17 de marzo de 2019

Fútbol femenino para cambiar el futuro de las niñas de India.


Hace 12 años, el estadounidense Franz Gastler aterrizó en Jharkhand, uno de los estados más pobres de la India. Meses después fundaba Yuwa, un programa que ha encontrado en el fútbol femenino una potente herramienta para alejar a las jóvenes de los trabajos forzados, los abusos y los matrimonios concertados.

Los abusos sexuales, el tráfico de personas y los altos índices de analfabetismo son algunos de los lastres que, según la ONU, impiden que la India progrese en materia de Derechos Humanos. En este contexto, y en un país con una cultura abiertamente patriarcal y una enraizada estructura social basada en castas, las mujeres son las más vulnerables. De ahí que, en 2018, un estudio cualitativo de la Fundación Thompson Reuters calificase al país asiático como el más peligroso del mundo para las mujeres. Los datos lo avalan: cada 22 minutos se denuncia una violación en el país. Solo en 2016 se registraron más de 38.900 casos. De ellos, 20.000 tenían como víctima a un menor.

Cuando, en 2007, el estadounidense Franz Gastler llegó a Jharkhand (uno de los estados indios más pobres), se topó con esa dura realidad. Por entonces, él tenía 27 años y quería «ayudar a los más desafortunados». Tras calibrar varias opciones, abrazó la idea más «intrépida»: se instaló en una casa hecha de barro y se unió a una ONG local. Comenzó impartiendo clases de inglés mientras que en su tiempo libre jugaba al fútbol con los niños que, asegura, cuando oían su ruidosa moto, salían del colegio en su búsqueda.

Inmerso en esa rutina, Gastler se percató de que en la India, «mientras los niños jugaban, las niñas trabajaban». Y es que, en Jharkhand, solo el 50% de las niñas van a la escuela. Así que, cuando un día una de sus alumnas le dijo que quería jugar al fútbol, la idea surgió sola. Un año después de su llegada al país asiático, el emprendedor, natal de Minnesota, fundó Yuwa, un programa que ha encontrado en el fútbol femenino una potente herramienta para mejorar la vida de las jóvenes y alejarlas de los trabajos forzados, los abusos y los matrimonios concertados, prácticas frecuentes en las zonas más rurales del país.

El primer equipo organizado por Yuwa estaba integrado solo por 15 niñas. En la actualidad, cuenta con cerca de 250 jóvenes, de las cuales 150 «entrenan todos los días», ha explicado Gastler a Ethic en su reciente visita a España. Yuwa, en colaboración con grandes empresas, entrega becas de alcance internacional. Concretamente en España, este año un grupo de diez jugadoras han viajado hasta Donostia para recibir formación como entrenadoras por parte de los técnicos de la Real Sociedad.

Aunque unas pocas han logrado incorporarse a equipos nacionales o han recibido formación por grandes personalidades del mundo del deporte, otras han seguido la tradición de su país y han contraído matrimonio a una edad temprana. «Al final se trata de darles una oportunidad para un futuro que antes no tenían», comenta. En este sentido, para mejorar la calidad de vida de estas niñas en todos los sentidos, Yuwa, en proceso de convertirse también en una escuela, se ha apoyado en iniciativas que persiguen el mismo objetivo.

Una de ellas es Blendhub Corp, una firma asentada en España dedicada a la producción de alimentos en polvo para la preparación de lácteos, panificados, carnes o productos vegetales, que junto con la organización sin ánimo de lucro Feed a Billion, trabajó durante tres meses para conseguir un producto que garantizase que las niñas de Yuwa tuviesen una mejor alimentación. Y es que, siguiendo las tradiciones indias, los hombres de la familia tiene preferencia frente a las mujeres y las niñas, que son las últimas en recibir los alimentos en casa.

Lo disruptivo de esta compañía es su capacidad para fabricar los alimentos en cualquier rincón acortando la cadena de distribución gracias a sus «fábricas portátiles», que caben en un contenedor. Su mínimo tamaño (unos 20 metros cuadrados) permite que puedan enviarse por mar y tierra allí donde coinciden el agricultor o el ganadero y el consumidor. ¿La consecuencia directa? Un importante abaratamiento del producto final.

«Mil millones de personas se van a dormir con hambre. Queremos luchar contra esa realidad optimizando la cadena de suministro de alimentos», sostiene el fundador de Blendhub, el danés Henrik Stamm Kristensen. Para ello, se trasladaron fábricas portátiles cerca de la zona donde viven las niñas de Yuwa, se adquirieron ingredientes locales y se utilizaron recetas también de la zona para crear un alimento nutritivo en forma de batido que, sometido en todo momento a un control de calidad, se distribuyó luego diariamente a las más de 400 niñas del equipo de Yuwa.

24 de febrero de 2019

Johan Cruyff, el profeta del gol (1974).


Hendrik Johannes Cruijff, conocido internacionalmente como Johan Cruyff (Ámsterdam, 25 de abril de 1947-Barcelona, 24 de marzo de 2016), es considerado por la IFFHS como el mejor jugador de Europa​ y fue elegido por 30 de los 34 ganadores del Balón de Oro (de 1956 a 1999) como el tercer mejor jugador del siglo XX, detrás de Pelé y Diego Armando Maradona.

