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28 de septiembre de 2015

Mario Kempes: FIFA Classic Player.


Mario Alberto Kempes, conocido futbolísticamente como el “Matador”, nació el 15 de julio de 1954, en la localidad cordobesa de Bell Ville. Como buen argentino desde pequeño demostró tener una gran pasión por el fútbol, y comenzó a destacar en el equipo de su barrio, el Talleres de Bell Ville.

En sus inicios comenzó jugando como medio centro organizador. La posición de delantero centro la ocupó en un torneo cuadrangular disputado en Córdoba, cuando estaba a prueba, para ingresar en el club Instituto de Córdoba con el seudónimo de “Mario Aguilera”.

Kempes decidió engañar a Armando Rodríguez, técnico que supervisó la prueba. El motivo, fue que el propio Rodríguez, no se fiaba mucho de los rumores que le habían llegado sobre la calidad de un joven Kempes, que comenzaba a despuntar con fuerza. El joven Mario decidió mentir para quitarse la presión que podría tener en la realización de la prueba. En el partidillo de exhibición marcó dos tantos en 15 minutos, y fue contratado al instante.

Los padres de Mario impusieron la condición al joven delantero de terminar sus estudios escolares. Por ello, Kempes sólo viajaba con Instituto los días de partido, con el fin de no dejar de lado sus obligaciones como estudiante. Incluso llegó a matricularse en la Universidad Laboral de Córdoba, pero el fútbol le podía dar una salida profesional, y decidió dejar la universidad al poco tiempo.

Con Instituto de Córdoba, consiguió ganar el campeonato de la Liga Cordobesa en 1973, una especie de campeonato regional. Mario disputó 81 encuentros y anotó 78 goles. La hinchada de Instituto le puso el mote de “Superpibe” debido a su corta edad (19 años).

Esos números le valieron su fichaje por Rosario Central. En el club canalla, Kempes tuvo la oportunidad de debutar en la Primera División de Argentina. En 1974 cumple el sueño de todo argentino, debutar con la Selección albiceleste. Lo hizo además en pleno año mundialista, la cita aquél año fue en Alemania, donde Argentina cayó en segunda ronda.

Con el club rosarino marcó 97 goles en 123 partidos. Actualmente es el máximo goleador de la historia de Rosario Central. Tras su exitosa etapa en Argentina llega a Europa de la mano del Valencia.


A sus 22 años, Kempes llegó a un club que ponía en duda su adaptación a la Liga española. Sobre todo por los 30 millones de pesetas, que pagaron en la capital del Turia por hacerse con sus servicios. Pero la realidad fue que gracias al argentino, el Valencia disfrutó de una de sus mejores etapas de la historia.

En la temporada de su debut en España (1976/77) el Matador se hace con el trofeo Pichichi de máximo goleador, al anotar 24 goles. Al año siguiente (1977/78) revalidó su trofeo de máximo realizador, en esta ocasión gracias a sus 28 goles.

El verano de 1978 fue muy especial para el delantero. Era año de Mundial, y se jugaba en su Argentina natal. Kempes cuajó una actuación formidable al coronarse campeón del mundo en un Monumental abarrotado. En una época marcada por la dictadura de Jorge Videla, Mario se consagró a nivel internacional, al ganar el campeonato, pero también sus seis goles hicieron que fuese nombrado máximo goleador, y mejor jugador del torneo.

Tras su regreso triunfal con la Copa del Mundo bajo el brazo, Kempes regresó al Valencia. Disputó en 1979 la final de la Copa del Rey en el Vicente Calderón frente al Real Madrid. El Valencia levantó la Copa al ganar 2-0 a los merengues. Kempes anotó los dos goles del partido.

Al año siguiente, el Valencia logra tras un duro encuentro frente al Arsenal inglés, resuelto en la tanda de penaltis la Recopa de Europa. En 1981 volvió a poner al Valencia en el panorama futbolístico europeo al conquistar la Supercopa de Europa frente al Nottingham Forest. No cabe duda de que gracias al Argentino, el Valencia logró un empujón que le permitió codearse con los grandes del continente, y logrando además títulos importantes.

En Marzo de 1981, tras ocho años en Valencia, el Matador hace las maletas rumbo a Argentina, en concreto a River Plate. Con el club Millonario logra el campeonato Metropolitano de 1981, tras vencer en la final a Ferrocarril Oeste. Kempes hizo el gol del triunfo para los de Núñez.

Los problemas financieros que tenía River para pagar el pase completo del Matador hacen que vuelva a Valencia en 1982. En el club Che se mantiene hasta el año 1985, año en el que ficha por el Hércules de Alicante, tras haber jugado incluso partidos de fútbol sala con el Autocares Luz, al no contar para el técnico valencianista.

Con los herculanos consiguió la permanencia en Primera División, en una etapa difícil tanto para el equipo alicantino, como para el delantero. La permanencia se consiguió en la última jornada, con un sufrido triunfo en el Santiago Bernabéu por 0-1. El autor del gol fue otro argentino: Dante Sanabria.

El último encuentro que disputó Kempes en Alicante fue contra el Sevilla en el Rico Pérez. El equipo local vencía 2-1 a los sevillistas, y el delantero argentino fue sustituido a pocos minutos de la conclusión. Todo el estadio se puso de pie para despedir a su ídolo. La siguiente parada del Matador fue el fútbol austríaco. Allí defendió los colores de: Viena (1986/87), Sankt Pölten (1987- 1990), y Kremse (1990/1992).

Tras su paso por Austria jugó en Chile para el Fernández Vial hasta 1995 y se retiró en el Pelita Jaya de Indonesia en 1996.

Mario Kempes recibió un homenaje en Mestalla de la familia valencianista el 25 de abril de 1993, en un partido entre el Valencia y el PSV holandés, que terminó llevándose éste último por 5-6, con tres goles de Mario. Es el máximo goleador de la historia del Valencia con 146 goles.

El estadio de fútbol de Instituto de Córdoba lleva su nombre como tributo a su trayectoria.


25 de marzo de 2014

El abrazo del alma.


