Mostrando las entradas con la etiqueta FUTBOL GRIEGO. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta FUTBOL GRIEGO. Mostrar todas las entradas

2 de octubre de 2012

Prostíbulo y funeraria sponsors de clubes griegos


03.10.2012 - “La expansión de las marcas se reveló a los londinenses a través de una comedia edificante de Navidad. La misma comenzó cuando la Asociación de Regent Street descubrió que no tenía dinero suficiente para comprar los farolitos de Navidad con que suele adornar la calle durante esa temporada. Yves Saint-Laurent se ofreció generosamente a sufragar el costo del decorado a cambio de que su logo apareciera en las iluminaciones. Pero cuando llegó el momento de colocarlas, se descubrió que los logos de YSL eran mucho más grandes de lo convenido. A cada paso, los rótulos luminosos de cinco metros y medio de alto recordaban a cada comerciante quién les había permitido celebrar las Navidades.” (1)

Del mismo modo, muchos años después, nos enteramos de la existencia del Paliopyrgos y el Voukefalas FC, dos de los 60 clubes constituyentes de la Delta Ethniki, la liga semiprofesional del fútbol de Grecia.

La buena nueva (nos) llega a través de anunciantes que, no para decorar navidades sino para atenuar los vacíos de las arcas deportivas, se ofrecen a imprimir sus nombres en las camisetas.

El Paliopyrgos aceptó portar en su camiseta la leyenda Funeraria Karaiskaki 53 (con cruz incluida) y, a través de Internet, fue conocido en toda Grecia y aledaños (occidentales). A partir de entonces la dirigencia del modesto club de Trikala, piensa en estrenar nueva mascota para el equipo (una pequeña muerte con guadaña) y tunear el ómnibus de transporte del plantel hacia un coche fúnebre.


Lo del Deportivo Voukefalas es de otro tenor. El equipo de Larissa (ciudad) aceptó el patrocinio de “Soula”, el burdel, lupanar, prostíbulo o mancebía de la zona. Ya jugó un amistoso con su nuevo sponsor y su presidente, Ioannis Batziolas espera que la federación griega le de luz verde para los próximos partidos oficiales: "Estamos forzados a jugar con este atuendo porque la federación griega de fútbol ya no nos respalda."

(1) Naomi Klein, "No Logo"
.

27 de septiembre de 2012

Argentinos en Grecia


¿A qué llamamos “mercados”? A ese conjunto de bancos de inversión, compañías de seguros, fondos de pensión y fondos especulativos (hedge funds) que compran y venden esencialmente cuatro tipos de activos: divisas, acciones, bonos de los Estados y productos derivados.

Para tener una idea de su colosal fuerza basta comparar dos cifras: cada año, la economía real (empresas de bienes y de servicios) crea, en todo el mundo, una riqueza (PIB) estimada en unos 45 billones (1) de euros. Mientras que, en el mismo tiempo, a escala planetaria, en la esfera financiera, los “mercados” mueven capitales por un valor de 3.450 billones de euros. O sea, setenta y cinco veces lo que produce la economía real...

Consecuencia: ninguna economía nacional, por poderosa que sea (Italia es la octava economía mundial), puede resistir los asaltos de los mercados cuando éstos deciden atacarla de forma coordinada, como lo están haciendo desde hace más de un año contra los países europeos despectivamente calificados de PIIGS (cerdos, en inglés): Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España.

Lo peor es que, contrariamente a lo que podría pensarse, esos “mercados” no son únicamente fuerzas exóticas venidas de algún horizonte lejano a agredir nuestras gentiles economías locales. No. En su mayoría, los “atacantes” son nuestros propios bancos europeos (esos mismos que, con nuestro dinero, los Estados de la UE salvaron en 2008). Para decirlo de otra manera, no son sólo fondos estadounidenses, chinos, japoneses o árabes los que están atacando masivamente a algunos países de la zona euro.

Se trata, esencialmente, de una agresión desde dentro, venida del interior. Dirigida por los propios bancos europeos, las compañías europeas de seguros, los fondos especulativos europeos, los fondos europeos de pensiones, los establecimientos financieros europeos que administran los ahorros de los europeos. Ellos son quienes poseen la parte principal de la deuda soberana europea (2). Y quienes, para defender –en teoría– los intereses de sus clientes, especulan y hacen aumentar los tipos de interés que pagan los Estados por endeudarse, hasta llevar a varios de éstos (Irlanda, Portugal, Grecia) al borde de la quiebra. Con el consiguiente castigo para los ciudadanos que deben soportar las medidas de austeridad y los brutales ajustes decididos por los gobiernos europeos para calmar a los “mercados” buitres, o sea a sus propios bancos...

.

25 de octubre de 2011

Aris - Paok, el clásico de Salónica (Grecia).


25.10.2011 - El fin de semana, por la 7º fecha de la Liga de la castigada Grecia, se jugó el clásico de Salónica entre el Aris y el PAOK (1-1) en el Estadio Kleanthis Vikelidis (Aris). Abrió la cuenta Nikos Lazaridis (´3 Aris) y empató Sakis Papazoglou (´49 PAOK).

Aquí (en tres vídeos), la llegada de los jugadores al estadio, la salida del equipo al campo de juego y el gol de PAOK (visitante).

LLEGADA DE LOS JUGADORES


SALIDA DEL EQUIPO


GOL DE PAOK (´49)

.

24 de junio de 2011

También estalla el fútbol de Grecia.