Militó diez temporadas en el primer equipo del Ajax de Ámsterdam. Luego fichó en 1973 por el FC Barcelona, del que se marcharía en 1978 para recalar en la North American Soccer League. Allí estuvo tres temporadas, intercaladas con una temporada en el Levante UD que militaba en la Segunda División de España. Finalmente volvió en 1981 a la liga neerlandesa, militando dos temporadas en el Ajax y su última temporada como jugador en el Feyenoord de Rotterdam. Obtuvo cinco Copas Holandesas, ocho Ligas de Holanda, tres Copas de Europa, una Copa Intercontinental y una Supercopa de Europa con Ajax, una Liga de Holanda y una Copa Holandesa con Feyenoord, y una Liga de España y Copa de España con el FC Barcelona.

Recibió el Balón de Oro en tres ocasiones (1971, 1973 y 1974), marca que comparte con Michel Platini y Marco Van Basten. Cruyff fue el más famoso exponente de la filosofía de fútbol conocida como «fútbol total», desarrollada por Rinus Michels.

En 1984, tras retirarse como jugador de los terrenos de juego, Cruyff se convirtió en entrenador del Ajax y logró dos Copas Holandesas y una Recopa de Europa, más tarde se convertiría en entrenador y presidente de honor del FC Barcelona, club del que fue un influyente asesor.​ Además fue colaborador de la federación catalana en proyectos deportivos y sociales.​ Logró una Copa de España, cuatro Ligas de España, tres Supercopas de España, una Recopa de Europa, una Copa de Europa y una Supercopa de Europa con Barcelona.

17 de septiembre de 2017

Atlético Tucumán reclama lo que Bussi se quedó del pase de Julio Villa a Racing en 1977.


A Julio Ricardo Villa le decían Dios. Era el estilista barbado de Atlético Tucumán. Racing compró su pase a cambio de 70 millones de pesos de la época, algo más de 250 mil dólares en ese entonces, una excepción para un fútbol todavía austero. Era 1977. En Tucumán la dictadura se llamaba Antonio Domingo Bussi. Apenas se enteró de la operación, el coronel Luis Vera Robinson, que llegaría a ser interventor de la Liga tucumana de fútbol, llamó al tesorero de Atlético, Juan Luis Acotto, para citarlo a una reunión en la Casa de Gobierno. Al día siguiente, Acotto y el presidente de Atlético, Juan Luccioni, entraron al despacho de Bussi rodeados de custodios armados con ametralladoras. "Tengo conocimiento de que su club ha vendido al jugador Julio Ricardo Villa a Racing -les dijo el genocida–. La provincia creó un fondo patriótico y necesita que donen el 20% del pase de ese jugador." Los dirigentes entendieron que no había opción. Y pagaron. Más de 40 años después, Atlético Tucumán reclama ante la Justicia una reparación histórica del Estado provincial ante lo que considera un hecho extorsivo de la dictadura.

"Presentamos la demanda en los Tribunales Federales de Tucumán hace varios meses. No le dimos publicidad a esto, pero creemos que también debe haber memoria, verdad y justicia en el fútbol", le dice a Tiempo Mario Leito, presidente de Atlético Tucumán. La historia la contó el periodista Marco Lamoglia en el sitio de noticias El Tucumano, donde se detalla la declaración del contador Acotto ante la Justicia en el marco de una causa contra el represor Luciano Benjamín Menéndez, excomandante del III Cuerpo del Ejército, y Roberto Abba, fiscal de Estado durante la dictadura. Acotto relató que después de ese encuentro con Bussi, llegó otra instancia de apriete, cuando el ministro de Economía tucumano, José Elías, les avisó: "Muchachos, no tienen margen de negativa. Además, aquí las paredes escuchan. Traigan el 20% del valor del pase en tres cheques."

El dinero, les dijeron, iría a parar al denominado Fondo Patriótico Azucarero, que Bussi había creado para tomar dinero de los grandes ingenios. En el caso del porcentaje del pase de Villa, según Acotto, se utilizaría para una nueva sala en el Hospital del Niño Jesús. El periodista Pablo Calvo relató la historia en su libro Los mendigos y el tirano (Aguilar, 2011), donde cuenta cómo un funcionario les exigió un porcentaje a los dirigentes, que preguntaron para qué se iba a utilizar el dinero. "Seguramente irá a un hospital, pero eso a usted no le importa", respondió el funcionario. "Los diarios –dice Calvo en su libro– estimaron que el diez por ciento del pase de Villa a Racing quedó en las arcas del Estado bussista."

En octubre del año pasado, durante un homenaje que le realizaron en el club, Acotto recordó la maniobra de Bussi. "Mientras era tesorero –relató el contador–, Villa fue vendido a Racing. Lo quería Independiente pero no llegaban a pagar lo que ofrecía la Academia. Cuando se concretó la transacción, Bussi nos pidió un 20% para el Fondo Patriótico Azucarero y no tuvimos más remedio que aceptar."