Si bien en la antesala del evento, el marketing mundialista amenaza con tornarse insoportable, pueden encontrarse hallazgos que valen la pena verse (para aquellos que vimos o vivimos los días del Mundial 78).

26 de junio de 1978, hora de merienda, estadio River (colmado). Argentina acaba de vencer (3-1) a Holanda y se consagra (por primera vez) Campeón del Mundo. No se sabía cómo festejar. Había que festejar.

Pitazo final. Omar Larrosa sale despedido a pedirle la pelota al árbitro (se la niega). Los jugadores están excitadamente desorientados. No se reúnen, se emocionan, no saben qué hacer… extienden brazos, corren sin rumbo en medio del ensordecedor… Hinchas invaden el campo… Fillol cae de rodillas en el área, Tarantini se acerca, lo abraza arrodillado… y un hincha sin brazos se arrima al abrazo. Es “El abrazo del alma”, la foto premiada como la mejor del Mundial 78, tomada por Ricardo Alfieri para la revista El Gráfico.

La historia de esta histórica foto es rescatada hoy, 36 años después, en los umbrales del Mundial 2014 (Brasil), a raíz de una idea publicitaria que pretende retratar la pasión en un spot de minuto y medio para vender Coca – Cola.



El protagonista de la foto es Víctor Nicolás Dell'Aquila, el hombre que perdió sus brazos a los 12 años (1967) en un accidente con un poste eléctrico de alta tensión en San Francisco Solano y que, sin brazos, fue a abrazar a Fillol y Tarantini sobre el verde césped del estadio de River, que hoy es conectado por Coca-Cola para la producción del spot.

Un recorrido por aquella historia (que se ve parcialmente en el spot) deja entrever, de algún modo, ciertos rasgos de caracterizada argentinidad.

Víctor fue reporteado y reconocido más de una vez por ser protagonista de aquella histórica foto. Aniversarios, reuniones y homenajes al desaparecido fotógrafo (Ricardo Alfieri 29.051912-28.07.1994) fueron motivos de convocatoria. De ahí se desprende, con lujo de detalles, como fueron los instantes que quedaron grabados con un mágico click.



La pregunta que se le hizo varias veces a Víctor Dell´Aquila (hincha de Boca) apuntaba a saber cómo logró entrar al campo, siendo que no estaba permitido y que, aun más, no tenía brazos para sortear la seguridad.

Víctor pudo contar entonces que la invasión de cancha era una práctica habitual. Entraba “por alambres rotos o porque conocía a gente del control o algún fotógrafo. En Boca miraba el partido desde el banco de suplentes, con el Toto Lorenzo. Una vez salté desde el palco viejo. Cuando terminaba el partido, pin y adentro. En Racing tenía dos metros de fosa pero me ayudaba la altura”.

El día de la final “no encontré a la persona con la que había arreglado e intenté ingresar como discapacitado, pero me dijeron que estaba lleno. Me fui a la platea que está sobre Figueroa Alcorta y un conocido me hizo entrar. Y ahí me fui bien abajo y me senté, entonces se me prendió la lamparita…

Tendría unos dos metros, algo más. Pero era pendejo, pesaba 50 kilos y tenía un buen estado. Cuando vi que el referí levantó la mano, pasé los pies, flexioné y ¡tac! caí paradito. Pero seguían jugando, habían adicionado minutos. Entonces caminé despacito y me puse al lado del palo de Fillol. Y cuando tocó pito el juez salí corriendo en busca de alguien a quien abrazar. En un momento, Tarantini se arrodilló como rezándole a Dios. Fillol hizo lo mismo y se abrazaron. Justo llegué yo. Me frené y las mangas se fueron para adelante. Y ahí Alfieri sacó la foto. Yo la tengo dedicada por él”.


25 de enero de 2014

Michel Platini y el Mundial 78


El 6 de junio de 1978 la Francia del primer Platini mundialista caía (1-2) vs Argentina en el Monumental. 36 años después (2014), el capitán francés, hoy titular de la UEFA, recuerda tibiamente aquellos días.

"El más difícil fue el de 1978 porque, políticamente, no fue fácil ir y jugar en Argentina. En ese momento tenía apenas 20 años y no sabía qué responderles a los periodistas. Fue el Mundial más complicado".

"Había mucha presión de la inteligencia francesa y mucha gente no quería que fuéramos a jugar".

"En México (86) jugamos al mediodía, con 30 grados y a una altura de 2.800 metros, pero estábamos tan felices de estar en el Mundial que le restamos importancia".

Para recordar todos aquellos días mundialistas de 1978 click aquí.

20 de enero de 2014

Alberto Tarantini: de Birmingham a Talleres sin escalas.


La ebullición mundialista empieza a fogonearse desde las multinacionales que, embarcadas junto a la colega estrella (FIFA), multiplican voces y canales de marketing. Así, ya desde 2013, a nueve meses del inicio del Mundial de Brasil 2014, Coca Cola y FIFA pasean el trofeo de la Copa del Mundo por todo el mundo en lo que llaman Trophy Tour. La Copa (de oro macizo) es por estos días víctima irrefrenable de los flashes y curiosos de más de 90 países del mundo.

Por supuesto que semejante evento (?), acompañado de un insólito avión totalmente ploteado para la ocasión y un merchandising tan vasto como inverosímil, se lanzó con una ceremonia oficial (?) a los pies del mismo Cristo Redentor de Río de Janeiro (09.09.2013), donde los gerentes comerciales lograron reunir a cinco campeones brasileños de todas las épocas: Zagallo (1958), Amarildo (162), Rivellino (1970), Bebeto (1994) y Marcos (2002).

Argentina no es ajena al asunto. El OVNI que lleva la Copa aterrizó en estas pampas para plantarse un día en Mar del Plata (Hotel Provincial) y otro día en Córdoba.

El trofeo, encapsulado en una caja de vidrio irrompible, llegó a la capital cordobesa el miércoles 15 de enero y fue exhibida en el Superdomo Orfeo ante miles de curiosos. En un stand plagado de promotoras y carteles publicitarios tuvo lugar la escena de exhibición que no pudo deshacerse de girones de tristeza.

