Un estudioso que sabe truinfar, porque eso es lo que se propone.. Y pensar que se discute al más ganador. Pero eso es bueno, eso motiva. Lo criticaron al ir a Mexico y trajo la copa del mundo, fue a dos mundiales y jugó dos finales.
Nunca se va a convencer los que defienden la corriente del fútbol lírico. Por más que tengan millones y millones de ejemplos de que la otra corriente es la del éxito, pondrán excusas, que no es vistoso, que Maradona hizo todo por Bilardo, que el bidón, que los alfileres... etc etc y etc. Pero está bien que piensen distinto, hace al debate.
Lo que está mal es menospreciar a los que no piensan igual, y más cuando está demostrados que los resultados les dan la espalda.
Me arrodillo ante Bilardo, un estudioso del fútbol que por todo lo que ha obtenido tiene el derecho de señalar que su único error puede estar en la manera de festejar algo de todo lo que ganó.

CALIGULA dijo...

@ nacho: la nota completa no dice mucho más, sacamos algunas frases (no de contexto) que pintan al personaje.

No es el tono del post etiquetar a bandos. No creo que sea bueno caer en los determinismos y tampoco veo bien la falta de respeto a una visión encontrada.

Yo revisaría Nacho, cierta punto de vista que escribís sobre que la historia se escribe con triunfos.

Por lo demás, Bilardo se dedicó al fútbol y creemos que no puede faltar en las páginas futboleras.

Nacho/PaladarPincha dijo...

Estas en la razón, solamente mostré mi punto de vista luego de leer las frases de Bilardo con la respectiva acotación de cada una de ellas. Y demuestro mi opinión porque entiendo que en este sitio aceptan diferentes visiones, y eso es muy bueno, siempre participo y no es casualidad, pesea no compartir la idea de esta nota.
Como decís, Bilardo siempre debe estar en las páginas deportivas(pese a que muchos no lo tratan con el respeto que se merece), lo peor que se puede hacer en cualquier orden es negar algo o alguien.
Se podrá estar de acuedo o no, y creo que pensamos igual respecto a esto. A ver si hay que hacer como Bonadeo, Fabbri y compañía que después de su desilusión con Huracán y el título continental de Estudiantes tuvieron que dedicar programas a desmentir frases y retractarse por e-mails, eso es feo.

Saludos!

CALIGULA dijo...

Gracias Nacho por tu participación que siempre es bienvenida.
No creemos posible negar a Bilardo. Si bien la nota contiene su dosis irónica está enfocada al paso del tiempo y a la constitución de un personaje en sí mismo.

Silvia dijo...

hola!apesar de todo ,sigue siendo Bilardo...y al narigón se lo banca...sobre todo después de conocer a otros...
besotes.
silvia cloud