Hay un contexto que explica por qué ahora, cuatro décadas después, Atlético Tucumán se presenta ante la Justicia. "Cuando supimos de esto teníamos otras cuestiones para poner en marcha, acomodarnos en lo económico, sacar al club del quebranto en el que estaba. Pero hemos charlado con amigos y compañeros del club, y creemos que esto es una medida justa", dice Leito, presidente de Atlético Tucumán, que aunque eliminado la última semana de los octavos de final de Copa Sudamericana a manos de Independiente, atraviesa una gran etapa futbolística. El monto de la reparación, aclara Leito, está en estudio. "El pase de Villa fue el más importante del momento –explica el dirigente–, pero hay que verlo bien porque en el medio cambió la ley, por lo que habrá que ver cómo se actualiza." Además, se reclama por el daño moral a Acotto, el tesorero de entonces, los intereses y las costas legales. "Pero el significado importante –aclara Leito–, es el de la memoria, la verdad y la justicia." Como se trata de una acción civil que deriva de un delito de lesa humanidad, es imprescriptible.

Historia de un pase

Cuando Racing contrató a Villa el presidente del club de Avellaneda era Horacio Rodríguez Larreta, el padre del actual jefe de Gobierno de Buenos Aires. En esa parte de la historia habitan otros misterios. Rodríguez Larreta, un frondizista que militaba en el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), fue secuestrado en 1977 por un comando de la dictadura. Estuvo diez días desaparecido. Rodríguez Larreta, además, había avalado con bienes propios la compra del pase de Villa. Según la versión, ante la falta de pago, el dirigente sufrió el embargo de cuadros, una casa y un auto. Después de ser campeón del mundo en 1978, Villa pasó al Tottenham Hotspur de Inglaterra junto a su compañero en la Selección, Osvaldo Ardiles.

De aquel episodio sobre su pase, Villa dice que sólo escuchó versiones. "Si pasó, no lo sé", le aclara a Tiempo. "Pero si se determina esto, y eso es lo que corresponde para Atlético Tucumán, que es un club que quiero mucho, ojalá se haga justicia", agrega. La madre de Leito estuvo secuestrada durante la dictadura. "Bussi –dice el dirigente– fue el terror en Tucumán." El poder de Bussi no terminó con la dictadura. Entre 1995 y 1999, incluso, volvió a la gobernación a través de las urnas. Ocupaba ese cargo cuando se descubrieron cuentas bancarias en Suiza a su nombre. "Por eso –concluye Leito–, vaya a saber a dónde fue a parar la plata de Alético Tucumán".

FUENTE: TIEMPO ARGENTINO.

11 de septiembre de 2017

Circulómetro.


Quién mella el orgullo del "Candombero", San Telmo que, el 18 de agosto de 2016 depositó la última cuota del saldo correspondiente a la obra de la "Nueva Tribuna Las Heras" para cancelar el total de las obligaciones económicas contraídas con la Empresa SHAP S.A. que fue la que construyó y selló la grada. 

Sin dudas, esta historia quedará grabada a fuego entre las páginas importantes del Club.

En 2013 nació la Subcomisión de Trabajo "Nueva Tribuna Las Heras" con el objetivo de estudiar las posibilidades de reemplazar la antigua tribuna lateral de madera del Estadio por una de hormigón armado. En Octubre de ese mismo año se inició el desguace de la vieja tribuna que había sido levantada en el año 1957. Se recaudaron fondos, se creó "Telmomanía", local de venta de toda la indumentaria y productos oficiales del Club. En septiembre de 2014 se realizó el Estudio de Suelos. En febrero de 2015 se colocó el cartel de obra en el Estadio. En marzo de 2015 se inició oficialmente la Obra. El 4 de octubre de 2015 quedó formalmente inaugurada la Nueva Tribuna Las Heras, San Telmó goleó (4-0) a Lamadrid y semanas después, San Telmo salió campeón invicto en su estadio!

Una borrachera de alegría en San Telmo que hubo incluído al pintor de la cancha.

5 de septiembre de 2017

Simeone renueva con Atlético Madrid hasta 2020.


Atlético Madrid (España) festeja la nueva renovación del contrato de Diego Simeone (DT) al frente del primer equipo. "La renovación de Diego Pablo Simeone ya es una realidad. Nuestro técnico estampó su firma en el nuevo contrato que le vincula con el Atlético de Madrid por dos temporadas más, hasta el 30 de junio de 2020. Se confirma así una noticia muy esperada por los aficionados rojiblancos, algo que Enrique Cerezo, Miguel Ángel Gil y el propio Simeone siempre habían apuntado en sus declaraciones públicas, ya que la sintonía entre club y técnico es total", dice el sitio web del club.

Simeone, que triunfó como jugador en el Atlético de Madrid de los años 90, regresó como entrenador en diciembre de 2011, llevando al equipo a conquistar la UEFA Europa League en Bucarest ante el Athletic de Bilbao esa misma temporada. El técnico argentino culminaría su primera campaña completa, la 12-13, con dos títulos: la Supercopa de Europa ante el Chelsea y la Copa del Rey frente al Real Madrid en el Santiago Bernabéu.

En la temporada 13-14, Simeone llevó al Atlético de Madrid a conquistar su décimo título de Liga y a disputar la final de la Liga de Campeones. Una campaña después, el entrenador argentino arrancó la temporada con su quinto título, la Supercopa de España frente al Real Madrid. En la campaña 15-16, además de pelear por el título de Liga hasta la penúltima jornada, clasificó al equipo para la final de la Liga de Campeones.

La pasada campaña logró la quinta clasificación consecutiva para la fase de grupos de la Liga de Campeones, además de alcanzar otra vez las semifinales de la Liga de Campeones y las de la Copa del Rey.