Como el trofeo sólo puede ser tocado por ex campeones del mundo y jefes de Estado, los organizadores se las vieron complicadas para reunir a los campeones mundiales argentinos. Alberto Tarantini y Luis Galván (campeones 1978) más Nery Pumpido, Oscar Ruggeri y Ricardo Giusti (campeones 1986) dieron el sí y asistieron a sacarse fotos y tocar la Copa (5 de 46).

La reunión, el escenario efímero, el motivo, la fecha y los personajes en cuestión resultaron en un pálido, inexplicable e innecesario movimiento publicitario que, como máxima expresión, denotó el cambio y el vertiginoso andar de los tiempos.

"Es muy lindo poder estar acá, recordar el Mundial. Somos los únicos que podemos tocar la Copa. Ojalá se valoren los títulos del 78 y 86", comentó Nery Pumpido (56).

"Le quiero ganar la final a Brasil. Eso nos equipararía un poco en la historia", dijo Oscar Ruggeri (51).

Si estas acotaciones son dignas del (anacrónico) evento en cuestión, no menos son las más nostálgicas y discrepantes que arrojó Alberto Tarantini (58).

“Yo dejé la liga inglesa y me vine a Talleres para poder jugar el Mundial ’82. Si me quedaba en el Birmingham no sé si me hubiesen convocado”, tiró el conejo para justificar un pase que, a los oídos de hoy y del público presente, suena a ciencia ficción.

"Se venía el ’82 y yo quería jugar otro Mundial. Talleres me ofreció una oportunidad de volver a un gran equipo para jugar un Nacional y tratar de ganarlo, algo que lamentablemente no se dio. Pero soy un agradecido a esta ciudad y a (Amadeo) Nuccetelli, que hizo muchísimo por el fútbol de esta provincia y del interior. Fue un presidente fabuloso, que me convenció para dejar Europa y venir a jugar a un equipo fantástico. Lo disfruté y pasé momentos buenísimos que no me voy a olvidar nunca".

"Resigné muchísimas cosas para venir a jugar acá, pero después de ver el final de la historia, estoy feliz y contento. La verdad es que ni me acuerdo los nombres de los clubes rivales, pero eran partidos con canchas repletas y nuestro equipo estaba lleno de campeones del mundo. Era fabuloso tener semejantes jugadores al lado y no me arrepiento de haber venido a jugar en la Liga Cordobesa. El fútbol de la República Argentina y del interior del país le tienen que agradecer a Talleres por lo que hizo. El fútbol argentino cambió a partir del fenómeno de ese equipo".

Tarantini, hoy supervisor de jugadores juveniles en Estados Unidos es entrenador, sin embargo “trabajé siempre con divisiones inferiores, porque no me divierte hacerlo con profesionales. Me gusta la formación y seguir la evolución de los chicos. De los campeones mundiales del ‘78, pocos pudieron incursionar como técnicos. Tal vez no estábamos preparados para una reconversión como se da ahora”.

Sin dejar de marcar las diferencias entre el hoy y su ayer profesional, como desde afuera cual ñata contra el vidrio, Tarantini cuenta que no va a la cancha: “Como están dadas las condiciones actuales, no me gusta ir a la cancha. Vengo de una generación que iba a disfrutar, que podía cargar al que estaba al lado suyo, y no a pegarle un botellazo ni tampoco a matarlo. En estas condiciones no quiero ir. Lo sigo más por TV”.

Así, mientras el Conejo daba sus respuestas, Luis Galván (65), el marcador central de aquel Talleres y campeón 1978, se inclinaba ante los chicos cordobeses que, entrada en mano, hacían la cola para ver la Copa del Mundo: “¿De qué cuadro sos vos?”, “Del Barcelona”, le respondió el pibe. “¿Y vos?”, “Del Manchester City”.

25 de junio de 2013

35 años del Mundial 78


25.06.2013 - Con alto porcentaje de asistencia (faltaron Kempes, Ardiles, Rubén Galván, Alonso y Larrosa), los campeones mundiales de 1978 se reunieron en el mismo estadio (River Plate) en que ganaran la final (3-1) a Holanda.

Recibidos por el otrora "Gran Capitán" Daniel Passarella (ahora presidente de Ríver) la reunión fue una especie de bodas de plata secundaria en una noche de mucho frío cerrada con cena y regalos.



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El Mundial 78 en tapas de diarios y revistas.



TODO EL MUNDIAL 78
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29 de diciembre de 2012

Mario Kempes: "Aquella final del Mundial 78..."


29.12.2012 - El domingo 25 de junio de 1978 Mario Kempes se levantó a las 10.30 y, como de costumbre, no desayunó. Apenas unas horas después se consagraría campeón del mundo con Argentina. Aquí sus recuerdos... (6 partes de 4 minutos)












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28 de abril de 2012

Videla niega arreglo Argentina 6 Perú 0 de 1978


28.04.2012 - Hace pocos días salieron a la luz algunas declaraciones de Jorge Rafael Videla (86), presidente de facto argentino entre 1976-1981, respecto de la noche militar a la que sometió al país.

Fue en el marco de una entrevista (de 20 horas) realizada por el periodista Ceferino Reato (editor de la revista Fortuna) entre octubre de 2011 y marzo de 2012 en la Cárcel Federal de Campo de Mayo, donde el octogenario cumple su condena.

“Él tenía ganas de hablar”, confió Reato. Y por estos tiempos, en que la muerte le pica cerca como balas que vuelven, el ex militar se brinda a toda entrevista solicitada.

“No está arrepentido de nada pero tiene la necesidad de explicar su punto de vista”, agrega el periodista.

Videla se muestra impertérrito y satisfecho del deber cumplido. Hasta no hace mucho tiempo manifestaba cierto rencor hacia la ingratitud de un país que no lo reconocía como salvador de una patria del que se situó como defensor.

Más acá en el tiempo (ya preso) abandonó esa arista, junto con la del silencio, para hablar y explicar, sin remordimiento alguno, sobre los procedimientos de su causa y el consenso que tenían. Alguna vez deslizó la palabra “excesos” con pretensiones de desvelar que no se pueden abarcar todos los pormenores criminales de una organización (estatal) tan grande.