24.06.2011 - En línea con la UE (Unión Europea) que extorsiona al gobierno de Grecia, la UEFA arremete contra la Federación Helénica de Fútbol y destapa una red de apuestas y arreglos de partidos que hizo explosión.

Ni uno ni otro tópico son ajenos a nuestros oídos (argentinos). Incluso economistas argentinos (Eduardo Levy Yeyati y Alan Cibilis) fueron invitados a debatir por The New York Times a raíz del default argentino de 2001.

El primer programa de captura de recursos que fue la condición de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para inyectar €110.000 millones en 2010 (obviamente) fracasó: con una deuda de €330.000 millones, Grecia está otra vez al borde de la bancarrota un año después del primer rescate.



Así las cosas, ahora el FMI (asociado con la UE y el Banco Central Europeo –BCE-, le propone lo mismo a Grecia por otros €90.000. A cambio, el gobierno “socialista” de Georgios Papendreu deberá reducir drásticamente los empleos públicos en un país donde se prevé para fines de año una tasa de desocupación del 25%, subir los impuestos, recortar las pensiones y eliminar derechos sociales y laborales, además de poner en marcha un plan de privatizaciones (a razón de 1 cada 10 días) que implica para el Estado deshacerse de la telefónica, el correo, los puertos y las empresas de agua. Lo único que se salvaría sería la Acrópolis, porque en los planes se incluyen hasta la venta de sus famosas islas.

Las medidas (elaboradas por el gobierno en conjunto con los organismos internacionales) serán votadas por el congreso griego en estas semanas y contemplan un aumento del 10% a la tasa de circulación (gravamen sobre los vehículos), una tasa adicional de entre €100 y 300 anuales para los trabajadores autónomos, un aumento del 5% para el impuesto al combustible de calefacción, un recorte de 10% a los sueldos superiores a €1700, la eliminación de los pagos suplementarios de los empleados públicos, la reducción (drástica) del plantel de empleados públicos, el cierre de numerosas instituciones estatales (entre ellas algunas tan particulares como la de la “potenciación del desarrollo”). A esto, los organismos internacionales le llaman “impuesto de solidaridad”.


El fútbol griego (también) acaba de explotar. Las 93.000 páginas de un expediente judicial elaborado por UEFA que afectan a 85 personas sospechadas de arreglar resultados en combinación con apostadores llegó ayer a Atenas.

El informe (iniciado en 2009) que cuenta sobre 41 partidos (especialmente de la 2º Divsión), extorsiones, jugadores, presidentes y apuestas mayores a €15.000, conmina a la participación del “socialista” gobierno griego y a su policía a iniciar las investigaciones y detener a los acusados.

La fiscal del tribunal de primera instancia, Popi Papandréu, hizo pública en Atenas la identidad de 15 sospechosos de fraude en partidos de Primera y Segunda división, de los cuales 10 ya fueron detenidos y comparecieron como acusados de estar involucrados en apuestas fraudulentas, blanqueo de dinero, amenazas y (hasta) posesión de armas, entre ellos: Ajiléas Béo (1º accionista del Olimpiakos de Vólos), Stávro Psomiadis (presidente del Kavála), Nikos Pantéli (1º accionista del Iliupolis), su gerente Athanasios Dotsi y los corredores de apuestas Niko Karagulia y Andrea Dimopulo.

Trágicos los vientos griegos, máxime si tenemos en cuenta que el pánico a un posible pozo mucho mayor al que ocasionó Lehman Brothers en 2008 cuando quebró y puso a temblar a todo el sistema financiero.


Para nosotros (argentinos), el discurso es conocido. No sólo el ex árbitro Javier Ruiz habló de amaños y reuniones. Palabras más o menos, el mismo tono catastrofista de cuando Argentina dejó de pagar y decidió rechazar la acostumbrada extorsión del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ofrece la zanahoria del rescate siempre y cuando se adopte una rígida política recesiva, los famosos ajustes que se traducen en desocupación, bajas de salarios y desaparición de beneficios. Es decir, la idea era que nos ajustáramos aun más los cinturones para que, gracias a esos ahorros, los bancos pudieran cobrar los bonos de la deuda con los que venían especulando y sacando jugosos dividendos.


Ahora la UEFA sostiene que la Federación Helénica de Fútbol debe corregir su rumbo y la llamada “troika” –FMI, UE y BCE– sostiene que Grecia manejó mal sus finanzas y que llegó la hora de hacer “sacrificios” para salvar al país de la bancarrota. Sin embargo, el argumento, calcado del que se usó tantas veces con América Latina, no resiste el más mínimo análisis.

El problema planteado por la todavía eventual cesación de pagos de Grecia es en realidad de los bancos, en particular de los alemanes y franceses, que tienen en su haber poco más del 80% de la deuda pública griega. En otros términos, lo que se presenta como una “ayuda” para el pueblo griego es en realidad una forma de evitar una crisis de grandes proporciones de la gran banca europea, poseedora de la mayoría de los bonos públicos del Estado griego (no en vano Wall Street festeja el acuerdo de Papandreu).



Visto así, Grecia tendría ante sí una buena oportunidad para sentarse a renegociar su deuda, dado que podría arrancarle concesiones a la banca bajo la amenaza de declararse en bancarrota. La decisión, en definitiva, es política. Papandreu, hasta ahora, se ha subordinado sin chistar a los deseos de la “troika”. Pero si quisiera realmente comenzar a levantar a su país, tiene en sus manos un arma poderosa e incluso un ejemplo a seguir, el de Argentina, a quién sí le falta revisar sobre su Asociación de Fútbol.
.