Esta temporada arranca su séptima campaña en el banquillo rojiblanco, siendo el técnico de LaLiga que más tiempo lleva al frente de su equipo, y sólo Arsene Wenger le supera en los banquillos de la elite europea.

31 de enero de 2017

Ronaldinho en la Premier League de Futsal India.


Sigue y se multiplica el fútbol business. Ahora comenzó la Premier League de Futsal india. Con Luis Figo como principal impulsor, el certamen reúne a ocho franquicias potenciadas por diferentes ex figuras del fútbol mundial. La principal, sin dudas, es Ronaldinho, N°10 del equipo Goa que venció 7-2 a Bengaluru con 5 goles del brasileño.

26 de enero de 2017

Dybalamask.


Paulo Dybala, ahora en Juventus, llegó a la cúspide de su carrera y se adapta a los tiempos iconográficos. Su festejo de gol, la dybalamask, recorre el mundo.

1 de septiembre de 2016

Eliminatorias 2018: Messi vs Uruguay - Caño a Corujo.


Con gol de Lionel Messi (´42), Argentina venció (1-0) a Uruguay en Mendoza por Eliminatorias (Rusia) 2018. Fue el debut oficial de Edgardo Bauza como DT de Argentina después de la renuncia de Gerardo Martino. Este resultado (con derrota de Ecuador) deja a Argentina en la punta de la tabla.


El caño de Messi a Corujo.


En su primer partido como titular, Dybala fue expulsado en el minuto 45 y dejó a Argentina todo el segundo tiempo con inferioridad numérica (10-11).

21 de agosto de 2016

Racing en Mozambique.


El día a día de una remota aldea africana donde la argentinidad está en los voluntarios, el cura y la iglesia pintada con los colores de Racing.

MAPUTO. Son las 11 de la mañana en la capital de Mozambique, al sur de África. El sol está parado en la nuca de todos nosotros: una lamparita feroz que nos persigue. Las rutas de gran parte del país están cortadas por la Renamo (la oposición a la Frelimo, el partido gobernante hace más de 35 años), que dispara a los que se aventuran hacia el norte. La población lo toma con calma, apenas mira las noticias desde afuera de los bares y sigue su vida sin apuro. Ahora mismo, mientras esperamos que la combi arranque, somos una pequeña población de siete personas que debe llevar adelante su vida sin ninguna prisa. Yo, inquieto. Mis pares, calmos. Vamos todos hacia el mismo lado: sin importar cómo me ponga, voy a llegar a la misma hora que el muchacho de 17 que apoya su cabeza contra el vidrio y duerme. La mecánica es siempre igual en toda la estación de ómnibus de Maputo: uno llega, busca la combi que va hacia donde se intenta llegar, paga su boleto y ocupa un lugar. Sólo cuando hayan llegado al menos 16 personas que van en la misma dirección la combi arranca, de modo que uno puede llegar a las 9 de la mañana y ponerse en marcha recién a las 3 de la tarde; o llegar a las 3 de la tarde y ponerse en marcha a los dos minutos, si tiene la suerte de ser el que completa el cupo. Y aunque discuta y trate de convencerlos de las bondades de salir antes, el sistema funciona así desde hace décadas. Entonces me siento, agarro mi libro y encuentro que Ryszard Kapuscinski ya lo describió -exactamente el mismo sistema-, hace más de veinte años en sus primeras crónicas sobre África. Y algo del orden de la superstición me hace encontrar magia en esto de que la descripción aparezca justo en el capítulo que decido leer mientras me sucede eso mismo que se describe en esas páginas. Pero en vez de reposar en la superstición mantengo claro los límites de mi occidentalidad y hago que mi realidad inmediata se interfiera de pensamientos. Y leo sobre cómo son las cosas en el lugar donde estoy, para así entender mejor las cosas que ya estoy viendo -o viviendo- en el lugar donde estoy. Y me da calma. Tengo quinina y tengo mi libro. La magia queda del lado de afuera de la combi, mientras venden mandarinas, ojotas y cigarrillos sueltos.

Estoy camino a la misión Mangundze, una remota colonia en la provincia de Gaza, al sur del país, donde vive un cura argentino que trabaja hace años en Mozambique y cada verano aloja a un grupo de jóvenes, también argentinos, que viajan hasta ahí para construir aulas. Lo hacen desde 2012, cuando Nicolás Cipriota junto a cuatro voluntarios de TECHO (en ese entonces, Un Techo Para Mi País), llegaron por primera vez con la intención de ganar experiencia y aprender sobre otras realidades. Pero la recepción fue tal que desde entonces el grupo creció (ya son más de 50 voluntarios), y nunca dejaron de viajar. Hasta este año se llamaron A Mozambique, pero su nombre acaba de cambiar a Somos del Mundo. La intención es sencilla: combinar sus vacaciones con una labor social, construir aulas, alojarse en casas de familias dentro de la comunidad y generar un vínculo. Algo de eso se ve reflejado en el documental que la ONG Posibl (dedicada a difundir la acción de otras ONG), filmó sobre ellos y que este año compitió en el Festival Internacional de Creatividad Cannes Lions, en la categoría Mejor Documental sobre Impacto Social.