Videla no encuentra palabras para contar como todo aquel apoyo cívico que tuvo, hoy está tan desaparecido de escena (pública) como los asesinados por su organización de la faz de la tierra. Acaso sienta hidalguía en no dar nombres y entonces enuncia su condena como una “persecución política” de la que nadie sale a defenderlo.

“La guerra contra la subversión fue apoyada por todos los factores de poder, la prensa inclusive”, dice el ex presidente.


La frase que sacudió a la opinión pública argentina fue la referida a la cifra de muertos desaparecidos durante su gestión presidencial. Aún sin definitivo acuerdo entre la Conadep y los Organizsmos de Derechos Humanos (aún en plena investigación), se escribe y comenta sobre 30.000 desaparecidos.

Esta cifra fue desmentida por Videla con una pasmante sencillez estadística: “fueron siete mil u ocho mil personas” las víctimas de la última dictadura argentina.

Sin extendernos en el asunto crucial (que ponemos encabezando la nota) dejamos espacio para el apartado que justifica la inclusión del post en el sitio y nos vamos al fútbol.

¿Qué puede explicar Videla sobre fútbol? No mucho más que su visión sobre la eterna sospecha del partido Argentina 6 Perú 0.

“No fue verdad, en absoluto; yo, por lo menos, no saqué un peso del bolsillo. No se habló de un posible arreglo antes del partido, ni en el Gobierno, ni en la Junta... El cuento sobre el arreglo con los peruanos surgió enseguida; el arquero peruano había nacido en Argentina y eso agravó los rumores".


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28 de marzo de 2012

Mundial 78, la historia paralela - Documental


28.03.2012 - No es novedad ni de revelaciones. Las imágenes del Mundial 78, jugado en Argentina, trae recuerdos a quienes lo vimos (en blanco y negro) e instruye a quienes no lo vieron (o vivieron). Así, incluimos este film en nuestra basta sección MUNDIALES 78, donde los interesados podrán encontrar perlas y datos poco conocidos de aquellos días. 

Como otros documentales al respecto, el marco específico del tema tratado puede derivar en interpretaciones o exageraciones no del todo acertadas. No es que los documentos y las imágenes no sean reales sino que, a veces, el enfoque puede llevar a construcciones erróneas si no se tiene un previo panorama de época de aquella Argentina. 

Los vientos políticos traen reinterpretaciones y revisiones históricas. Los saludables vientos actuales pusieron en blanco sobre negro las dos corrientes antagónicas que vienen pugnando por el poder en Argentina. Y, si bien se logró el desenmascaramiento de actores sociales velados (medios de comunicación, empresarios, etc) otros sectores se suben a las esperadas y sanas condenas para traer agua retroactiva a sus molinos sin disimular hipocresía. 

“Mundial 78, la historia paralela” es un documental producido por Cuatro Cabezas (Diego Guebel y Mario Pergolini) basado en investigaciones del periodista Gonzalo Bonadeo bajo guión de Ezequiel Fernández Moores.

Fue emitido por primera vez en Telefé en 2003 (entonces con imágenes inéditas extraídas del archivo personal de Bonadeo) y, con entrevistas a jugadores, periodistas y militantes torturados intenta evidenciar el efecto narcótico que logró el Mundial sobre la sociedad argentina de entonces, sumida en una contradictoria dualidad entre la euforia de un pueblo apasionado por el fútbol y el horror sufrido al mismo tiempo por las víctimas de una dictadura sangrienta: "una de las más groseras utilizaciones políticas de la historia del deporte"


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20 de febrero de 2012

Videla vuelve sobre el Mundial 78.


20.02.2012 - Hace pocos días la revista española Cambio 16 publicó una nota al ex presidente de facto argentino Jorge Rafael Videla que causó (cierta) conmoción en los medios locales.

Ricardo Angoso, el periodista madrileño que reporteó al condenado, vio premiada su gestión de siete u ocho meses gracias a unos contactos en el campo militar argentino que le permitieron su entrada al Penitenciario de Campo de Mayo, donde Videla transcurre sus días cumpliendo su condena de prisión perpetua.


Dedicado a los conflictos políticos, Angoso ya había reporteado (entre otros) a ex presidentes de Bulgaria y Honduras como así a guerrilleros de Kosovo, previamente informado de las fuentes de los conflictos.

En el caso de Videla, “personaje controvertido” según su descripción, llevaba leídas fuentes de críticos como de admiradores del represor y ensayó un posterior mea culpa “por no haber añadido el tema del robo de bebés entre las 25 o 26 cuestiones que llevaba…”


Entre todas esas cuestiones, el ex militar no dejó tema por tocar y, siguiendo linealmente su impertérrita línea argumental, continuó justificando el accionar de las fuerzas armadas por él comandadas durante el gobierno ejercido en Argentina (1976-1981), a la vez que también citó la organización del Mundial 78 (que él mismo inauguró), hecho que recortamos en nuestro metié deportivo.

“Tuvimos la suerte de organizar este evento en un momento en que la amenaza terrorista había sido doblegada. Además, para congratularnos más, Argentina ganó ese campeonato Mundial y al margen de que habíamos ganado, el país mostró su capacidad de organización en un corto tiempo.

Mostramos al mundo que podíamos y sabíamos organizar una actividad internacional de estas caraterísticas; fue un gran avance y en apenas unos meses, pues antes no se habían comenzado los trabajos, desarrollamos todas las capacidades para este Mundial. Los anteriores gobiernos que nos antecedieron no habían hecho nada (…)

Pudimos exhibir al exterior nuestra capacidad de organización y trabajo junto con un país en paz frente a las maledicencias de algunos sectores interesados.

Le Monde llegó a reproducir un reportaje de un periodista que se imaginaba que unos disparos que sonaban en los alrededores del estadio, procedentes del Tiro Federal Argentino cercano, eran las balas dirigidas a un pelotón de personas fusiladas. El estadio estaba a dos cuadras del polígono de tiro y el periodista, obviamente, quería denigrarnos al precio que fuera.

Se nos atacaba injustamente, estábamos en una guerra por explicar qué es lo que pasaba en el país frente a datos y noticias calumniosas, claramente. Eran informaciones aberrantes, tendenciosas, tendientes a denigrar a Argentina como fuera.”