Llegar hasta la misión, como la llaman, no es tan sencillo. Hay que llegar primero a Maputo, a donde no hay viajes directos de Buenos Aires, luego ir a la estación de chapas (combis), tomar una a Xai Xai (menos de 200 kilómetros, más de 4 horas), y luego otra a Manjacaze para bajarse en Mangundze. El sistema de las combis es el de cualquier transporte público de país no desarrollado: paran donde quieren, entra tanta gente como quieren, manejan como pueden. En cada nuevo poblado que aparece súbitamente al costado de la ruta, el conductor siempre se detiene para que se apilen a nuestro alrededor diez, quince, veinte vendedoras de frutas. Tiran racimos de bananas para adentro y esperan que vuelen hacia fuera billetes o, más posiblemente, monedas. Nos ponen naranjas en la cara, bolsas de tomates a través de la ventana. La combi a los pocos segundos vuelve a arrancar, de prepo. Y se ve, achicándose a la distancia, cómo las mujeres salen corriendo al ataque de otra combi. Es domingo, creo, todos los días son como domingos. Días que pasan como moscas posándose en la piel, apenas, intentando dejar marcas mientras yo los espanto. El chofer sigue hasta Xai Xai, donde termina el trayecto. Pago. Procuran estafarme, me dejo, o no puedo evitarlo. "Kanimambo", le digo, tamo juntos, como dicen todos en Mozambique, en su mezcla de portugués con lenguas locales. Sonríen, no sé si por el kanimambo o por la estafa consumada. Voy en busca de la segunda van.

Son las cinco de la mañana de un lunes. El padre Joao se levanta. Ya empezaron a cantar algunos de los animales que rodean la manzana verde de su comunidad. Los chicos van llegando a pie. Algunos caminan pocos kilómetros, otros salen a las 3 de la mañana para llegar a tiempo al desayuno y a la escuela. El desayuno corre por parte del padre Joao, que desde hace un año ofrece lo que para muchos chicos de la zona es la única comida diaria. Dos galletitas y una bebida caliente que contiene todos los nutrientes de un almuerzo completo. De ahí, a la escuela. 600 chicos que pronto serán 15 mil, cuando se concrete el apoyo de una fundación que se puso en contacto con el padre. "Mozambique, nuestra tierra preciosa", cantan los chicos antes de entrar, "piedra a piedra construyendo un nuevo día". Es el himno de una tierra nueva. Piedra a piedra a las cinco de la mañana, cuando Joao, Juan Gabriel Arias en verdad, se levanta y pone en marcha esta especie de comunidad híbrida en el corazón de Mozambique. Allí, donde se alza una de las iglesias más grandes del país (dicen "la más grande", con la convicción de quien no imagina que algo mayor pudiera existir, pero chequear el dato es básicamente imposible), decía entonces allí, donde se alza esa iglesia, el padre Juan Gabriel creó una pequeña colonia argentina mozambiqueña. La argentinidad está en la nacionalidad del padre, en la cantidad de chicos voluntarios también argentinos que caminan por la zona, y en el hecho no menor de que esa iglesia, la más grande del país, es ahora un templo celeste y blanco, un templo, valga la locura, pintado con los colores de Racing Club de Avellaneda, depositario de los amores del padre. Por lo demás, todo es Mozambique alrededor.

"Para mí esto es como ganar un Mundial. En términos sacerdotales, es lo máximo a lo que puedo aspirar", dice ahora Juan Gabriel. Mientras, una mujer se le acerca y le toma las manos. Son ya cerca de las seis y media de la mañana. La mujer, la mamá, como se las llama a las mujeres adultas en Mozambique -y en gran parte de África-, mira a los ojos del padre y le dice algo en changana, una de las 30 lenguas reconocidas que hay en el país. El padre Joao atiende y responde. La primera vez que llegó a este país fue en 2003. Estuvo un par de años y volvió a la Argentina por pedido de Jorge Bergoglio, en aquel momento arzobispo de Buenos Aires.

Durante años fue y vino a Mozambique de a meses, pero a principios de 2014 se instaló de manera definitiva. "Acá hay gente que se está muriendo y con sólo estar puedo evitar que eso suceda. Por ejemplo, el otro día una mujer estaba dando a luz y eran las tres de la mañana, seguía con trabajo de parto y no estaba resultando. Y la llevé al hospital en la camioneta y ahí se salvaron la mamá y el chico. Si yo no hubiera estado para llevarla al hospital, se habrían muerto los dos."

La mujer que ahora le toma las manos y le habla en changana es otra. Parece de unos setenta años, pero Juan Gabriel dice que no tiene más de cincuenta. Hablan fluido, intento, pero no puedo juzgar su acento, es el primer argentino que veo hablando en changana, mismo idioma en el que da la misa. Cuando termina la conversación, se acercan otras mujeres. Traen ropa, monedas, paquetes de leche y hasta una gallina que intenta zafarse de las manos de quien la lleva. Una a una las mamás se le acercan al padre y le dan su ofrenda agachando la cabeza. Después, forman una especie de ronda y se ponen a cantar y bailar. Es, ahora sí, el estereotipo: gente feliz bailando y cantando alrededor de un rito cualquiera, prendas de colores que se mueven, mujeres que se arquean hasta el piso y vuelven a levantarse, armonías y contra armonías. Todas bailan mientras el padre, al centro, pone sus manos juntas e intenta seguir el ritmo. Las mamás lo miran, nos miran, y sonríen. Son las seis de la mañana y estamos en medio de una fiesta, que conforme va haciéndose más ruidosa atrae más gente. Entonces lo miro a Joao y le pregunto por qué. Se me acerca. Al oído me dice: "Alguien les dijo que hoy es mi cumpleaños, entonces me trajeron regalos y ofrendas y están celebrando". Muchas de ellas tienen una remera blanca con la cara de un hombre sonriente. Es el último candidato a presidente por la Frelimo, el actual presidente del país. Abajo usan unas polleras hechas con piezas de telas de colores. Con ellas envuelven a los bebés, que también bailan aferrados al cuerpo de sus mamás, sus verdaderas mamás. "Yo no les digo nada porque no quiero decepcionarlas -me dice Juan Gabriel-, pero mi cumpleaños es el sábado que viene."

Mimi tiene malaria. Está mal de la panza, de la cabeza, tiene sueños extraños y se pasa las noches temblando. Se llama Michelle Rodríguez Palare. En Mangundze le dicen Mimi. Viajó a Mozambique por primera vez en enero de 2015. Ahora es la segunda vez que viene y tiembla en la cama mientras Juan Gabriel procura conseguir los medicamentos en el pueblo. Nadie, sin embargo, está alarmado. La malaria, bien tratada, no es el aguijón letal que sí es para quienes no tienen acceso a la medicina. La muerte, en la mayoría de sus casos, acá es una variante de la pobreza: morir de viejo es morir cerca de los sesenta, sobrevivir de chico es cuestión de azar, que te pique un escorpión o una serpiente a nadie le extrañaría, o que el parto no devenga en vida, o que la malaria vaya tomando cada una de las escenografías. Pero Mimí tiene malaria y tiene medicinas, y tiene agua tónica y tiene quinina, uno de los compuestos más efectivos para evitarla. Para ella no será más que una fiebre alta que convertirá en anécdota cuando ya no viva su aventura.

Habla despacio, Michelle, con una suerte de calma que uno no sabe si encuentra o si busca. Tiene la intención de quedarse al menos seis meses en el país, colaborando con distintos proyectos solidarios. "En un principio fue aleatorio -dice-. Somos personas que trabajamos voluntariamente en comunidades de la Argentina y estamos comprometidos con la realidad de nuestro país. Entonces, ¿por qué no también traspasar las fronteras políticas? El impacto que esto genera es inmedible. Es como cuando tirás una piedra al agua, la onda expansiva llega a un punto que se deja de ver, pero sigue resonando. Un mes nuestro, de nuestra vida, deja una huella que modifica la educación de miles de chicos que quizás no asistían a clase por calor o porque no había aulas." Es inevitable percibir en su discurso cierta sonoridad trillada de persona buena. Sin embargo, ahí la veo unos días después, ya casi recuperada, parada junto a la gente de la comunidad inaugurando un aula. Tal vez ser buena sea querer ser buena, después de todo, tal vez alcance con comprar el mejor papel posible.

El aula tiene techo de paja y paredes de caña y madera. Tiene puerta, tiene piso, y un pizarrón enorme. Al lado de una de estas aulas hay un pupitre desvencijado debajo de un árbol. Hay chicos que juegan por ahí, colgados de las ramas. Un poco más lejos, veo una chapa cortada a la mitad, agujereada, y unas maderas desprolijas sosteniéndola. Es lo que era el aula anterior: un potrero pequeño para hacer lo que se pueda. Las nuevas aulas parecen firmes. Los papás y las mamás de la comunidad están felices, bailan también, abrazan a los chicos, cantan. Mimi tiene la vocecita suave al estilo Belén Fraga. Un chico la abraza. El aula está ahí en pie, a su lado. Un aula en serio en medio de la nada.

Pepe para la pelota. Intenta meter un enganche pero se traba en la arena. Desde atrás llega el grito: que la pase rápido, que no la lleve. La pierde. El cinco del equipo visitante lo pasa por arriba como si fuera el capitán de la selección brasileña de fútbol playa. Pepe se ríe. Trata de volver, de ser un volante con ida y vuelta, pero para cuando está buscando su segunda bocanada de aire la pelota ya se clavó en el ángulo. Los tipos se ríen. No festejan el gol con el orgullo de los vencedores ni con ese gesto de provocación disimulada de todos los argentinos, en cambio lanzan carcajadas y se abrazan con alegría de amistoso, como si el gol fuera una fiesta para todos, para el universo, no sólo para los once del equipo fortuito que formaron ese día. Pepe, Mariano Petroselli, tiene algo de eso, un desenfado, un aire. Llegó a Mangundze por primera vez en 2014. Desde entonces volvió en enero de 2015 y en febrero de 2016. "Desde hacía varios años que me intrigaba mucho todo lo relacionado con África, sobre todo su historia y la realidad. Hay una especie de misticismo creado alrededor de este continente que hasta que no lo visitas no tomás dimensión real de lo que es", cuenta ahora. "En algunos casos, las aulas que construimos equivalen a la apertura de un curso más, es decir, si en una escuela tenían clases hasta 5° grado, gracias al aula que construimos se pueda también dictar 6°. En otros casos, implica que un curso que se daba a la intemperie debajo de un árbol, se dé dentro de un aula. Lo que significa que no se suspendan las clases por lluvia", explica.