Para ahondar en aquellos días mundialistas de 1978 pueden ir al BOOK LPND "30 AÑOS DEL MUNDIAL 78" donde encontrarán el devenir futbolístico del campeón fecha a fecha o a la etiqueta de la sidebar "MUNDIALES 78" donde se amplía el contexto social.

RELACIONADOS:
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24 de marzo de 2011

La selección argentina el 24 de marzo de 1976.


24.03.2011 - Si 20 años no es nada qué serán 35. Los años que padeció Rácing sin ganar un campeonato (?), los años que marcan un "resto de tu vida" (?), el punto caramelo de la mujer (?)... sin dudas también significan bastante más que las vidas de aquellos menores de 35 desaparecidos, hoy recordados en "el día de la memoria".

Nadie es quién fue hace 35 años. Tampoco Ríver y Boca lo son. Todos somos otros. No obstante un hilo conector une a cada cual con su yo pretérito y ese hilo es la memoria.

El 24 de marzo de 1976 las radios y los canales de televisión de la República Argentina fueron intervenidos, se suspendieron los espectáculos, los programas televisivos y radiales habituales y se transmitían en cadena marchas militares, proclamas y comunicados de la Junta, uno de los cuáles decía: “Se ha exceptuado la propagación programada para el día de la fecha del partido de fútbol que sostendrán las selecciones de Argentina y Polonia”.

El partido fue transmitido por canal 7 (relatado por Fernando Niembro) y Radio Rivadavia (relatado por José María Muñoz y comentado por Julio César Calvo, hermano de Adriana Calvo, detenida – desaparecida y hoy integrante de la Asociación Detenidos – Desaparecidos).

Aquél día Argentina venció (2-1) a Polonia en Chorzów en lo que la prensa llamó “la mayor hazaña de la historia (de la selección) en el exterior.” Los jugadores no supieron nada hasta horas después del partido. Entonces, apenas terminada la cena, llegó la noticia vía José María Muñoz.



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24 de marzo de 2010

24 de marzo


Argentina, de feriado nacional, recuerda el 34º aniversario del peor y último golpe militar de su historia que derramó sobre sus propios habitantes lo inimaginable: el terrorismo de estado.

El año pasado (33º aniversario) conmemoramos la fecha con un texto de “Purgatorio”, la última novela del recientemente fallecido Tomás Eloy Martínez, que refería a la publicidad militar en los días de nuestro Mundial 78, acaso basado en estos hechos.



La metralla publicitaria militar durante tiempos mundialistas de 1978 fue dirigida por la multinacional Burson Marsteller & Asociados, que desde el año 2000 pertenece a WPP Group Plc . y que trabajara entonces en coordinación con el EAM 78 (Ente Autárquico Mundial) comandado por Carlos Lacoste a cambio de u$s 500.000.

Se trataba de silenciar y desmentir las denuncias de los militantes por los derechos humanos y medios extranjeros, considerados agentes de una “campaña antiargentina”.

"La agencia había concentrado sus actividades de propaganda en dos tácticas: la utilización de los íconos argentinos que mejor impacto tenían en el extranjero y el soborno escondido de periodistas a los que se los invitaría a escribir sobre 'un país distinto' (…) Para el segundo paso, Burson elaboró listas de periodistas americanos y europeos a los que se podía embarcar en primera clase, alojarlos en los más elegantes hoteles y rodearlos de acompañantes que los convencerían de la paz argentina."
(La vergüenza de todos, Pablo Llonto)

Yves Montand, Simone Signoret, Alain Touraine, Jean Paul Sartre, Louis Aragon, Roland Barthes, Marguetire Duras y Henry Lévy entre otros, adhirieron en Francia al Comité pour L´organisation para le Boycott de L´Argentine de la Coupe du Monde (COBA). 
OTRAS PUBLICIDADES DE TIEMPOS DICTATORIALES:

12 de febrero de 2010

Jorge Carrascosa: el Cruyff argentino.

 EL INICIO DEL CICLO MENOTTI

Suele ser más difícil encontrar semejanzas que diferencias, pero este no es el caso.
El hecho: el Mundial 78.
El autor de las ficciones: el periodismo.
La complicidad: el silencio de los protagonistas.

Asistimos hace algún tiempo a la caída del mito Cruyff en cuanto a su deserción del Mundial 78. El ejemplo del holandés, citado como exponente ejemplar por haberse negado a participar en un Mundial manchado de sangre, circuló por la prensa mundial durante mucho tiempo.

No todos los lectores sabían que entonces Holanda era (junto a Francia) uno de los países donde más fuerte se oía sobre el boicot al Mundial 78 (liderado por Freek de Jonge) y, a la vez, el segundo socio comercial de Argentina.

La posición antidictadura, las diferencias con la Federación Holandesa (en la final del 74 su camiseta tenía dos tiras y no las tres de Adidas, porque él era hombre de Puma) o con el DT austríaco Ernst Happel, fueron citadas como causa de su negativa fabricándose un combo cuyo toque final era la reserva moral de Johan.

En abril de 2008, 30 años después, el propio Johan salió a hablar sobre el caso para contar sobre un robo a punta de rifle en su piso de Barcelona, “llega un momento que dices basta. Hay momentos en que hay otros valores en la vida… Creo que para jugar un Mundial hay que estar al 200 por ciento, así que no tenía sentido."

Sin embargo la razón y la fecha (2008) por la que Cruyff salió a hablar refuerzan la versión que siempre cayó como menos inverosímil. Días antes de las declaraciones de Johan salió a la luz un libro de su ex compañero Carles Rexach ("Ara parlo jo", Ahora hablo yo) en el que comenta sobre la gran influencia familiar en las decisiones de Cruyff.

Johan prometió a su esposa, Danny Coster, que Alemania 74 era su último mundial en la noche del 6 de julio de 1974 durante una larguísima conversación telefónica. Recién había muerto Juan Domingo Perón (01.04.1974) y Argentina transitaba una penosa pero democracia al fin.
Danny Coster llamó a su marido porque el diario alemán Bild publicó, casualmente un día antes de la final Alemania – Holanda, que los miembros de la naranja mecánica habían pasado una tarde de fiesta con señoritas desnudas en la piscina del hotel Wald, de Munich.