Al presente, ya construyeron 32 aulas en 20 escuelas rurales en el sur de Mozambique. Cada voluntario paga su propio viaje. Entre todos, ayudados por rifas y acciones varias, van juntando los fondos necesarios para comprar los materiales de los que están hechos las aulas. El padre Juan los ayuda con los traslados: tiene un camión que le donó un amigo sudafricano y una camioneta con la que moverse por las comunidades. Gracias a ella, él pueda dar misa en decenas de lugares cada semana, donde lo esperan ansiosos, donde festejan con cantos y bailes cada vez que llega. En esa misma camioneta ayuda a los chicos a moverse: los deja en las escuelas y allí se quedan. Trabajan toda la semana, duermen en las chozas de las familias cercanas -paliota, las llaman-, y los fines de semana vuelven a la base, donde Juan los aloja y donde, a menudo, se recuperan de una malaria, una picadura de escorpión o simplemente del efecto de comer todos los días arroz con matapa, una especie acelga hervida sin demasiado gusto a acelga. "¿Qué aprendí?", dice Pepe. "A festejar hasta lo más mínimo. A encarar la vida con alegría, siendo conscientes de que siempre hay algo por lo que festejar y ser agradecido".

Cuando dejo Mangundze, después de varios días, la combi de pronto me parece un símbolo de civilización. Juan Gabriel paga por mí de antemano para que no me hagan precio de balungo, es decir, precio de blanco. Ya andando, miro por la ventana. En bicicleta, un muchacho negro de remera verde lleva a una nena vestida de rosa chillón en pendiente hacia arriba. Tambalea su cuerpo al compás de sus piernas, que presionan a su turno de un lado a otro, pedal sobre pedal intentando ganarle a la pendiente. La nena de rosa va quieta, mirando a un costado como si el don de la contemplación le viniera de nacimiento. De mi lado de la ventana, la pendiente sucede a la inversa. Y así vamos, todos en diferentes combis: seres extraños mirando para afuera, cazadores de momentos buscando dónde pedalear, constructores de aulas ajenas para que alguien enseñe lo que no sabemos. Así vamos, curiosos de temporada en el safari de nuestra incertidumbre.

Juan Cruz Sánchez Mariño.

27 de junio de 2016

Argentina condenada.


2014 (Mundial), 2015 (Copa América) y 2016 (Copa América): tres finales consecutivas perdidas sin convertir goles. Es la cuarta final argentina que juega (y pierde) Lionel Messi. Esta vez con el agravante de errar su penal en la definición. Desconsolado se recluyó solo en el banco y derramó sus lágrimas.

A la Argentina se le fue la séptima final. La selección no conquista un torneo de máxima trascendencia desde la Copa América de Ecuador 1993; cayó en cuatro definiciones continentales, perdió la final de un Mundial, una Copa Confederaciones y la Copa Rey Fahd. La sequía hasta parece cobrar más dimensión, a tres décadas de la conquista del Mundial de México, una gema que hoy asoma lejana.

El 4 de julio próximo (2016) se cumplen 23 años de la conquista de aquella Copa América en 1993. Aquel domingo, con goles de Gabriel Batistuta, el equipo dirigido por Alfio Basile le ganaba por 2-1 sobre México y celebraba su decimocuarto título en el certamen continental.


Las finales perdidas en los últimos 23 años son: Copa Rey Fahd (ahora Copa Confederaciones) 1995: 0-2 vs. Dinamarca, en Riad; Copa América Perú 2004: 2-2 [2-4 por penales] vs. Brasil, en Lima; Copa Confederaciones 2005: 1-4 vs. Brasil, en Frankfurt; Copa América Venezuela 2007: 0-3 vs. Brasil, en Maracaibo; Mundial Brasil 2014: 0-1 vs. Alemania, en Río de Janeiro; Copa América Chile 2015: 0-0 [1-4] vs. Chile, en Santiago y Copa América Centenario 2016: 0-0 [2-4] vs. Chile, en East Rutherford (EE.UU.).

Para atenuar la lluvia de críticas Messi salió, apenas terminado el partido, a tirar una bomba: "LA SELECCIÓN SE TERMINÓ PARA MÍ".

No creemos que la postura sea inflexible. A pesar del acento que intentó el periodista Messi se encargó de dejar la ambiguedad abierta para el debate público.

22 de junio de 2016

Messi goleador histórico de la Selección Argentina.


Argentina venció (4-0) a Estados Unidos (anfitrión) por la semifinal de la Copa América (Centenario) 2016 y pasó a la final. En el partido Lionel Messi convirtió (de tiro libre) su gol número 55 con la camiseta de la Selección Argentina quebrando el récord que ostentaba Gabriel Omar Batistuta (54) y pasando a ser el goleador histórico de la albiceleste.


El gol número 55 de Messi fue en el minuto 32, cuando Argentina vencía 1-0.


Messi debutó en la Selección Argentina el 17 de agosto de 2005, vs. Hungría 2-1. El primer gol llegó en su sexto partido, el 1° de marzo de 2006, ante Croacia (2-3). Aquí abajo los otros sus otros 54 goles.

4 de junio de 2016

Copa América 2016: Ceremonia Inaugural.


Con el estadio con muchas butacas vacías, abrió la ceremonia inaugural (de 30 minutos) el grupo Magic (Canadá),  siguió el colombiano J Balbin y cerró Jason Derulo (EE.UU) mientras detrás del escenario, cientos de asistentes con cartulinas formaban las banderas de las 12 selecciones que disputan la Copa América (2016).