Viajando de vuelta a Argentina tenemos a Jorge Carrascosa renunciando al mismo mundial dejando incluso la capitanía del equipo de Menotti. Del mismo modo, el hermetismo (entre jugador y entrenador, como corresponde) y largos y postreros silencios hicieron escribir a cierto periodismo sobre la valentía moral de nuestro Jorge.


Hace un tiempo, por noviembre 2009, una nota a Jorge Carrascosa fue presentada así:
“Hace 30 años el ex capitán de la Selección Nacional, campeón con Huracán en 1973, se retiró del fútbol profesional por no sentirse cómodo con un deporte convertido en “un negocio salvaje”. Un año antes de su deserción, había decidido no disputar el Mundial de 1978 organizado por el gobierno militar. Un amante del fútbol que decidió alejarse para no contribuir con su destrucción. Humilde, con las convicciones claras. Un tipo intachable, enemigo de las injusticias. Una oportunidad para conocer al ser humano y entender el mensaje que dejó para el presente y para el futuro”.

Así como esta, muchas otras historias periodísticas se entramaron sobre el asunto y las lecturas morales de Jorge Carrascosa subieron al escalón, incluso algo más, de Johan Cruyff, por el hecho de haberse negado a jugar el Mundial 78 viviendo en propia tierra Argentina.

En esta nota que referimos (a la que le dedicamos este post), Carrascosa no termina con la ambigüedad. Si bien aclara haber desconocido los secuestros y las desapariciones tampoco fue claro y determinante a la hora de contar sus razones de retiro.

“Por un montón de cosas que observé durante mi carrera en el fútbol, me fui sintiendo mal y eso es lo que me llevó a tomar las decisiones que tomé, como por ejemplo la de no participar en el Mundial. No es que hubo un hecho determinante. Hay cosas que ya sabía y otras que se fueron sumando, que no estuve de acuerdo nunca, en el país, en el fútbol y que no me hacían sentir bien”.

Al caer en nuestras manos un ejemplar de El Gráfico (nº 3996, mayo 1996) vemos que la nota referida es una refritura (diez años después) de aquella de editorial Atlántida: “Lo que Carrascosa calló durante 20 años”. Entonces Carrascosa decía:

“Yo venía desde el ´74 en la misma tónica, luchando desde adentro y tratando de ser mejor, insistiendo con el ejemplo en un medio competitivo, lleno de grandes intereses. Cuando llega esa serie en el año 77 (gira por URSS, Polonia y partidos internacionales en cancha de Boca), algunos empezaron a decir que Carrascosa ya estaba viejo, que jugaba porque era amigo de Menotti… Y yo recién tenía 27 años. En mi intimidad sabía que física y futbolísticamente no tenía problemas. Pero refelxionaba sobre lo que ocurría y me sentía mal. Para mí lo más importante seguían siendo los valores fundamentales: la familia, ser un hombre con libertad de decisión. Entonces se fueron dando una suma de cosas que me fueron llevando a tomar una decisión. Y hubo otras que la apresuraron.

¿Cuáles?

No me hacía ninguna gracia concentrarme seis meses. Además, la presión del periodismo, la necesidad de obtener un resultado hacen que un jugador pueda sentirse mal. Porque se pierde un partido y surgen un montón de críticas. Hasta se piden cambios sin pensar como se destruye a otro ser humano.

¿No te invitó (Menotti) a que te quedaras en la selección?

Sí, pero para enfrentar un objetivo tan importante como un Mundial, hay que estar muy bien. Si uno hace mal un trabajo, a la corta o a la larga perjudica al resto.

Ni Cruyff ni Carrascosa le hicieron desplantes a Videla. Incluso la selección holandesa faltó a la cena de clausura del Mundial 78 en el Sheraton por las complicaciones de movilizarse entre tamaño festejo urbano y René Van de Kerkhof llegó a decir que los jugadores sólo querían ganar la Copa, aún cuando tuvieran que recibirla de manos de Hitler.

Otros valores, la familia y la necesidad de estar 100% para un Mundial son razones comunes y esgrimidas – entre otras - por Cruyff y Carrascosa.

20 de noviembre de 2009

Jorge Carrascosa: silencios y murmullos.



Eran tiempos en que Mario Sapag, con dos, tres y cuatro cigarrillos entre los dedos, repetía una y otra vez, bajo la caracterización de Menotti, que Olguín era alegre y Pernía triste. La opinión de entonces pedía a Vicente Pernía para el puesto de lateral derecho que había dejado vacante Jorge Carrascosa por decisión propia. Sin embargo Menotti prefirió fabricar a Jorge Olguín – marcador central – para el puesto.

La lista definitiva la dio en enero de 1978 y la ausencia de Carrascosa, capitán, causó sorpresa. Obviamente no había diarios deportivos ni programas ni internet y la cuestión se vivió en comentarios de fútbol entre alguna que otra nota periodística. Carrascosa habló con Menotti, le comunicó su decisión de no estar y las cosas devinieron con una “hoy perdida” naturalidad profesional.

Después de la disputa Fillol – Gatti, la fallida convocatoria a los “extranjeros” y de los cortocircuitos con Ríver, hombres como Piazza, Wolff y Juan José López habían quedado fuera de la nómina.

Pero lo de Carrascosa fue diferente. Sin conflictos (ni personales ni institucionales) de por medio, el “lobo” (no sabe bien por qué el sobrenombre) plantó bandera y desde entonces el silencio, en conspiración con cierto periodismo aventurado, tejió historias ni confirmadas ni desmentidas.

Conclusiones de diarios de lunes dieron luz a presuntas negaciones éticas respecto de la situación política del país con sucesión y diversidad de matices.

Hoy, a sus 61 años, Jorge Carrascosa aclara: “La actitud que tomé no la hice consciente, no me puedo engañar. No sabía los riesgos que se corrían, actué de manera natural, como lo hice siempre, para mí primero está el hombre y después la profesión. Estoy definido en eso. Nunca imaginé todo lo que estaba ocurriendo en el país. Incluso aunque alguien te contara algo, uno quizás no lo creía. La prensa influyó mucho en esos años para que no se observase lo que realmente ocurría”.

La cuestión parece basarse en razones personales en relación con el mundo del fútbol y su proyección íntima, cargada de cierta dosis ética y resabios de desmotivación:

“No estaba de acuerdo con que el Mundial sea jugado como algo de vida o muerte, para mí era un hecho natural, aunque no así para los demás. Un partido de fútbol es simplemente eso, nada más. En un partido no está ni el amigo, ni un hermano, ni la patria, ni la vida, no hay que confundir, hay cosas mucho más importantes”.

De hecho su retiro se confirmó en su último partido para Huracán el 2 de diciembre de 1979 cuando tenía 31 agobiados años y le restaban dos de contrato.

Indagando o tratando de esclarecer el asunto se vuelve a su participación en el Mundial de Alemania 74 en el que Argentina fue eliminada en 2º ronda: en el último encuentro de la primera fase, Argentina debía ganarle a Haití por 3 goles de diferencia y esperar que Polonia le ganase a Italia. Entonces entró en escena la incentivación: el plantel argentino casi completo ofreció u$s 25.000 a los polacos por cumplir el objetivo que finalmente se cumplió. Polonia venció a Italia (2-1) y Argentina a Haití (4-1).

“Fue algo que me cayó muy mal. Yo debo rendir al máximo sin que me des a cambio nada, lo único que hace es desvirtuar la esencia del deporte. No me presté para eso como no lo haría nunca. Uno debe distinguir las cosas que están bien y las que están mal”.

Pasa el tiempo y la ambigüedad del caso Carrascosa parece no despejarse (jamás), ni aun con su propia palabra:

“Por un montón de cosas que observé durante mi carrera en el fútbol, me fui sintiendo mal y eso es lo que me llevó a tomar las decisiones que tomé, como por ejemplo la de no participar en el Mundial. No es que hubo un hecho determinante. Hay cosas que ya sabía y otras que se fueron sumando, que no estuve de acuerdo nunca, en el país, en el fútbol y que no me hacían sentir bien”.


Jorge Carrascosa nació el 15 de agosto de 1948. Debutó en la primera división de Banfield en 1969, jugó en Rosario Central (1970-1972) y en Huracán (1973 a 1979) completando 392 partidos y 3 goles en Primera División. En 1970 y 1971 integró los seleccionados juveniles y mayor, respectivamente, en 1974 participó en el Mundial de Alemania y desde ese año hasta 1978, en que renunció, fue capitán argentino.

24 de marzo de 2009

Fatídico 24 de marzo

Se cumplen hoy 33 años del último y mas sangriento golpe de estado en Argentina comandado por la Anguila Videla, el mismo que, dos años después, inaugurara discursivamente el Mundial 78.
Va un fragmento de "Purgatorio", la última novela de Tomás Eloy Martínez que leí durante mis vacaciones de verano.


"A fines de 1977, Dupuy era el consejero al que más recurrían los comandantes, el único al que aceptaban como moderador en sus peleas por el poder.
Una noche, a fines de noviembre, lo citaron a la Casa de Gobierno. Faltaban siete meses para que se jugara el campeonato mundial de fútbol y ya se habían terminado a tiempo los estadios, los hoteles para los periodistas visitantes, las autopistas rápidas, la estación que transmitiría los partidos a todo color…
Llegó a la cita casi a medianoche… Un edecán se le acercó y lo acompañó al salón donde los comandantes terminaban la cena. Se los veía nerviosos, contrariados. La mesa estaba cubierta por recortes de la prensa extranjera, caricaturas, grandes títulos sobre los campos de concentración clandestinos, las torturas y las cifras de personas desaparecidas. Una de las caricaturas representaba a la Anguila (Jorge Videla) con el bigotito de Hitler y el mismo mechón de pelo caído sobre la frente…
No queremos cansarlo, dijo. Ya usted habrá entendido para qué lo llamamos. Necesitamos su imaginación, su ayuda. Hay una campaña desatada contra nosotros, siguió la Anguila. Queremos frenarla cuanto antes. Falta poco para que el país entero se convierta en una vitrina ante el mundo. Van a juzgar con lupa todo lo que hemos hecho.
Supongo que han leído la última columna que publiqué en La República para refutar esa campaña infame. ¿Derechos y humanos? Un modelo de inteligencia, doc, como todo lo suyo, dijo el marino. Sin embargo, lo que usted dice sólo influye, por desgracia, dentro del país. Y el país ya está convencido. Entiende que cuando se ataca al gobierno se ataca a la nación. Lo que no podemos controlar son las calumnias de afuera. La campaña antiargentina, interrumpió la Anguila. Habrá visto los dibujos que tratan de ridiculizarme. Su columna ha sido traducida y enviada por nuestras embajadas a los diarios del extranjero, dijo el marino. Hemos ofrecido fortunas para que la publiquen. La mayoría nos ha contestado que no la quieren, ni aun como espacio de publicidad…
No es su culpa, doctor, terció la Anguila. Algunos extremistas se han fugado y están dando declaraciones que nos perjudican. Viajan por todas partes y nos difaman. Son incansables. Hasta la BBC de Londres ha difundido un documental lleno de calumnias…
A los subversivos no podemos correrlos con los manuales, dijo el marino. Aquí hace falta imaginación, le repito. Por eso lo hemos llamado. ¿Qué se le ocurre?...