La Copa América se disputa por primera vez fuera de Sudamérica, entre el 3 y el 26 de junio (2016).
Las diez sedes son: Boston (Gillette Stadium), Chicago (Soldier Field), Houston (NRG Stadium), Los Ángeles (Rose Bowl), New York (MetLife Stadium), Orlando (Orlando Citrus Bowl Stadium), Philadelphia (Lincoln Financial Field), Phoenix (University of Phoenix Stadium), San Francisco (Levi’s Stadium) y Seattle (CenturyLink Field).

22 de diciembre de 2015

Messi: récords de títulos.


A diciembre 2015, después de ganar su tercer Mundial de Clubes (09, 11 y 15), Lionel Messi se consolida como el jugador argentino que más títulos ganó en la historia de nuestro fútbol. Así, después de conquistar su 28° estrella, se aleja de quien ostentara el récord por varios años, Esteban Cuchu Cambiasso (23). Los títulos de Messi:

1- Liga de España 2004/05 (Barcelona)
2- Mundial Sub 20 Holanda 2005 (Argentina)
3- Supercopa de España 2005 (Barcelona)
4- UEFA Champions League 2005/06 (Barcelona)
5- Liga de España 2005/06 (Barcelona)
6- Supercopa de España 2006 (Barcelona)
7- Juegos Oílmpicos Beijing 2008 (Argentina)
8- Liga de España 2008/09 (Barcelona)
9- Copa del Rey 2008/09 (Barcelona)
10- UEFA Champions League 2008/09 (Barcelona)
11- Supercopa de España 2009 (Barcelona)
12- Supercopa de Europa 2009 (Barcelona)
13- Mundial de Clubes 2009 (Barcelona)
14- Liga de España 2010/11 (Barcelona)
15- Supercopa de España 2010 (Barcelona)
16- UEFA Champions League 2010/11 (Barcelona)
17- Liga de España 2010/11 (Barcelona)
18- Supercopa de España 2011 (Barcelona)
19- Supercopa de Europa 2011 (Barcelona)
20- Mundial de Clubes 2011 (Barcelona)
21- Copa del Rey 2011/12 (Barcelona
22- Liga de España 2012/13 (Barcelona)
23- Supercopa de España 2013 (Barcelona)
24- Liga de España 2014/15 (Barcelona)
25- Copa del Rey 2014/15 (Barcelona)
26- UEFA Champions League 2014/15 (Barcelona)
27- Supercopa de Europa 2015 (Barcelona)
28- Mundial de Clubes 2015 (Barcelona)

20 de diciembre de 2015

Barcelona 3-0 River - Campeón Mundial de Clubes 2015.


Con goles de Lionel Messi (´35) y Luis Suárez (´49 y ´68), Barcelona venció (3-0) a River y se consagró Campeón del Mundial de Clubes 2015 (por tercera vez). 


El océano insalvable que separa el potencial del fútbol sudamericano del fútbol europeo. River cayó por decreto y fue goleado.



BARCELONA FC: Bravo; Alves, Piqué, Mascherano (Vermaelen, 81'), Alba; Busquets, Rakitic (Sergi Roberto, 66'), Iniesta (C); Leo Messi, Luis Suárez y Neymar (Mathieu, 88'). DT: Luis Enrique.

RIVER PLATE: Barovero (c); Mercado, Maidana, Balanta, Vangioni; Kranevittter, Ponzio (Lucho González, 46'), Sánchez, Viudez (Driussi, 55'); Mora (Gonzalo Martínez, 46'), Alario. DT: Marcelo Gallardo.

Árbitro: Alireza Faghani (Irán). Estadio: International Stadium Yokohama (Nissan Stadium).


Hinchas de River se congregaron bien temprano a la mañana (6.30hs.) en su estadio Monumental para palpitar la final del Mundial de Clubes ante Barcelona.

Cerca de 2.500 hinchas se reunieron en el microestadio de básquetbol, en el anillo interno del Monumental, debajo de la tribuna Centenario, para seguir las acciones en Japón y otros 500 lo hicieron en la confitería La Maquina, contigua al hall central.

Cuando las dos pantallas gigantes del microestadio proyectaron la salida de ambos equipos, los fanáticos hicieron una suelta de papeles como si estuvieran en el propio lugar del partido. El aliento fue creciente en los minutos iniciales, mientras River sorprendía a su rival con planteo audaz en la postura táctica.El entusiasmo también se registraba en cada una de las 100 mesas de la confitería, donde la 'vedette' de la mañana fue el café con leche con tres medialunas al precio de 40 pesos.

Todo transcurrió con creciente expectativa hasta el primer gol del encuentro, señalado por Lionel Messi en una jugada que todos los hinchas reclamaron por supuesta mano del rosarino. A partir de entonces, los reclamos e insultos al árbitro iraní Alizera Faghani fueron una constante.La bronca por esa acción polémica mutó con el correr de los minutos y se convirtió en desazón en la medida que Barcelona pudo concretar una supremacía evidente ya en el segundo tiempo.

La muestra más clara de ello fue la salida de algunos simpatizantes cuando el uruguayo Luis Suárez sentenció el marcador con el 3-0 a los 23 minutos del segundo tiempo.