Había conocido a Orson Welles en la plaza de toros de Toledo…
No necesitaba ver El ciudadano, sólo necesitaba unos pocos datos más sobre el personaje…
Si Welles obedecía sus órdenes, el documental sobre la Argentina pasaría a la historia como la Biblia del cine…
El jefe marino, dijo que aprobaba la idea si lo mostraban entrando al estadio con la viuda de Perón. La viuda estaba presa, y la escena debía filmarse en secreto. El jefe aéreo quería que la película empezara con un desfile de aviones de combate. La Anguila exigió que, en vez de los globos y las palomas, Welles pronunciara una oración pidiendo la bendición de Dios para la Argentina…

Llamó por teléfono a los agentes de Welles y poco después partió a Los Ángeles para concertar los detalles de lo que él ya llamaba la película del siglo…
Welles lo esperaba en la galería trasera, junto a una enorme pileta en forma de riñón… Es sólo un documental, una fiesta de coser y cantar. Tienes que poner muy poca cosa, Orsten. Tu voz y tu mirada. Y tu nombre, Orson. Cuando termines, tendrás dinero para todos los proyectos que has dejado por la mitad… Lo que mi gobierno quiere es que nos hagas una gran película, algo que te devuelva a la historia… …Te hago un trato.
Yo (Welles) pongo mi magia en ese documental, tú me pagas con magia.
Sigo sin entender, Orsten. ¿No entiendes? Te hago la película gratis, con el mejor mundial de fútbol que se haya visto, y tú con tus comandantes hacen aparecer a los desaparecidos.”

RELACIONADOS:
NI MUERTOS NI VIVOS, DESAPARECIDOS (VIDEO)
QUE PASABA EN LA SELECCION EL 24.03.76
Para profundizar sobre entonces pueden visitar la etiqueta MUNDIALES 78.

20 de noviembre de 2008

Voetbal in een vuile oorlog

El próximo lunes 24 de noviembre sale a la luz “Voetbal in een vuile oorlog” (Fútbol en una guerra sucia), libro escrito por los periodistas holandeses Marcel Rozer e Iwan Van Duren, editado por la revista Voetbal Internacional (Editorial May Verkamman) y que continúa, después de 30 años, con la saga investigativa sobre el trasfondo político del Mundial 1978.



Bajo el disparador de preguntarse por qué aquella selección naranja de los ´70 perdió dos finales consecutivas con los anfitriones (Alemania 74 y Argentina 78), los autores – dicen – recorren un camino de investigación que demandó varios años y que les permitió develar, entre otras cosas, como el régimen del General Videla abusó de la publicidad que le reportó la organización del campeonato mundial y las responsabilidades del estado holandés en el viaje de la delegación a Argentina.


La idea original del lanzamiento de la publicación fue la tradicional espera de una fecha conmemorativa: el 30º aniversario de la clausura del torneo que se cumpliera el 25 de junio pasado (2008). Pero la editorial rediseñó el lanzamiento postergando la fecha a partir de la respuesta dada por el secretario personal de la princesa Máxima Zorreguieta a la (acorralante) invitación para una presunta presentación del libro: “un 50% de posibilidades” de que la princesa aceptara, “ella lo verá como un gesto humanitario y no como un acto político… ella no escapa a esta cuestión”.


Como Máxima no puede asistir a ningún acto sin la aprobación del Estado holandés, esperaron la respuesta definitiva de la Casa Real de Orange que confirmó su asistencia para el lunes 24.
Entonces (recién entonces) el diario De Volkskrant publicó el artículo bajo el título “Máxima no teme a un libro polémico”, que comienza con un “El hecho de que Máxima haya accedido al pedido de la editorial May Verkamman es destacable” y continúa explicando por qué fue invitada la princesa al lanzamiento de un libro de fútbol y política.


Máxima Zorreguieta, cuyo currículum para ser (particularmente en Argentina y) mundialmente famosa empieza en su casamiento con el príncipe Guillermo I de Orange y continúa con sus hijos para terminar en que se hace querer por su carácter alegre y el dominio de su nueva lengua, es hija de Jorge Zorreguieta, secretario de Estado (agricultura y ganadería) del gobierno de facto en cuestión durante sus años más oscuros (1976-1980), gestador del mayor genocidio conocido en Argentina, devenido de su previo puesto de secretario en la Sociedad Rural desde donde conspiró contra el antecesor gobierno democrático de Isabel Perón.
De ahí que los parlamentarios holandeses no le permitieran asistir a la boda de su propia hija con el príncipe en 2002, aduciendo que no podía estar ajeno al plan de exterminio llevado a cabo por el régimen del que formaba parte.


Pero en estos tiempos de fama inconsistente y retroalimentable entre medios multiplicados al instante, es posible que con una frase, una nota periodística y un evento de algunos minutos, la princesa de pasado ignoto se desmarque de la situación: “El pasado es de mi padre y yo soy yo”.


Una vez que la editorial obtuvo el “sí” se dispuso al resto: Leopoldo Luque y luego Nora Cortiñas, presidenta de la Línea Fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, que vio por última vez a su hijo Carlo Gustavo el 15 de abril de 1977, también aceptó la invitación diciendo que “la presencia de Máxima es una forma de asumir que su padre estuvo involucrado” y al mismo tiempo, “una forma de reconocer a los jugadores holandeses, que tuvieron gestos muy grandes con nosotros y que no quisieron recibir las medallas del segundo puesto”.

Con todo, la presentación se hará en el Palacio Noordeinde de La Haya, a puertas cerradas y en un grupo muy reducido de personas.





Esperamos que el contenido sea, cuando menos, un correlato de impacto de la movida mediática bien elaborada por la editorial.


Dice Marcel Rozer que “en Holanda nadie sabía demasiado de lo que pasaba en Argentina. Había información de Amnesty acerca de la violación a los derechos humanos, pero nuestro gobierno no hizo nada para impedir que el equipo nacional participara del Mundial, así que nosotros, la gente normal, asumimos que no podía ser tan grave”.


Vale recordar que por aquellos días, hasta cuando se publicó la famosa carta apócrifa de Krol en “El Gráfico” donde decía a su hijo que los militares disparaban flores de sus fusiles, el enterado embajador holandés en Argentina, Van den Brandeler decía que Videla era un “hombre de honor”.


Daniel Passarella se negó a hablar y Ubaldo Fillol quiso cobrar por la entrevista. Pero los testimonios de varios jugadores holandeses, Leopoldo Luque, Mario Kempes y César Luis Menotti (“una de las entrevistas más impresionantes que hice durante mi visita a Argentina”, según Rozer) podrán leerse en “Voetbal in een vuile oorlog” (Fútbol en una guerra sucia), título que, desde el vamos, suena complejo.


En algún lugar puede pensarse que es más fácil hallar datos de 4600 años antes de Cristo que de 1978. No obstante la investigación continúa.



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